IU Exterior organiza un acto-debate en Zúrich sobre la necesidad de un nuevo acuerdo de convivencia en España

El pasado sábado 25 de febrero se celebró en Zúrich el acto ‘¿Qué clase de país queremos?’ organizado por la Federación de Izquierda Unida Exterior y la asamblea de base de IU Zúrich. El objetivo fue iniciar el debate en el exterior del tipo de país que consideran desde IU que debe ser España al entender la formación política que “se ha empezado a cuestionar la vigencia de los acuerdos alcanzados con la aprobación de la actual constitución en diciembre de 1978”.

El acto contó con la presencia del coordinador de la federación, Eduardo Velázquez, así como de David García (Alternative Liste), Gaettana Restivo (Liberi e Uguali) y Rafael Grassi (Podemos) y forma parte de la campaña de Izquierda Unida ‘Paremos a la derecha: construyamos un nuevo país’ que comenzó el mismo sábado 24 de febrero con el acto central en Rivas-Vaciamadrid (Madrid), al que asistieron Alberto Garzón, Enrique Santiago, Sol Sánchez y Pepa Beiras, entre otros ponentes.

Eduardo Velázquez insistió en su ponencia en la necesidad de iniciar un proceso constituyente en España destinado a alcanzar un nuevo acuerdo de convivencia. Subrayó también la necesidad de conocer el texto constitucional de 1978, así como la anterior constitución de la II República, aprobada en 1931, para conocer las distintas bases que han regulado el ordenamiento jurídico nacional. “La España del futuro debe ser una república, por una cuestión de democracia y justicia social” afirmaba Velázquez, señalando el importantísimo papel de los más de 2,5 millones de españoles y españolas que viven en el exterior van a tener en el proceso de debate colectivo que se abre a partir de ahora, “una emigración además cada vez más activa políticamente, tanto desde partidos políticos como desde movimientos sociales”.

El acto, con gran afluencia de asistentes en su mayoría de origen español e italiano, estuvo presentado y dirigido por Pedro Castro en representación de la asamblea de IU en Zúrich. Tras el debate siguió la cena de convivencia.