Jesús Silva Fernández: “Estamos atendiendo las necesidades de las personas de la comunidad española aunque no podemos llegar a todos ellos”

“Ha sido un privilegio ser embajador de España en Venezuela” / El diplomático, que en noviembre dejará el puesto, indicó que cada año se destinan 15 millones de euros a la atención a los españoles más desfavorecidos, resaltó el incremento de la inmigración de venezolanos a España y calificó de importantísima la labor de los centros españoles

El embajador Jesús Silva en un momento de la entrevista que se realizó por videoconferencia.

La gestión del embajador de España en Venezuela, Jesús Silva, que finaliza los primeros días del próximo mes de noviembre, no ha estado exenta de retos.

Desde su llegada en marzo del año 2017, en el momento más álgido de las protestas contra el régimen de Nicolás Maduro, su Embajada ha sido centro de la acción en diversas oportunidades, como la solicitud que hiciera uno de los más importantes líderes de la oposición en Venezuela, Leopoldo López, para ser recibido como huésped en la residencia del Embajador, en abril de 2019, y donde aún permanece.

También el embajador Silva fue declarado persona no grata por el Gobierno venezolano en enero de 2018, cuando se vio obligado a abandonar el país. El desencuentro diplomático se saldó unos meses más tarde con el retorno de Silva a Caracas en abril de ese mismo año.

Todas estas situaciones no le han impedido a Jesús Silva ser un embajador muy activo en relación con el colectivo español que reside en Venezuela y que, sin duda, es uno de los más importantes del mundo. Ha sido un diplomático cercano e interesado por las necesidades de su comunidad.

-Cuando le dicen que va a venir a Caracas, ¿cuál es la expectativa con la que usted llega al país?

-Ser designado embajador en Venezuela fue en su momento un gran honor para mí, además de un reto importante ya que Venezuela es uno de los dos o tres países más importantes del mundo para España en cuanto a la envergadura cuantitativa de la comunidad española, y también en cuanto a la presencia de la Administración española, ya que en pocos países hay tantos programas de todo tipo: de asistencia social, consular, etc. En ese sentido, desde el primer momento fui consciente de que una de las prioridades de mi gestión iba a ser la atención a la comunidad española.

-Cuando llegó al país ¿cuáles fueron las situaciones más relevantes en las que se enfocó especialmente hacia la comunidad española?

-La comunidad española en Venezuela es una comunidad muy arraigada, muy bien considerada, en general solo he oído cosas buenas de la comunidad española. Muchos de los españoles consiguieron prosperar, garantizar una situación de cierto bienestar, relativo, pero por lo menos de bienestar. En ese sentido, intenté centrarme sobre todo en aquellos que no lo habían tenido tan bien, aquellos que se habían quedado un poco atrás, muy especialmente en la gente mayor, muchos de los cuales había trabajado toda su vida, habían ahorrado y ahora se veían muy afectados por la crisis económica del país que les dejaba en una situación de vulnerabilidad extrema que no les permitía con sus ahorros atender sus necesidades mínimas. Y a esos españoles más necesitados es a los que he intentado que atendiéramos de forma prioritaria.

“Mi impresión es que la historia de la llegada de venezolanos a España ha sido una historia de éxito, son bienvenidos, son respetados y se han integrado muy bien”

También, por supuesto, en general, dar una atención a la comunidad española lo más eficiente y amable posible porque los funcionarios públicos estamos orgullosos de servir. Cuando eres servidor público tienes que reivindicar que la administración pública puede ser una administración amable con el ciudadano, eficiente y además respetuosa del ciudadano, y eso lo hemos intentado modestamente con el gran equipo de colaboradores del consulado general y con el equipo de la Embajada.

-A usted también le han tocado unos años, aunque ya venía de tiempo atrás, de retorno masivo a España y también de venezolanos que, aunque no tuvieran la doble nacionalidad, decidieron emigrar y escogieron como país de destino a España. ¿Cómo ha sido ese proceso?

-Efectivamente eso ha sido quizás una de las partes más innovadoras, más novedosas dentro de la relación entre Venezuela y España de la que yo he sido testigo durante estos años, que se ha disparado el número de venezolanos residentes en España. Se ha producido el efecto opuesto al que sucedió sobre todo en los años 40 y 50 del siglo pasado y en menor medida en los 60. En ese momento fueron los españoles los que vinieron masivamente a Venezuela y aquí se les recibió con los brazos abiertos. Muchos de ellos se establecieron aquí, crearon familias y se consideran venezolanos al mismo tiempo que españoles, son dos sentimientos perfectamente compatibles. Ahora nos ha tocado a nosotros vivir la dirección opuesta, la llegada masiva de venezolanos, víctimas de una situación crítica desde el punto de vista socioeconómico, y en España, yo espero, hemos estado a la altura de las circunstancias, los recibimos con los brazos abiertos también y de alguna forma, por una cuestión de justicia histórica, pido que les entendamos y les ayudemos a su llegada. Mi impresión es que la historia de la llegada de venezolanos a España ha sido una historia de éxito, son bienvenidos, son respetados y se han integrado muy bien.

