Fallece en Buenos Aires a los 94 años el expresidente de la Federación de Sociedades Españolas de la República Argentina Benito Blanco Álvarez

Natural del concello de Lalín, este emigrante gallego que llegó a Argentina en 1952, donde se convirtió en un destacado empresario, dejó un importante legado dentro de las instituciones de la colectividad

Benito Blanco
Benito Blanco presidió la Federación de Sociedades Españolas entre 2018 y 2023.

La comunidad española de Argentina despidió con profundo dolor al emigrante y empresario gallego Benito Blanco Álvarez, quien falleció en Buenos Aires a los 94 años de edad y dejó tras de sí un importante legado dentro de las instituciones de la colectividad, llegando a presidir la Federación de Sociedades Españolas de la República Argentina.

Nacido en el lugar de Alfonselle, en el municipio pontevedrés de Lalín, el 2 de agosto de 1931, a los 20 años, al igual que miles de gallegos de aquella época, Benito tomó la decisión de emigrar, llegando al Puerto de Buenos Aires el 27 de enero de 1952. A diferencia de la gran mayoría de aquellos gallegos, esa decisión no la tomó producto de las necesidades económicas, sino que lo hizo, tal como se lo declaró a España Exterior en 2018, “para vivir una aventura”, y vaya si la vivió.

La mejor manera de recordar a Benito es, justamente, a través de sus propias palabras: “Yo comencé trabajando desde muy joven en las ferias regionales de Galicia; compraba huevos, manteca, jamones, castañas, nueces, trigo, y luego revendía la mercadería por todo Lalín. A los 19 años ya tenía una bicicleta a dínamo y una moto, que era como tener un Mercedes Benz en esa época, un lujo. A pesar de ser el chaval más rico de la comarca, y de que tenía un futuro muy promisorio en Galicia, también tenía una ilusión muy grande de conocer Argentina, porque en esa época se hablaban maravillas del país. Había juntado 52.000 pesetas, que era una pequeña fortuna en esos años, y con ese dinero en mi bolsillo ganado con mucho trabajo me fui para Buenos Aires”.

En la capital argentina lo esperaba una tía hermana de su padre, junto a otros tíos, primos y primas: “Ya tenía aquí tanta o más familia que en España, y todos me estaban esperando en el puerto de Buenos Aires”. A pesar de llegar con una buena cantidad de dinero ahorrado, comenzó a trabajar en uno de los puestos más humildes, el de lavacopas, en la Confitería Ideal. “Como era un atropellado y rompía muchas copas, a los quince días me echaron. Pero como la mayoría de los mozos eran gallegos y ya tenía una buena relación con ellos, me consiguieron un trabajo similar en un copetín al paso en la calle Corrientes, en donde estuve hasta enero del 53”, recordaba Benito.

Así fue que ese mismo año le ofrecieron comprar una sexta parte de otro copetín al paso ubicado en la Avenida de Mayo, al lado del Bar Iberia, en el que era el socio más joven y donde trabajó de mozo hasta 1957, cuando unos gallegos y un asturiano le ofrecieron comprar una cuarta parte de la pizzería El Triunfo.

Benito Blanco
En 2019 representó a la colectividad española en una visita al Papa Francisco junto a directivos de otras comunidades emigrantes en Argentina.

Por aquella época, Benito, que tenía la intención de retornar por primera vez a Galicia para visitar a su familia, conoció a Genaro Longueira, uno de los tres hermanos fundadores de la famosa agencia de viajes Longueira & Longueira, con quien trabó rápidamente amistad y fundó en sociedad la Agencia España, dedicada a tramitaciones, herencias, cambio de moneda y partidas legalizadas.

De esta manera, Benito daría el primer paso de la diversificación empresarial que lo llevaría de la gastronomía a las industrias minera, petrolífera, química y hortícola. En 1969, a pesar de no tener experiencia en ese ámbito, le ofrecieron comprar una parte de una empresa minera en la provincia de Río Negro dedicada a la sustracción de bentonita, un mineral que se utiliza para los moldes de las fundiciones de hierro y acero y también para la preparación de los lodos de perforación de los pozos petroleros. Para 1972 era el productor de bentonita más importante del país, facturando más de tres mil toneladas para proveer a las fundiciones más grandes e importantes de Argentina.

De allí incursionaría en la explotación petrolera en Plaza Huincul, provincia de Neuquén. A los pocos meses, ya tenía a su cargo ocho equipos de perforación, cuatro laboratorios móviles y a los pocos años un equipo de 53 ingenieros fijos. Todo ello sin nunca haber estudiado ingeniería.

