Galicia refuerza sus infraestructuras para hacer frente a la crisis causada por el Covid

Fue la primera Comunidad en activar las obras públicas tras la primera declaración del estado de alarma

El presidente Alberto Núñez Feijóo y la conselleira Ethel Vázquez, en la puesta en servicio del acceso a San Cibrao das Viñas.

Galicia ha apostado firmemente en los últimos meses por reforzar sus infraestructuras para hacer frente a la crisis causada por el Covid-19. Desde el primer momento, la Xunta defendió las obras públicas como motor de recuperación económica, generando empleo y actividad. De hecho, fue la primera Administración del Estado en activar las obras públicas tras la declaración del estado de alarma y no ha parado de licitar, adjudicar y ejectuar actuaciones en este sentido.

Consciente del poder tractor que tienen para la economía y el empleo las inversiones en infraestructuras, la licitación de obra pública por parte de la Xunta, según los datos de Seopan, creció más que en ninguna otra comunidad, registrándose entre enero y julio un 73% más que el año pasado. Esas obras, ademas, mejoran la seguridad vial, refuerzan la competitividad y apuntalan la vertebración territorial.

Es el caso de la reciente inauguración del acceso a San Cibrao das Viñas (Ourense) desde la autovía A-52, que se puso en marcha en septiembre; la continuación de la Vía Ártabra, en plena ejecución; o el desdoblamiento de la Vía de Alta Capacidad entre Nadela y Sarria, que se empieza a realizar en noviembre para convertirla en autovía. Así como otros proyectos muy avanzados, como por ejemplo la Vía de Alta Capacidad Tui-A Guarda, que está proxima a adjudicarse e iniciarse, o la de A Estrada, etc…

La nueva conexión del polígono industrial de San Cibrao das Viñas, donde operan cerca de 350 empresas que dan empleo a cerca de 8.000 trabajadores, fue puesta en servicio el pasado 11 de septiembre en un acto presidido por el titular de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quien destacó que se trata de una infraestructura estratégica para el gran pulmón empresarial de Ourense al enlazar en un único punto con dos autovías: la A-52, la Autovía de las Rías Baixas, que une Vigo con Ourense y Madrid, y la Autovía de Celanova, la AG-31.

Con una inversión de prácticamente 22 millones de euros, cofinanciada con Fondos Feder 2014-2020, conecta el polígono de forma rápida, cómoda y directa, al reducirse en un 60% el recorrido necesario para acceder a la autovía, incluyendo, además, en más de la mitad del trazado, un tercer carril para facilitar los adelantamientos. Esta nueva infraestructura de más de 4,5 kilómetros cuenta con un gran viaducto de casi 500 metros de longitud, con 4 pasos inferiores y con un paso superior.

Otro ejemplo de la apuesta por las obras públicas en Galicia es la Vía Ártabra, cuya ampliación se está ejecutando con un nuevo tramo que permitirá un ahorro de tiempo del 33% entre Oleiros y A Coruña, suponiendo una mejora en las comunicaciones de los vecinos y un incremento de la competitividad de esta comarca. Las obras consisten en la ejecución de 3 kilómetros de autovía libre de peaje y 1 kilómetro de conexión con el polígono del Espírito Santo, lo que supone la mayor parte de los trabajos necesarios para la prolongación hasta la autopista AP-9, cuando el Ministerio de Fomento la autorice.

Todo ello gracias a una inversión de más de 40 millones en las obras de este nuevo tramo de esta vía de altas prestaciones. Se trata de la mayor licitación en materia de carreteras de la Xunta, pagada con fondos propios y vía presupuestaria en casi una década.

Y permitirá sacar el máximo rendimiento a la inversión ya realizada de 70 millones de euros en los tramos que ya están en servicio. Una vez que esta carretera de altas prestaciones llegue la AP-9, mejorará sustancialmente la vertebración de la comarca, mejorando la conexión para los vecinos de Sada, de Cambre y Oleiros.

Autovía entre Nadela y Sarria y Vía de Alta Capacidad entre Tui y A Guarda

La Xunta formalizó el pasado 16 de septiembre el contrato para la ejecución de las obras de la primera fase del desdoblamiento de la Vía de Alta Prestación Nadela-Sarria. Las obras, con una inversión de 24,6 millones de euros, comienzan ya noviembre y tienen un plazo de ejecución de 24 meses. Los trabajos comenzarán en el tramo de 11,5 kilómetros entre A Pobra de San Xiao y Sarria centro, que ha incrementado su tráfico hasta el 4,5% en el año 2018 frente al 0,5% registrado en el conjunto de la red autonómica de carreteras.