-En el ámbito cultural también la Embajada es muy activa, ¿qué logros han tenido en esa área?

-La actividad cultural es siempre uno de los campos estrella de la proyección de España en Venezuela y de la actividad cotidiana de la Embajada. La Consejería Cultural ha hecho un gran trabajo en estos años y hemos intentado efectivamente llegar al mayor número de personas y ampliar el espectro, no solo los temas ya conocidos que se aprecian en ambos países y sobre todo en Venezuela donde la cultura española en general es muy conocida, pero también hemos intentado traer gente más joven, traer gente nueva, nuevas voces en el ámbito de la literatura o en otros ámbitos como la escultura, el diseño, la gastronomía. Hay un gran interés en Venezuela por las manifestaciones culturales en España, lo mismo que sucede con Venezuela en España, hoy sin ir más lejos hemos tenido la gratísima noticia de que en uno de los premios literarios más importantes de España, que es el premio García Lorca de Poesía, ha sido galardonada una poetisa venezolana muy amiga de la Embajada, Yolanda Pantín. Este es uno de los pocos países que ha ganado el premio dos veces (Rafael Cadenas lo ganó en 2015), lo cual es motivo de enorme satisfacción para mí como embajador.

Uno de los últimos actos de Silva como embajador en Venezuela fue su asistencia al 60 aniversario de la Hermandad Gallega de Venezuela.

-Si bien todos los programas que desarrollan las organizaciones españolas en Venezuela son importantes, quisiera su opinión sobre el trabajo que desarrollan los centros y asociaciones españolas en Venezuela.

-Es una labor importantísima, sobre todo hoy en día que ya quedan menos españoles de primera generación. Los centros se han convertido en auténticos lugares de convivencia entre lo venezolano y lo español, muchos de esos espacios son sobre todo centros de convivencia entre familias, entre personas. Preservan, por supuesto, los rasgos culturales de las regiones a las que representan y de la propia España y son sobre todo instalaciones culturales, sociales, deportivas, un lugar de encuentro entre familias y eso es muy importante, porque es la forma de aglutinar a la comunidad española, de mantener los lazos y contacto unos con los otros y también con la Embajada, con España mismo y con las comunidades autónomas que los apoyan.

Y, por otro lado, es una forma muy importante para la Embajada de canalizar toda la comunicación con la comunidad española, los centros son intermediarios muy importantes de esa comunicación, porque es una comunidad demasiado grande como para que podamos hablar individualmente con ella en todas las ocasiones, muchas veces lo intentamos, pero no siempre conseguimos llegar a todo el mundo y para eso nos ayudan mucho los centros españoles que hay a lo largo del país.

-Uno de los problemas más importantes que enfrenta la comunidad española, dada la gravedad de la situación económica, es el tema de la asistencia sanitaria. Hace varios años se creó la Fundación España Salud que ha sido un pilar para los adultos mayores. Sin embargo, este año parecen estar mermando los recursos de esa institución. ¿Qué estrategias están diseñando ustedes para lograr mantener ese fuelle que tenía la Fundación España Salud en el apoyo de a los adultos mayores?

-La atención a la comunidad española, y sobre todo a los sectores de la población que están en una situación más precaria, para nosotros sigue siendo la máxima prioridad destinando más de 15 millones de euros anuales a la comunidad de españoles en Venezuela, ya sea a través de pensiones no contributivas, de ayudas sociales, de subvenciones a centros y también de subvenciones a la Fundación España Salud, que cumple un papel muy importante a la hora de articular una prestación eficaz a aquellas personas que lo necesitan en el ámbito sobre todo de tratamientos médicos y acceso a medicamentos.

Su origen era sobre todo pensando en aquellas personas emigrantes, españoles de primera generación, que llegaron en su momento y que tenían ya una edad avanzada y se habían quedado sin un seguro médico adecuado. Eso seguimos manteniéndolo en la medida de lo posible. Se siguen manteniendo, además, las ayudas, lo que ocurre es que evidentemente las necesidades han crecido mucho porque la situación se ha agravado. Ya no es solo la gente mayor, gente de primera generación, sino que hay segundas y terceras generaciones y nuestra vocación es atender a todo el mundo en la mediad de lo posible. Evidentemente no tenemos la capacidad de atender por el momento al 100% pero hay que decir que tanto las aportaciones de la Administración central española, como de los gobiernos regionales ya sea Galicia, Asturias, Canarias, que son los que dan aportes a la FES, eso se está garantizando y esperemos que cada vez vaya a más. En todo caso estamos atendiendo las necesidades de las personas de la comunidad española, aunque no podemos llegar a todos ellos.

