La Ribeira Sacra no será, por el momento, Patrimonio Mundial de la Unesco, aunque su candidatura sigue viva tras la decisión adoptada el 27 de julio por el Comité de Patrimonio Mundial reunido en Corea del Sur. Después de varias horas de debate, el organismo optó por devolver el expediente a España para que pueda introducir mejoras y completar la documentación.