En este tramo resulta necesaria la ampliación de la capacidad, tanto por su alta intensidad de tráfico -unos 7.450 vehículos al día- como por su orografía complicada, con pendientes pronunciadas que reducen la velocidad de los vehículos y disminuyen las posibilidades de adelantamiento.

Los objetivos de la intervención son el refuerzo de la seguridad viaria, la mejora de la funcionalidad y el nivel de servicio de la vía de altas prestaciones. Para convertir el tramo en autovía se ejecutará una nueva calzada paralela por la margen izquierda en sentido A Pobra de San Xiao, se adaptarán los enlaces y pasos inferiores y se repondrán los caminos. La intervención también procurará la reducción de la accidentalidad en las carreteras a consecuencia del jabalí y el tramo de autovía irá con valla reforzada en ambos lados.

Por otro lado, están próximas a adjudicarse e iniciarse las obras de la vía de alta capacidad Tui-A Guarda, entre el enlace con la A-55 y el polígono de Areas, con una inversión de más de 21,2 millones de euros y a las que un total de 13 empresas presentaron sus ofertas para la ejecución de esta infraestructura, la nueva autovía autonómica AG-42.

La carretera se desarrollará en el Ayuntamiento de Tui, iniciándose con el enlace con la A-55 y finalizando con un semienlace con el polígono industrial. Esta intervención mejorará la accesibilidad del polígono de Areas y reforzará la seguridad viaria del actual enlace de la PO-552 y N-551 con la A-55.

En la actualidad está en servicio el tramo de la VAC Tui-A Guarda, entre Goián y A Guarda, con una longitud de 10,15 km que recorre Tomiño, A Guarda y O Rosal, y que entró en funcionamiento en 2014.

Para hacer viables los tramos pendientes, la Xunta planificó una ejecución por fases que dialogó con los principales agentes institucionales y económicos implicados y que estableció la priorización de este trecho inicial de Tui, incluyendo el enlace de Areas. De forma paralela a estas actuaciones, la Axencia Galega de Infraestruturas está trabajando en los proyectos de los tramos restantes hasta Goián.

Preocupación por la evolución de los peajes en la AP-9

En materia de infraestructuras, además del refuerzo abordado para hacer frente a la crisis del coronavirus, la Xunta ha trasladado en los últimos meses su gran preocupación por la evolución de los peajes de la autopista AP-9, que da servicio al 60% de la población gallega, y pidió al Gobierno de España -mediante una carta de la conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez, al secretario de Estado del ramo, Pedro Saura- que asuma parte de la subida, vía presupuestos. A principios de año, tras las dos subidas de peaje ya acometidas en 2017 y 2018, las tarifas se incrementaron en torno al 2,64%, entre la actualización del IPC y compensaciones a la concesionaria Audasa por obras de ampliación y la gratuidad del viaje de vuelta entre Vigo y Pontevedra.

Y la propuesta de la Consellería al Gobierno central era que se hiciera cargo directamente del 1% de incremento de tarifa anual previsto entre 2018 y 2028 para compensar a la concesionaria por los costes de la ampliación del puente de Rande en Vigo y de los accesos a Santiago. El Estado tendría que abonar a Audasa 53,1 millones de euros anuales durante los próximos cinco ejercicios, un total de 265,5 millones, y no que los gallegos paguen 1.400 millones de euros, según los cálculos de la Xunta, por unas obras que costaron cerca de 230 millones.

Además, en la carta la Xunta reclamaba otra bonificación del 25% para los usuarios de la AP-9 que realicen trayectos de ida y vuelta en el mismo día. Actualmente, los vehículos que usan el telepeaje pagan ya el viaje de vuelta un 25% más barato en los días laborales, por lo que con la nueva iniciativa de la Xunta se ahorrarían el 50%. Cabe recordar, asimismo, que frente a la importante subida de tarifas en los próximos años de la AP-9, otras autopistas como la de Sevilla-Cádiz o Tarragona-Alicante han dejado de ser de pago. Galicia habrá de esperar hasta el año 2048 para que la vía sea gratuita.

Por su parte, la Xunta ha realizado un importante esfuerzo para minimizar el impacto en las familias y en la economía gallegas de los peajes en las autopistas de titularidad autonómica, que no se vieron incrementados y en los que se aplicaron bonificaciones en viajes de vuelta y en trayectos nocturnos, además descuentos a familias numerosas.

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