-¿Cómo ha afectado la pandemia a la colectividad española, qué acciones han desarrollado ustedes como autoridades en el país para apoyar tanto a los españoles que se quedaron atrapados en Venezuela como a los que residen en el país?

-Efectivamente hicimos dos acciones importantes, por un lado, la atención y seguimiento de la comunidad española en su conjunto. Hemos mantenido un contacto regular con los centros españoles que a lo largo del país cerraron sus puertas, aunque mantuvieron permanente contacto con sus asociados y comunidades, por lo que siempre teníamos una idea de la situación y podíamos hacerle seguimiento.

En segundo lugar, también hemos mantenido a través de la Fundación España Salud una atención básica a todos los beneficiarios de la Fundación y en general a la comunidad española. A los efectos de la atención médica, hemos utilizado a los profesionales del sector salud que trabajan habitualmente en la FES y a través de ellos hemos podido monitorizar los casos que había. Inicialmente fueron muy pocos, la verdad, afortunadamente la comunidad española se vio afectada muy levemente al principio. Luego, con el tiempo, ha habido más casos, pero en términos relativos y comparado con el resto del país pues habría que decir que ha habido una incidencia relativamente baja. Eso evidentemente no es un consuelo para aquellos que lo han sufrido o han tenido seres queridos enfermos y para ellos hemos intentado estar cerca y ayudarles con los servicios médicos de la Fundación España Salud. Pero como te digo hemos tenido algunos fallecimientos, gente afectada, pero en general tengo que decir que la gente en su conjunto ha conseguido por el momento pasar por la pandemia sin verse afectada de una forma exagerada.

“En términos relativos y comparado con el resto del país habría que decir que ha habido una incidencia relativamente baja del coronavirus entre la colonia española. Eso, evidentemente, no es un consuelo para aquellos que lo han sufrido o han tenido seres queridos enfermos y para ellos hemos intentado estar cerca y ayudarles con los servicios médicos de la Fundación España Salud”

Y luego, el otro gran reto que teníamos es el grupo de españoles que estaban aquí, muchos de paso, visitando familiares u otras situaciones. Cuando se decretó el estado de alarma por parte de las autoridades, tanto venezolanas como españolas, una de las decisiones que se adoptó fue la de cortar los vuelos comerciales, porque dentro de lo poco que sabemos del virus y la poca capacidad que tenemos de reacción, la conclusión a la que llegaron casi todos los expertos es que cuanto menos movilidad y circulación de personas hubiera más disminuía el riesgo de contagio y por eso España y la propia Venezuela lo que hicieron fue cerrar sus fronteras, pero se generó un problema con las personas que tenían que regresar a sus hogares, con sus familias.

Para atender esas necesidades pusimos en marcha un programa de vuelos humanitarios en colaboración con las autoridades venezolanas. La mayoría de los casos fueron vuelos que recogieron a españoles y ciudadanos europeos e incluso venezolanos con residencia legal en España y los transportó hasta Madrid, y en algunos pocos casos también conseguimos que el mismo avión se pudiera aprovechar para traer a venezolanos varados en España, venezolanos o españoles que tuvieran su residencia y su familia aquí en Venezuela.

Ha sido un gran trabajo. La verdad es que tengo que felicitar a todo el equipo, especialmente el del Consulado y de la Embajada que han estado trabajando en esta gran hazaña. Hemos conseguido movilizar en unos 14 vuelos a más de 4.000 personas: más de 2.000 españoles y casi 1.000 venezolanos, además de personas de otras 45 nacionalidades. Ha sido un trabajo muy exhaustivo y estamos muy satisfechos por los logros.

-¿Cuál sería su mensaje de despedida hacia el colectivo español?

-Un mensaje de gratitud a la comunidad española en Venezuela, no solo por lo bien que nos han tratado a mí y a mi familia, y lo bien que me han hecho sentir, sino también por todo el gran trabajo que durante décadas han hecho en este país y que ha logrado que hoy en día los españoles en Venezuela sean personas conocidas, respetadas, admiradas y queridas, y esa no ha sido una labor de los embajadores sino de la gente de aquí, del común de los españoles, de las familias de españoles que residen aquí. En ese sentido quiero transmitirles mi agradecimiento, mi orgullo por la buena imagen, por la gran reputación que se han labrado en este país hermano como es Venezuela y, por supuesto, en el futuro sepan y estén seguros de que no hay nada tan importante como atender a los ciudadanos españoles en este país y vamos a seguir haciéndolo con la misma intensidad que hasta ahora. Así que muchas gracias a todos y ha sido un gran privilegio ser embajador de España en Venezuela.

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