Las colectividades asturiana y gallega realizaron distintos actos en Montevideo para celebrar el Día de la Mujer, poniendo énfasis en las que emigraron a estas tierras a trabajar, estudiar y formar su familia.
El acto en la plaza de Galicia organizado por la Federación de Asociaciones Gallegas (FAG) que preside Martín Rodríguez Caridad contó con la presencia de la cónsul general, María Victoria Scola, la consejera de Trabajo, Isabel de Zulueta, la delegada de la Xunta, Elvira Domínguez, el presidente de la Federación de Instituciones Españolas, Jorge Torres, así como presidentes y socios de las instituciones federadas y el consejero del Consejo de Residentes Españoles (CRE), Miguel Pérez.
La ceremonia fue interrumpida luego de hablar el presidente de la FAG, cuando la delegada Elvira Domínguez tuvo un quebranto de salud por lo que tuvo que abandonar el mismo y fue llevada a una emergencia. Poco tiempo después estaba recuperándose en su domicilio.

La cónsul cerró el acto recordando que existe un protocolo para ayudar a las mujeres españolas que se sientan en peligro con atención las 24 horas del día a través de un teléfono de enlace.
Aseguró que tenía previsto hacer un doble homenaje, a Rosalía de Castro y en ella a “todas las mujeres que nos han precedido y que seguirán luchando por destacar en el ámbito artístico e intelectual”, pero también para “brindar un homenaje a todas las mujeres emigrantes que vinieron a Uruguay, delante, al lado o detrás de un hombre o solas, que contribuyeron tanto a la prosperidad y bienestar de este país, y contribuyeron tanto como mujeres a crear y mantener lo que hoy tenemos aquí, que es esta estupenda colectividad gallega”.

Agregó “que todos estaréis de acuerdo en terminar refiriéndome a la delegada de la Xunta de Galicia, que hemos tenido que convencerla los que estábamos cerca para que no volviese y continuase su discurso, y a la enorme profesionalidad de nuestra querida Elvira Domínguez, que nos consta lo que le duele mucho no podernos leer su manifiesto que con tanto cariño había preparado”.
Culminó deseando un feliz día “a todas las mujeres y muy especialmente a todas las españolas y gallegas en Uruguay”.





