La Generalitat de Cataluña confina a más de 200.000 personas en Lérida tras los rebrotes de coronavirus

El Gobierno amenaza con medidas de Estado si las comunidades autónomas no controlan los focos

La Generalitat de Cataluña decidió el pasado 4 de julio confinar la comarca leridana del Segrià, formada por un total de 38 municipios, ante el aumento de casos de coronavirus, con lo que estarán restringidas las entradas y salidas en el territorio afectado y se prohíben las reuniones de más de diez personas, en espacios privados y públicos.

El presidente de la Generalitat, Joaquim Torra, anunció el confinamiento de la comarca del Segrià, cuya capital es Lérida y donde residen unas 210.000 personas, tras participar en una reunión urgente del Procicat (Pla Territorial de Protecció Civil de Catalunya), convocada ante el aumento de casos de contagio en la provincia, que suma nueve brotes activos.

Las restricciones de movilidad afectan a las salidas y entradas de trabajadores de la comarca y al transporte de las actividades empresariales y económicas, aunque se permiten los desplazamientos por autovías y autopistas que atraviesan la zona, siempre que no sean con origen o destino en el Segrià, según precisó el conseller de Interior, Miquel Buch.

Las medidas acordadas por el Govern instan a las personas mayores a permanecer confinadas en sus domicilios, de forma que salgan solo para lo “absolutamente imprescindible”, mientras que se cerraron los centros de día para la tercera edad y se vetaron las visitas de familiares en las residencias de ancianos.

El Govern ordenó además extremar las medidas higiénicas en los ámbitos agrícolas, cuyos trabajadores deberán limitar su actividad en espacios públicos y privados a lo estrictamente necesario.

Los datos epidemiológicos indican que la incidencia en la comarca del Segrià es “muy superior” a la del resto de Cataluña y han aumentado las hospitalizaciones provocadas por el coronavirus.

Control de accesos

Para controlar los accesos a la comarca, los Mossos d’Esquadra desplegaron 25 dispositivos de control, que movilizan a unos 200 agentes, mientras que los Bomberos de la Generalitat están movilizados por si es preciso llevar a cabo desinfecciones.

Un día después de poner en marcha estas medidas, la consellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, advirtió que el confinamiento perimetral de la comarca del Segrià podría durar más de dos semanas, y no descarta que haya que endurecer las medidas preventivas con un confinamiento domiciliario, si bien espera que no sea necesario.

Por otra parte, el conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, explicó que se impondrán multas de 100 a 600 euros a quienes se salten el confinamiento impuesto en el Segrià, según lo previsto en la Ley de Salud Pública. Buch añadió que la actividad económica no se ha parado y los locales pueden abrir con normalidad en la comarca.

El Gobierno achaca un retraso

Por su parte, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, afirmó que la Generalitat debería haber “tomado antes” la decisión de confinar Lérida y advirtió de que si las comunidades autónomas no aplican las medidas que ahora son su responsabilidad, o llega un punto en el que no se sabe lo que está pasando, se tendrán que adoptar “medidas supracomunitarias” o “medidas de Estado”.

El doctor Fernando Simón dijo desconocer las razones por las que el Gobierno catalán no cerró el día 3 la comarca de 38 municipios de Lérida tras los brotes de coronavirus detectados. Según asegura, esta era una de las posibilidades que estaban valorando tanto ellos como el Ministerio de Sanidad por los datos que se iban teniendo. Cree que eso lo podrá explicar el Ejecutivo de Joaquim Torra.

No obstante, Fernando Simón aseguró que le “satisface” que la Generalitat tomara la decisión de aislar a más de 200.000 personas en Lérida, lo considera un “acto valiente” que hay que reconocer, pero admite que le hubiera gustado que tomaran antes la decisión.

El director del CCAES admitió que le están “preocupando mucho los brotes de Lérida” y todos los que están detectando en las comunidades autónomas. “En general se están controlando correctamente, pero algunos están adquiriendo un volumen, un número de casos por encima de lo deseable”, añadió.

Cree que “afortunadamente” se está reaccionando, se está controlando, confinando y tomando medidas de control importantes y reconoció que en esta situación hay que ser sensible porque “a toro pasado” siempre es más fácil decir que se podía haber sido antes. “Pero lo cierto es que no es fácil tomar este tipo de decisiones”, admitió.

No obstante, asegura que los datos que se tienen de los casos indican que hay muchos que son asintomáticos, no relacionados con casos conocidos, lo que implica, asegura, que muchos se han detectado por los cribados que se están haciendo en la población alrededor de los brotes. Considera que eso es importante saberlo también para entender el por qué hubieran pasado desapercibido a los sistemas sanitarios un volumen tan alto de casos.

Sin embargo, también señaló que el hospital de Lérida está teniendo un número importante de casos hospitalizados, algo que “no es una buena noticia”, aunque cree que el porcentaje sobre el total de casos notificados es lo esperado.

“Nos hubiera gustado que no hubieran llegado a ese punto de saturación del hospital, que ahora mismo no parece que tengan problemas, aunque han tenido que poner un hospital aledaño, pero no parece que hayan superado la capacidad ampliada que tienen”, insistió.

Respecto al momento en el que el Gobierno tendría que volver a tomar la medida de decretar el estado de alarma, el doctor Simón dejó claro que “ahora mismo estamos lejos” ya que en la mayor parte del territorio español no hay un incremento de riesgo importante y los brotes se van controlando. Aunque reconoció que algunos son más grandes de lo esperado y hay que tomar acciones un poco más drásticas.

Medidas de estado

Por ello, advierte de que “si las comunidades autónomas no aplican las medidas y estos brotes empiezan a superar el ámbito de una comunidad autónoma o se empieza a no saber lo que está pasando es cuando podremos empezar a plantear la posibilidad de acciones que superen el ámbito comunitario”. Estas acciones, explicó, podrían ser acuerdos entre comunidades autónomasy actuaciones coordinadas entre ellas o “se puede tener que llegar a actuaciones más drásticas que requieran acciones de Estado”, que según las acciones podrían incluir “cosas como las que vivimos en el pasado”. Aunque ha esperado que no se tengan que producir.

Ahora, aseguró que él no plantearía medidas más drásticas ya que en este momento son las responsabilidades de las comunidades autónomas para implementarlas, aunque el Ministerio está apoyando todo lo que puede con sus capacidades, primero proactivamente pero también a solicitud de las mismas.

En cualquier caso, dejó claro que cuando una persona inicia síntomas debe aislarse. “No podemos arriesgarnos todavía a que una persona con síntomas vaya pululando por ahí pudiendo potencialmente transmitir a otras personas”. Por lo tanto, recalcó que la alternativa es que haya responsabilidad individual.

Admitió que no se pueden evitar al cien por cien porque el riesgo cero no existe, pero cree que la única manera de evitarlas es conseguir que la gente se responsabilice de los riesgos a los que pueden exponer a los demás y que apliquen las medidas correctamente.

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