La ciudadana española hija de emigrantes gallegos que deambulaba por las calles de Montevideo afectada de una enfermedad mental, comiendo de la basura y sin higiene alguna, fue hospitalizada y actualmente se encuentra internada en un psiquiátrico público.
Esta trágica historia tomó luz pública a través de las páginas de España Exterior, cuando en exclusiva exponíamos los peligros que vivía María de los Ángeles Martínez Romay, una ciudadana española nacida en Montevideo, hija de padres gallegos, al haber quedado sola y afectada por una enfermedad psiquiátrica sin recibir asistencia médica alguna.
María de los Ángeles, nacida en Montevideo en 1962, es hija de los emigrantes pontevedreses Manuel Martínez Porta y Dolores Romay Casal, y tenía una hermana, Mabel, tres años menor que ella.
Sus padres habían llegado a Montevideo donde se dedicaron a la hostelería con un bar en el centro de Montevideo, comenzando con sus ahorros a invertirlos en bienes raíces, de forma que cuando Manuel murió en la década del noventa, su viuda y sus dos hijas vendieron el bar, comprando algunas casas y apartamentos, con cuyo alquiler vivían sin sobresaltos.

Sin embargo, la hermana mayor desde su adolescencia padecía trastornos mentales, manteniendo tratamientos psiquiátricos. Inclusive después de la muerte de su padre fue internada en el hospital psiquiátrico público Vilardebó, aunque, por su patrimonio, al poco tiempo le dijeron que debía pagar una clínica privada. Según pudo saber España Exterior ella continuaría en aquel momento con una psicóloga.
Lo cierto es que el pasado mes de julio, María de los Ángeles, después que descubrió que su hermana y madre habían muerto, vivían en casas contiguas del barrio La Comercial, ya no quiso recibir más ayudas, ni hablar con los vecinos.
El abogado de la familia, César Castro, había contratado al almacenero de al lado de la casa de María de los Ángeles para que la surtiera de agua embotellada para tomar ya que su vivienda estaba en condiciones deplorables y no había conseguido el permiso de ella para higienizarla, al tiempo que una vecina le llevaba comida caliente.
La cónsul María Scola, luego de ser informada sobre el caso por el consejero del CRE, Miguel Pérez, tomó cartas en el asunto, concurriendo personalmente al canciller Constantino González quien mantuvo en varias ocasiones encuentros con María de los Ángeles, pero ella solo respondía que estaba bien y que no precisaba nada.
Dada la situación de su negativa y la ausencia de participación del estado uruguayo directamente para protegerla, una mañana una vecina la vio con un zapato en la mano llorando, para luego no saber nada más de ella.
En diciembre pasado, luego de cuatro meses sin conocer su paradero, la vieron en las inmediaciones del Prado de Montevideo, viviendo en la calle, sucia y recogiendo comida de la basura. Un enviado del abogado Castro fue a su encuentro expresándole la necesidad de que volviera a su casa, de que allí tenía todo, pero ella con su estado de salud mental afectado, se negó y volvió a marcharse.
Hace un par de semanas la policía uruguaya la llevó hasta el hospital Pasteur de Montevideo, donde fue atendida, higienizada, alimentada y valorada por médicos, que determinaron luego de unos días trasladarla al hospital psiquiátrico Vilardebó, donde permanece internada hasta este momento.
Según pudo saber España Exterior, ya está siendo medicada y recibe un tratamiento que seguramente será prolongado y requerirá su internación.
El pasado 29 de enero, una vecina de María de los Ángeles fue a visitarla y comentó que “estuve charlando un rato con ella”, subrayando que “habla bien, me conoció y charló un buen rato. Me dijo que no necesitaba nada”.
La ciudadana española nacida en Uruguay, ahora si está protegida por el Estado uruguayo en un ambiente necesario para recuperar su salud y, tal y como reflexionaba su vecina: “Ella es una sobreviviente de la calle”.
Tristemente hay más ciudadanos españoles que están sufriendo estos dramas, pocos son los que tienen recursos, como es el caso de María de los Ángeles, por lo que padecen necesidades por no poder pagar los medicamentos que no les cubre las ayudas del Gobierno español, algunos inclusive por pasarse apenas 50 euros del tope de ingresos.
También reciben los emigrantes españoles ayudas extraordinarias del Consulado que resultan una ayuda para muchos de supervivencia, mientras que se prolongan los estudios de la Consejería de Trabajo, Emigración y Seguridad Social, para determinar si tienen derecho a alguno de los programas, especialmente el que les brinda atención sanitaria, internación y medicamentos gratuitos.
La realidad que estamos viviendo deja al descubierto las carencias que están viviendo los españoles mas necesitados en Uruguay, donde se producen retrasos en los análisis de los casos presentados, otros que nunca se llegan a solicitar en la Consejería o el Consulado, y algunos pocos que hacen la diferencia entre los españoles que nacieron en España y quienes nacieron en Uruguay que ante la misma situación de riesgo de vida por necesidad económica, las ayudas son diferentes, no llegan o no les corresponden.






La historia de María de los angeles evidencia la situación de riesgos a la que se somete cualquier ser humano que es víctima de alguna enfermedad mental.. ojalá se siga evidenciando situaciones en dónde personas como ella reciban atención y además que se puedan visibilizar situaciones de tamaño riesgo . Gracias a la investigación y el trabajo periódico todos podemos saber que estás historias son reales . Y que además en este caso pu.tual es una historia en constante desarrollo..