El Rey de España, Felipe VI, aprovechó su intervención el 21 de enero ante el Parlamento Europeo, para lanzar un mensaje político de fondo en un momento marcado por la incertidumbre internacional. Con motivo del 40 aniversario de la adhesión de España y Portugal a las Comunidades Europeas, el jefe del Estado instó a la Unión Europea a no aceptar ni avalar “planteamientos geopolíticos de otra época” y a reforzar su cohesión interna como principal garantía de estabilidad.




