Uno de los principales ejes estratégicos de la Junta de Castilla y León es frenar el vaciamiento del medio rural en una Comunidad donde, además, la dispersión demográfica supone también un reto para poner coto a esta despoblación. Por ello, la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades puso en marcha las subvenciones a familias por traslado de residencia al ámbito rural, de las cuales ya se ha hecho pública, en la sede electrónica de la Administración de la Comunidad de Castilla y León, la última resolución con las correspondientes concesiones.
El área que dirige Isabel Blanco cerró 2025 con subvenciones para 81 familias por un total de 143.000 euros, una vez se ha hecho pública la cuarta y última resolución correspondiente al pasado ejercicio. En esta se han otorgado 23 ayudas por un total de 43.000 euros. Es decir, ese número de familias que vivían en otra comunidad autónoma han trasladado su residencia a un municipio castellano y leonés de menos de 20.000 habitantes. De ese total, 20 tienen hijos, por lo que generan el derecho a percibir la cuantía máxima de 2.000 euros. El resto de las familias recibe 1.000 euros cada una. Algunos de los traslados de la última concesión se han realizado a localidades como Cantimpalos (Segovia), Castrocontrigo (León), Burgohondo (Ávila), Tordesillas (Valladolid) o Lumbrales (Salamanca), entre otras.
En lo que respecta al global de todo el año 2025, 62 de las 81 familias que han recibido la subvención tienen hijos. La provincia en la que hay más beneficiarios es la de León, donde se han mudado familias a al menos 20 municipios. En cuanto a las comunidades autónomas de origen, destacan Madrid, con 29 traslados, Cataluña, con once, y Andalucía, con nueve.
El objetivo de la Junta es atraer población de otras comunidades autónomas españolas a los pueblos de menos de 20.000 habitantes.
Se trata de una ayuda de entre 1.000 y 2.000 euros que se concede de manera directa a las familias que se trasladen por estricto orden de presentación, cuyo plazo es de un mes desde la fecha de empadronamiento en un municipio castellano y leonés. El propósito es fijar población de manera sostenida.
El primero de los requisitos para obtener este apoyo es el traslado de la residencia habitual de la unidad familiar a un municipio del medio rural castellano y leonés, con su correspondiente empadronamiento, siempre y cuando proceda de otra comunidad autónoma distinta o de una de las dos ciudades autónomas, y que esa residencia previa se haya prolongado durante, al menos, un año inmediatamente anterior a la presentación de la solicitud. Además, todos los miembros de la familia deberán haberse empadronado en el mismo domicilio de una localidad de Castilla y León. Este empadronamiento deberá mantenerse un mínimo de dos años desde que se conceda la subvención.
Estas ayudas son incompatibles con las del programa ‘Pasaporte de vuelta’, dirigido a castellanos y leoneses en el extranjero o con ascendencia en la Comunidad para facilitar su retorno, u otras ayudas autonómicas con los mismos fines.
Otro de los requisitos es que al menos uno de los miembros de la familia debe desarrollar una actividad profesional en Castilla y León, sea por cuenta propia o ajena –debe estar dado de alta en la Seguridad Social–, una condición que se considerará cubierta en caso de teletrabajo siempre y cuando dicho régimen esté acreditado por el empleador.
Si algún integrante de la unidad familiar está en edad de escolarización obligatoria, esta deberá haberse realizado en un centro escolar de la Comunidad. Por último, toda la familia ha de estar dada de alta en el sistema autonómico de salud y, por tanto, contar con la correspondiente tarjeta sanitaria.
En cuanto a la cuantía de las ayudas, es de 1.000 euros para las familias sin hijos y de 2.000 para aquellas con hijos menores o en guarda adoptiva a su exclusivo cargo. En el caso de las familias compuestas por dos o más hermanos, la ayuda es de 1.000 euros si todos alcanzan la mayoría de edad y de 2.000 si aún hay alguno que es menor.





