Alberto Núñez Feijóo, investido presidente del Gobierno gallego por cuarta vez consecutiva

Se acerca a Manuel Fraga como el político español con más tiempo en un cargo estatal o de una comunidad autónoma

Alberto Núñez Feijóo recibe el aplauso de los conselleiros en funciones y de los diputados del PPdeG tras su elección como presidente de la Xunta.
Núñez Feijóo recibió la felicitación por su nombramiento de los líderes de los grupos parlamentarios de la oposición: Ana Pontón (BNG) y Gonzalo Caballero (PSdeG).

El Pleno del Parlamento de Galicia eligió en la tarde del 3 de septiembre, por mayoría absoluta, con 42 votos, a Alberto Núñez Feijóo como presidente de la Xunta de Galicia. Es la cuarta vez consecutiva que accede al cargo y lo hace, además, con el mayor apoyo desde que es jefe del Ejecutivo autonómico, una responsabilidad que ostenta desde el año 2009, con 42 votos a favor aunque todos ellos de su formación, el Partido Popular de Galicia (PPdeG).

Y ello porque las fuerzas de la oposición, Bloque Nacionalista Galego (BNG) con 19 diputados y el Partido dos Socialistas de Galicia (PSdeG-PSOE) con 14, sumaron sus 33 votos en contra tras la celebración del debate de investidura, los días 1 y 3 de septiembre.

Una vez proclamado el resultado, el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices, comunicó la elección al Rey Felipe VI, para su nombramiento mediante Real Decreto que se publicó el día 4 en el Boletín Oficial del Estado y en el Diario Oficial de Galicia, conforme lo dispuesto en el artículo 18 de la Ley 1/1983, de 22 de febrero , reguladora de la Xunta y de su presidente. La comunicación al Rey y al presidente del Gobierno se efectuó en la misma tarde de la votación por correo electrónico, enviando una certificación con firma digital. 

Núñez Feijóo se convierte así en el político español que logra estar más tiempo al frente del Estado o de alguna comunidad autónoma, sólo por detrás de Manuel Fraga que fue presidente de la Xunta de Galicia durante 15 años y 11 meses, frente a los 11 años y casi 5 meses de un Feijóo que toma posesión del cargo el 5 de septiembre en un acto en el Parlamento gallego.

En su discurso de investidura, que se prolongó durante más de dos horas el pasado día 1 ante el pleno de la Cámara autonómica, Alberto Núñez Feijóo se centró en la lucha contra la crisis sanitaria y la económica derivadas de la pandemia de Covid-19 y situó la sanidad pública en el centro de su cuarto mandato, el cual pronosticó que será el “más difícil” y explicó que se encuentra en un momento clave de su vida personal y política. Anunció la renovación del Servizo Galego de Saúde (Sergas) y que a lo largo de septiembre se pondrá en marcha un sistema de test masivos a partir de muestras de saliva, además de abogar por la reforma de varias leyes sanitarias.

Advertencias sobre el futuro

“Lo que está por venir es durísimo”, advirtió Núñez Feijóo, que exigió actuaciones del Gobierno central al que criticó su labor durante la pandemia y de otras instituciones para combatir la realidad epidemiológica actual. El jefe del Ejecutivo también se mostró preocupado por la situación vivida en las residencias de mayores, uno de los principales focos de contagio del virus, y se comprometió a desarrollar un protocolo de colaboración con el Sergas para reforzar las inspecciones sanitarias y la protección de los usuarios.

En el ámbito educativo, hizo autocrítica por la confusión generada por la vuelta el cole pero defendió el inicio del curso escolar de manera presencial. Feijóo, que señaló que continuará solicitando al Gobierno central la gestión del ingreso mínimo vital, enumeró varias exigencias para el Ejecutivo de Pedro Sánchez, con el que se mostró especialmente crítico a la hora de hablar de transferencias y abono de ingresos pendientes, como las mensualidades de IVA adeudadas, el reparto de los fondos extraordinarios para la Covid-19 o el acuerdo para el gasto de los superávits municipales.

El programa económico para esta legislatura contó con una parte importante dedicada a la conservación del empleo y de la actividad productiva de industrias en riesgo y otra a la reactivación de Galicia, prometiendo constituir una comisión parlamentaria al respecto y solicitar una reunión de la Mesa de Diálogo Social. Además, prometió oportunidades para los jóvenes, tanto los nacidos en Galicia como los que vienen de fuera.

“Y desde luego, nuestras puertas siguen abiertas para todos los que quieran volver, especialmente pensando en los gallegos de segunda y tercera generación que están viviendo un momento dificilísimo en la mayoría de los países de Latinoamérica”, afirmó en su única referencia a los gallegos residentes en el exterior. En este punto, citó el crecimiento de la población de Galicia en 2019, por primera vez en diez años.

Ofertas cruzadas con la oposición para dialogar y trabajar juntos

Ya en la primera jornada del debate de investidura, Alberto Núñez Feijóo se dirigió en varias ocasiones a los grupos de la oposición a los que les ofreció “trabajar” juntos “en las urgencias” surgidas por la Covid, sin olvidar “metas ni sueños” porque, aunque su compromiso es conformar un Ejecutivo con el que poder gobernar “desde el primer momento”, también busca Feijóo iniciar un mandato pilotado desde el consenso. Y por ello, se comprometió a constituir una comisión parlamentaria para la reactivación de Galicia.

En la segunda jornada del pleno de investidura, celebrada el 3 de septiembre, se reiteraron las ofertas de diálogo y propuestas de trabajo conjunto desde el entonces candidato y los partidos de la oposición. De hecho, los líderes del BNG, Ana Pontón, y del PSdeG-PSOE, Gonzalo Caballero, coincidieron en tender su mano a Feijóo y en el diálogo pero con espíritu crítico. Ofertas cruzadas con buenas intenciones aunque con diferentes formas de ver las soluciones a la crisis: la moderación para contener la recesión por una parte mientras que la oposición rechazó la austeridad.

El aspirante a la Presidencia de la Xunta presentó como su gran reto el poder decirles un día a los gallegos que la pandemia se ha superado. “No les pido su confianza, pero sí su ayuda”, les espetó a los portavoces de BNG y PSdeG, además de reclamar que se aparte la gestión sanitaria del debate demagógico. Feijóo criticó la visión de ambas formaciones a las que pidió análisis interno y humildad tras los resultados de las elecciones autonómicas del pasado 12 de julio.

Por su parte, Ana Pontón que estrenó su papel de jefa de la oposición reiteró su mano tendida para afrontar la reconstrucción económicas pero abogando por más autogobierno, como es tradicional en la formación nacionalista, para salir de la crisis.

Finalmente, el socialista Gonzalo Caballero, que debutaba en estas lides, también insistió en el diálogo con el PP pero aseguró que faltaba proyecto a medio y largo plazo para la Comunidad. Y se centró en no dejar atrás a nadie en esta crisis, además de mostrarse abierto a un cambio del Estatuto de Autonomía de Galicia.

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