Las entidades españolas en Uruguay afrontan graves dificultades al tener que suspender su actividad social, su principal fuente de ingresos

Afrontan el verano con incertidumbre ya que por ahora solo pueden organizar algunas actividades deportivas con muchas restricciones / También están previstas algunas asambleas de socios

El Centro Gallego de Montevideo cerrado.

Si bien Uruguay tiene medianamente controlada la pandemia del coronavirus, que desde marzo alcanzan solamente a un caso cada mil habitantes, y tan solo han fallecido 62 contagiados, el convencimiento de la población de riesgo de quedarse en casa y el control estatal de situaciones prohibidas como las reuniones y fiestas, están afectando a las instituciones españolas en esta margen del Plata que sostienen sus economías con estos eventos hoy prohibidos.

Uruguay tiene sus fronteras cerradas, ha anunciado que su temporada estival, que empezará el mes que viene, no contará con turistas extranjeros ya que no se permitirá el ingreso a quienes no tengan la residencia en Uruguay o posean una propiedad aquí.

Los centros de enseñanza han comenzado dictar clases presenciales ya hace unos meses, pero recién ahora se han vuelto obligatorias, aunque donde recrudece la epidemia se vuelve a la no obligatoriedad y se continúa en todo el país con la enseñanza a través de los ordenadores recibidos por los estudiantes de forma gratuita.

En tanto los clubes e instituciones no han podido llevar adelante sus actividades sociales, deportivas y artísticas, en septiembre la evolución de la pandemia permitió a las autoridades sanitarias destrabar la prohibición de algunas actividades deportivas, todas bajo un estricto protocolo.

Así, se fue estableciendo un cronograma que, como consecuencia del incremento de contagios en las últimas semanas, llevó a que las esperanzas de que volvieran las actividades sociales, reuniones y fiestas con menos de cien asistentes, se desplomaran lo que recrudeció las amenazas a las economías de las instituciones.

Los menguados ingresos han provocado, por ejemplo, que la Federación de Sociedades Gallegas del Uruguay suspendiera el cobro de la cuota a sus afiliados durante este año, por lo que están buscando en este momento cómo suplantar ese ingreso para hacer frente a las deudas generadas.

Igualmente, algunas luces aparecen en el horizonte de los clubes, y así es como el Centro Gallego de Montevideo que este año no pudo festejar su 141 aniversario, está llamando a los más pequeños a las actividades lúdico-deportivas para el verano, desde el 21 de diciembre al 28 de febrero.

Allí podrán disfrutar de la natación, fútbol, baloncesto, balonmano, talleres de arte, circo, teatro, danza y lo principal que es compartir con nuevos amigos las vacaciones.

Los informes para esta actividad se pueden conseguir a través de los teléfonos 26010361 o 092547271.

También los clubes están cumpliendo con las asambleas de aprobación de balance del 2019 que estaba atrasado por la prohibición de reuniones de más de veinte personas, y aunque no se esperan que sean numerosas, se realizan en escenarios donde se pueda mantener un alejamiento entre los asambleístas de más de dos metros entre ellos.

Seguramente este fin de año no contará con las tradicionales despedidas, las romerías del Hogar Español que reunía a toda la colectividad, pero es la nueva realidad que encuentra a la humanidad ante esta pandemia del coronavirus.

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