El Kiosco Alfonso de A Coruña acoge hasta el próximo 14 de enero la exposición ‘As xeracións do Montserrat’, en la que, a través de objetos de la vida cotidiana, se recorre la memoria emocional de la emigración gallega al Reino Unido entre 1960 y 1974. El título de la muestra hace referencia al barco ‘Montserrat’ que, junto a su gemelo el ‘Begoña’, era el que transportaba a los emigrantes desde Galicia hasta Inglaterra.
La inauguración tuvo lugar el pasado 21 de noviembre y en la misma estuvieron presentes el secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Mirada, la presidenta del Consello da Cultura Galega, Rosario Álvarez, el director del Arquivo da Emigración Galega, Xosé Manoel Núñez Seixas, el concejal de Fomento y Promoción de la ciudad del Ayuntamiento de A Coruña, Gonzalo Henrique Castro, y otros concejales del consistorio. Ejerció de anfitrión el promotor y comisario de la muestra, el periodista y escritor Xesús Fraga, nacido en Londres en 1971 e hijo de emigrantes gallegos en Reino Unido.
El secretario da Emigración, en su intervención, destacó la importancia de esta exposición como un viaje emocional e histórico al alma de la diáspora gallega. Agradeció al Consello da Cultura Gallega, al Concello de A Coruña por su colaboración en este proyecto significativo. También reconoció el trabajo de Xesús Fraga como comisario.
Rodríguez Miranda subrayó que la exposición no es sólo una colección de imágenes y objetos, sino un testimonio del sacrificio, la valentía y la esperanza de los emigrantes gallegos. Recordó las historias de aquellos que, entre 1960 y 1974, dejaron Galicia en busca de un futuro mejor en el Reino Unido, transformando no sólo sus vidas sino también el destino de la tierra que dejaban atrás.

Además, el secretario da Emigración hizo hincapié en la necesidad de este tipo de actividades para mantener la memoria de la emigración entre las generaciones más jóvenes. “Exposiciones como la que tenemos hoy sirven también para que las generaciones más jóvenes sepan cuál es la realidad gallega, porque si no conocen la realidad migratoria de Galicia realmente estarían perdiendo algo muy importante. Sería una manera incompleta de conocer nuestra historia”.
Por otro lado, Miranda destacó la importancia de reflejar la emigración gallega a Europa. “Cuando pensamos en la emigración, América se nos viene a la cabeza, pero también Europa fue una parte importante de los nuestros y lo sigue siendo”, señaló el secretario xeral. Recordó que el 70% de la emigración gallega está asentada en el continente americano y un 30% en Europa. En la actualidad, indicó, hay emigrantes gallegos en 145 países del mudo. Y finalizó su intervención destacando que “de todos ellos tenemos que estar muy pendientes. Ellos siempre están pendientes de nosotros y con actos como el de hoy honramos nuestra historia y, además, es una manera de preparar a nuestras generaciones más jóvenes de cara al futuro sabiendo de dónde vienen”.

Por su parte, la presidenta del Consello da Cultura Galega, Rosario Álvarez, recordó que el Consello ha organizado varias muestras centradas en la emigración a América y ahora se abre esta nueva línea sobre la emigración a Europa. Álvarez recalcó la enorme deuda que Galicia le debe a sus emigrantes, “una deuda que nunca les vamos a poder pagar, pero que siempre debemos tener presente”. Y no solo por el envío de divisas, que tanto ayudó a la sociedad gallega en su conjunto, o las ayudas para mejorar las infraestructuras de pueblos y ciudades, sino también por la llegada de “elementos de la vida cotidiana que se incorporaron a nuestras vidas”.
Por su parte, el concejal coruñés Gonzalo Henrique Castro, destacó que los emigrantes emprendían “viajes de esperanza, de expectativas y de ilusión que unas veces se cumplieron y otras veces no tanto, pero siempre contribuyeron a forjar nuestro carácter como pueblo, como un pueblo solidario, que entiende la diferencia, que entiende la pluralidad y que no es ajena a la misma”.
Por último, el promotor y comisario de la muestra, el periodista y escritor Xesús Fraga, resaltó con emoción cómo, a medida que escuchaba los relatos de los protagonistas de la muestra, “me daba cuenta de la grandeza de sus vidas, una grandeza callada, anónima, pero de personas que, con tanta generosidad, con tanto cariño, sacaron adelante sus vidas, las de sus familias y también a su país”.
Fraga, que nació en Londres en 1971 hijo de emigrantes gallegos y ya en su premiada novela Virtudes (e misterios) abordaba la epopeya de la emigración gallega al Reino Unido, también recalcó que quería que esta muestra “fuese un reconocimiento” a esas decenas de miles de emigrantes y que los objetos de su vida cotidiana sirvan a los visitantes para ponerse en su lugar.

En la planta baja de la exposición hay quince mesas que recogen los testimonios de diecinueve personas, la mayoría procedentes de las zonas de A Coruña, Betanzos, Ferrol y A Mariña lucense, que permiten un caleidoscopio emocional de esta conexión de Galicia con el Reino Unido. También se incluyen filmaciones, documentos y objetos náuticos de los barcos ‘Montserrat’ y ‘Begoña’, ofreciendo una perspectiva profunda sobre las vidas y experiencias de los emigrantes. Además, en la primera planta la muestra se completa con una selección de fotografías de las series Os adeuses de Alberto Martí y de Emigración de Manuel Ferrol, realizadas en el puerto de A Coruña, así como imágenes de emigrantes en ese lugar de la película Sempre Xonxa de Chano Piñeiro, y del embarque de emigrantes en el puerto de Vigo pertenecientes al archivo del NO-DO.