A la par de su éxito en el mundo empresarial, Benito también llevaba ya algún tiempo incursionando en las instituciones de la colectividad española, desde un primer rol como responsable de la comisión de fiestas de la Falla Valenciana El Turia en 1964, pasando con el correr de los años por diversos cargos en el Centro Lalín de Buenos Aires, el Club Español de Buenos Aires, el Club Europeo y la Federación de Sociedades Españolas de la República Argentina, de la cual asumió la presidencia el 29 de junio de 2018. Fue en ese rol que el 20 de febrero de 2019 formó parte de la comitiva de 40 delegados de las colectividades emigrantes asentadas en Argentina que mantuvieron un encuentro con el Papa Francisco en el Vaticano.

El desarrollo de actividades culturales y filantrópicas también ocuparon el cuerpo y la mente de Benito, siendo uno de los máximos responsables de la restauración del Teatro Avenida y del Plus Ultra, el hidroavión de la Aeronáutica Militar española que realizó por primera vez un vuelo entre España y América. Además, financió la construcción de 120 viviendas en Lalín, algo de lo que manifestó sentirse muy orgulloso por haber tenido la oportunidad de crear fuentes de trabajo en su comarca natal.

Esta vida llena de logros fue ampliamente reconocida: su pueblo natal lo distinguió en 1983 con el título de ‘Hijo Predilecto de Lalín’; además, recibió la Orden del Mérito Civil, la Orden de Isabel la Católica y el diploma y la medalla de la Orden de la Vieira.

Su labor también fue recordada y reconocida por importantes autoridades de la colectividad: el delegado de la Xunta de Galicia en Argentina, Alejandro López Dobarro, subrayó que más allá de su destacada faceta empresarial, Blanco, “junto a otros destacados dirigentes, dedicó parte de su tiempo y vital y recursos a tender puentes entre España y Galicia con la República Argentina”.

López Dobarro recordó también “su labor en la reapertura del Teatro Avenida, el impulso del hermanamiento entre su Lalín natal y la ciudad de Chascomús, cuna del expresidente argentino Raúl Alfonsín, y su trabajo, ya más cerca en el tiempo, en la Federación de Sociedades Españolas”, y concluyó: “Benito fue un hombre que, seguramente, vivió una vida intensa. Hoy, con su partida, deja una huella imperecedera en la memoria de la colectividad española en este país”.

El actual presidente de la Federación de Sociedades Españolas, José Manuel Besteiro, recalcó “su trayectoria y ofrenda de vida a la colectividad” y recordó que durante el mandato de Blanco al frente de la entidad, que originalmente iba a comprender el período 2018-2020 pero que se extendió hasta el 2023 debido a la pandemia del coronavirus, “se lograron tres hitos muy importantes para la Federación”.

En primer lugar, y al que calificó como el más relevante, fue lograr el cambio de sede de la Federación desde el Club Español de Buenos Aires al histórico e imponente edificio de la Asociación Patriótica y Cultural Española. Seguidamente, mencionó la recuperación y gestión del panteón español del Cementerio de La Chacarita, y por último destacó las gestiones que encabezó ante la empresa de aguas AySA para lograr que se coloque un medidor, lo que posibilitó que la Federación pagase solamente por consumo y no por la cantidad de metros cuadrados de su enorme sede actual, logrando así un importantísimo ahorro en las erogaciones facturadas por este servicio.

Por último, también sumó sus palabras de recuerdo y reconocimiento el presidente del Centro Galicia de Buenos Aires, José María Vila Alén: “Benito fue un dirigente comprometido, con entrega total a la causa de la emigración y de los vínculos entre ambas orillas del Atlántico, culminando su trayectoria ejerciendo la presidencia de la Federación de Sociedades Españolas de la República Argentina, a la que dedicó todo su tiempo y máximo esfuerzo. Fue una figura para recordar y tener de ejemplo”, resaltó.

Modelo total del emigrante que a través del esfuerzo logra abrirse camino en la vida, al punto tal de haber sido conocido en Argentina como ‘El Rey del Petróleo’, nada mejor para resumir su vida que volver a las palabras que en 2018 compartió con España Exterior cuando se le preguntó qué consejo le daría a un joven español que tiene pensado emigrar o que lo ha hecho en los últimos tiempos: “Yo, desde que llegué a Argentina, me dediqué a trabajar y trabajar y trabajar, y así pasé de ser lavacopas a formar parte del club de los petroleros con mucho reconocimiento por parte de todos los ingenieros del gremio, que se preguntaban cómo había hecho un gallego para tener tanto éxito sin haber estudiado ingeniería. Así se consigue todo, con fe, honestidad y, sobre todo, trabajo”.

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