El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, explicó el 5 de marzo en diversas entrevistas radiofónicas que, actualmente, la principal carpeta abierta en su departamento es la de las evacuaciones y repatriaciones de los ciudadanos españoles que se encuentran en la región afectada por al ataque contra Irán y la respuesta del gobierno del país.
Recordó que el pasado 3 de marzo llegó a Madrid el primer vuelo con españoles evacuados de Oriente Medio, 175 en total, en un avión comercial procedente de los Emiratos Árabes Unidos. Desde entonces se han sucedido las operaciones de este tipo y ya son 3.000 los españoles que han conseguido salir de Oriente Medio. A primera hora del jueves 5 de marzo llegó a la base aérea de Torrejón (Madrid) un vuelo del Ejército del Aire procedente de Omán con 171 ciudadanos repatriados, la “inmensa mayoría” de nacionalidad española, aunque el ministro Albares reconoció que también hay de otros países de la Unión Europea.
El ministro también confirmó que en Irán no quedan españoles que quieran salir del país: “Se ha evacuado a todos los que lo han pedido”. Esta evacuación se tuvo que realizar por vía terrestre hasta la frontera con Azerbaiyán –donde esperaba personal de la Embajada en el país–, ya que el espacio aéreo iraní está cerrado. Para el Ministerio esta era una operación “prioritaria” ya que Irán es el país más afectado por el conflicto. Al hilo de estas declaraciones, Albares informó que la embajada española en Teherán queda reducida al “servicio esencial” para dar cobertura a los ciudadanos que “han decidido quedarse”.
El diplomático lanzó un mensaje de esperanza a quiénes siguen en la región: “Sacaremos hasta el último español que lo desee”. Paralelamente, animó a los ciudadanos que permanecen en la región a estar en contacto con sus respectivas embajadas.
Ahora los esfuerzos se centran en los Emiratos Árabes Unidos, donde reside la gran mayoría de los españoles en Oriente Medio –13.000 de los 31.000 que reside en la región–. El Ministerio advierte que muchos de esos más de 30.000 no han solicitado la evacuación, ya que son “residentes permanentes” y de momento no han considerado oportuno salir. Mayoritariamente las personas que han pedido ser evacuadas son turistas, ciudadanos que estaban de viaje de trabajo o aquellos que estaban de escala en los países del Golfo.
Sin embargo, la situación es compleja según afirmó Albares, y en la región hay “condiciones distintas”. Explicó que hay países que tienen su espacio aéreo completamente cerrado, como Catar, y otros solo lo abren durante unas horas al día, como es el caso de Emiratos, lo que dificulta las labores de evacuación.





