La Escuela Galicia de Montevideo recibe a la Comisión de Cultura del Centro Gallego

La visita permitió repasar la historia del asociacionismo gallego en Uruguay y el vínculo de la comunidad educativa con Galicia

Escuela Galicia de Montevideo
La directora de la Escuela Galicia de Montevideo, Daniela Moreira, izquierda, con las miembros de la Comisión de Cultura del Centro Gallego.

La Comisión de Cultura del Centro Gallego de Montevideo se reunió en la escuela pública Galicia de Montevideo con docentes y padres para exponer la historia de los gallegos en Uruguay.

La directora de la escuela pública 163 Galicia, Daniela Moreira, recibió recientemente, junto a docentes y padres, a la Comisión de Cultura del Centro Gallego de Montevideo, presidida por Rosario Antón e integrada también por Antonia Palicio, Rosario Gigirei y Celia Gagliardi.

Durante el encuentro se intercambiaron inquietudes y Antón ofreció una aproximación a la historia de los gallegos en Uruguay, en particular a partir de la fundación del Centro Gallego de Montevideo, que no solo es el más antiguo de la diáspora, sino que fue el primero en abrir camino en el asociacionismo gallego en el Río de la Plata.

Uno de sus fundadores, Francisco Vázquez Cores, se refería en 1879 a la fundación de esta institución como “un espacio autónomo de poder cultural”, una definición que ha acompañado su labor de solidaridad con los emigrantes y de difusión de los valores y la cultura de Galicia en la capital uruguaya y en la región.

Antón llevó a la escuela el programa de la celebración de los 15 años de la designación, en 1962, de la escuela pública 43 como Galicia. Recordó que, en aquella época, el centro funcionaba en el local de Carlos Roxlo y Gaboto, donde enseñó a los escolares a bailar jotas y muñeiras.

Historia gallega de la escuela

En la sala donde se dictó la conferencia estaban los pabellones patrios de Uruguay y Galicia, además de la imagen del prócer uruguayo José Artigas. También había pequeños recuerdos, como un hórreo, un botafumeiro y una pota, aunque destaca especialmente un busto escultórico tallado en madera que representa a Rosalía de Castro, firmado por Crestar.

Escuela Galicia de Montevideo
Las madres que acudieron a la charla.

Se trata de una obra de Antón Crestar Faraldo, nacido en Telle, en el municipio coruñés de Miño, el 19 de mayo de 1896, y que emigró con 13 años a Montevideo, donde estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Allí cursó dibujo durante un año con Guillermo Laborde, aunque la escultura fue la rama plástica que más lo atrajo. Participó en exposiciones colectivas en distintos salones nacionales y en el salón Artistas Libres.

Su obra en madera ‘Cabeza’ recibió la medalla de bronce en el XV Salón de Pinturas y Esculturas, en 1951. Aunque había sido enviada al museo municipal de Durazno, a principios de este siglo, España Exterior la localizó en el liceo Miguel Rubino de la capital de ese departamento.

Crestar fue galardonado en 1973 con la Vieira de Prata del Patronato da Cultura Galega, del que fue uno de sus fundadores. Además, junto a Manuel Meilán, Ramón Antelo y Francisco Rial, participó en el café Tupi Nambá de Montevideo en los ‘parladoiros’ que más adelante dieron lugar a la Hermandad Gallega del Uruguay y a Galeuzca.

Asimismo, presidió la Comisión Gestora de la escuela pública Galicia, impulsada en 1962 con la colaboración de un grupo de empresarios que consiguió que el Consejo de Educación de Uruguay habilitara la creación de la escuela 43. Por primera vez, el centro llevaría el nombre de una región y no de un país, como era habitual.

La escuela dejó de funcionar durante la dictadura uruguaya como consecuencia de la expropiación del local. Trece años después de la recuperación de la democracia, la escuela 163, ubicada en el barrio del Prado, volvió a ser designada como Galicia. Desde entonces, el colectivo gallego arropa a los escolares y la Asociación de Empresarios Gallegos ha colaborado con necesidades básicas de la institución.

Allí, los alumnos conocen Galicia, su historia, su cultura y su gastronomía. Además, en los festejos del 25 de julio concurren a la celebración de la Federación de Asociaciones Gallegas, donde cantan el himno gallego.

Es un camino de ida y vuelta, ya que también las instituciones, como el Patronato, el Centro Gallego, Morgadanes y otras entidades, concurren a compartir con los escolares el amor por el noroeste español.

La Xunta de Galicia también aporta cada año elementos en función de las necesidades de la comunidad educativa. En 2014, plantó en el jardín el cartel ‘Escuela Galicia’, esculpido en dos piedras de 200 kilos por artesanos pontevedreses.

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