RETORNAD@S

“En Francia las personas mayores tenemos muchas ayudas”

La familia, los amigos y las prestaciones públicas retienen a la vallisoletana Aurora Redondo en París, a pesar de haber comprado un piso en España pensando en retorrnar

Aurora Arroyo visitando una exposición en París.

Aurora Arroyo es de Valladolid. Viuda desde hace 10 años, lleva 49 en París, donde fundó una familia de tres hijos y cinco nietos. Una hija, madre de dos niños, reside en España. Los otros viven en París. Aurora va entre dos y tres meses por año a España, donde tiene su casa y va a ver a su hija y sus nietos en Madrid, aunque hablen por teléfono varias veces por semana.

Preguntada por qué no vuelve definitivamente, responde: “Cuando se es joven, siempre piensas que volverás con tu retiro. Por eso te compras un piso para disfrutarlo. Con el paso de los años vas viendo que no es posible. Tienes a tu familia cerca y lazos de amistad con vecinos o con los españoles residentes en París por medio de las asociaciones españolas. Hacemos mucha actividad, al menos nos vemos dos veces por semana y todos los fines de semana hay algún evento donde nos reencontramos”.

“En España, cuando voy, casi no conozco a nadie. La relación es superficial; se limita a hola y adiós y ¿qué tal?”, señala. “Durante unos días no hay nada más que la playa, a donde voy dos veces al día o bien a pasear por el borde del mar, esperando que alguno de tus hijos nietos vengan a pasar unos días contigo”.

“En París tengo amigas desde hace mucho tiempo y todo tipo de actividades y ayudas para las personas de nuestra generación: museos gratis, transportes casi gratuitos, cheque para pagar la luz, ayudas para pagar el alquiler, ayudas para la mutual, seguridad social, etc.”, destaca. “Las mujeres, sobre todo, tenemos una paga pequeña en el retiro, porque la mayoría trabajó sin declarar y estas ayudas vienen a completar una situación económica justa”.

“Pese a todo, seguimos guardando nuestro piso o casa en España y pagando los gastos e impuestos que corresponden, y todo sin tener ayudas de los Gobiernos de España. Y por si fuera poco, la única que teníamos nos la acaban de quitar: los viajes del Imserso [Instituto de Mayores y Servicios Sociales]”, resalta. “Todo esto -el tema familiar, el afectivo, el económico y sobre todo las ayudas del Gobierno francés- no me motiva para regresar definitivamente a España”.

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