Sus abuelos emigrantes gallegos y vascos, pero él hizo el camino al revés de ellos, se recibió de médico en su país natal, Uruguay, y desde allí regresó a Galicia tras hacer un post grado, para radicarse en Ourense y convertirse en el primer médico de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias.
José Ignacio Pérez Torres nació en Montevideo en 1994, hijo de Miguel Ángel Pérez y Mabel Torres, ambos participantes activos de la colectividad gallega de Uruguay, particularmente en el Centro Gallego, Club Español, la Liga Española de Deportes y el Consejo de Residentes Españoles, por nombrar algunos de los lugares donde actuaron y actúan en la actualidad.
Ese amor por sus raíces se lo trasladaron a sus dos hijos, Nacho y Hernán, quienes desde pequeños bailaban en el Centro Gallego, luego continuaron hasta integrando listas de la junta directiva, ayudando en las Olimpíadas de Juegos de Salón de la Liga de Deportes, y en todo lo que hiciera falta para ayudar al colectivo gallego y español.
El 23 de octubre de 2019, José Ignacio Pérez recibe el título de doctor en Medicina de la Universidad de la República a través de la Facultad de Medicina, que lo habilitó a ejercer en Uruguay tras más de siete años de estudios y prácticas en Montevideo.

Una infancia en la diáspora gallega
España Exterior recordó junto a Nacho cómo fue su infancia: “muy linda, con una familia muy unida con mucho cariño de mis padres, mis abuelos, la verdad que siempre me sentí muy a gusto”, aseguró.
Confesó que “desde muy niño me inculcaron las dos culturas, tanto la del país donde nací que es Uruguay, y de España, principalmente de Galicia, donde tengo dos abuelos gallegos y una abuela vasca y la otra uruguaya”.
Recordó que sus abuelos provienen de Morgadanes, del Val Miñor, y el otro de Caldas de Reis, de San Clemente de César que era la aldea donde vivía y nació. Y aseguró que “mi vida siempre estuvo arraigada a las dos culturas, involucrado principalmente en el Centro Gallego y en el Club Español”.
Nachito, como se le conocía hasta aún hoy, aseguró que “ambos clubes fueron importantes para mí. En el Centro Gallego era donde tenía una relación social, iba al polideportivo, había clases de gaitas y bailaba gallego desde niño y siempre la cultura estuvo arraigada”.
Obviamente tejió sus amistades en ese ambiente, así como en la Liga Española de Deportes donde “fui generando un ambiente muy bueno durante mi infancia y adolescencia, donde también pude compartir la junta directiva en el Centro Gallego y en el Club Español”.

La vocación que lo lleva a Galicia
Ahora ya le tendremos que llamar Nacho, aunque siempre se nos escapa el diminutivo, pero evidentemente el recorrido de sus 32 años nos lleva a preguntarle cuando nació su vocación por la Medicina, explicando que “en realidad no nació hasta que termine el liceo (secundaria) yo tenía la idea de ser químico y por diversas razones me empezó a gustar la Medicina al final del bachillerato y creo que no me equivoqué”.
Los ojos se le iluminan cuando nos comenta que la Medicina “es algo que me fascina, me encanta, es totalmente vocacional y lo disfruto mucho”, aunque precisó que “me ha costado mucho porque son muchos años de estudio”.
Nacho terminó la carrera de Medicina especializándose como neonatólogo y también dentro de la cardiología infantil en Uruguay. Pero “decidí cambiar el rumbo, mejorar la calidad de vida, e hice una segunda especialidad en España. Me fui a vivir a Galicia, que era donde quería hacer la especialidad, homologué mi título, di la prueba MIR y pude elegir mi plaza en Galicia como quería y escogí mi plaza como médico de Emergencia y Urgencia en el hospital de Ourense”.
El doctor Pérez Torres tiene una residencia en Uruguay realizada entre 2019 y 2022 separada de la de pediatría, trabajando como adjunto durante dos años como neonatólogo y dedicado al diagnóstico y tratamiento de las cardiopatías congénitas como ecocardiografista en los CTI (UCI) cardiológicos y de hemodinamia pediátricas.
Sin embargo, en la tierra de sus abuelos cambió su rumbo y cambio la pediatría y cardiología por las Urgencias y Emergencias, que también le gustan, según confiesa.
La tierra lo llamó
Hace doce años estuvo haciendo el Camino de Santiago con un programa de la Xunta de Galicia, y se trató de la “primera vez que estuve en Galicia. Me gustó y desde entonces siempre he vuelto”.
Hoy están sus padres de visita por Galicia y ha disfrutado junto a ellos “da terra”, reflexionando sobre esta estadía en Galicia que “tenemos una cultura y una cercanía de la gente bastante parecida a la de Uruguay”.
Mientras que tiene alguna hora libre en su trabajo, aprovecha para ver “el paisaje de Galicia que a mi me gusta muchísimo, todo verde, montaña, árboles”, y “eso realmente impacta mucho en mi y de haberme quedado en Galicia”.
Ahora continuará con su carrera de Medicina con los estudios y experiencia adquirida en la universidad uruguaya generando un rico aporte a la tierra de sus abuelos, como que la semilla que ellos sembraron en Montevideo está dejando sus frutos en Galicia.





