El PSOE volvió a defender el pasado 30 de septiembre en el Senado la aplicación de la Disposición adicional octava de la Ley de Memoria Democrática como una medida de reparación histórica hacia los españoles que perdieron su nacionalidad como consecuencia de la Guerra Civil y la dictadura y hacia sus descendientes. El senador del PSdeG y responsable del PSOE Exterior, César Mogo, acusó al Partido Popular de haber cambiado su posición sobre la nacionalidad de los descendientes y de poner bajo sospecha tanto a los nuevos ciudadanos españoles como a los funcionarios consulares encargados de tramitar sus expedientes.
Mogo realizó estas afirmaciones durante el debate de una moción socialista “en defensa de la lealtad institucional, de la limpieza de los procesos electorales y del derecho de participación política” de los ciudadanos residentes en el exterior. Una iniciativa –que fue rechazada por el pleno con los votos en contra del PP, que tiene mayoría absoluta en la Cámara Alta– con la que el PSOE pretendía reivindicar el valor de la emigración española y reclamar el pleno ejercicio de los derechos políticos y sociales de los españoles residentes fuera del país.
El senador socialista situó la LMD en el contexto de una reparación de derechos que, a su juicio, permanecieron durante décadas sin reconocimiento. Recordó especialmente la situación de las mujeres españolas que, bajo la legislación franquista, perdían la nacionalidad al contraer matrimonio con un extranjero.
“La Ley de Memoria Democrática y la Disposición adicional octava no son producto de un capricho; son reparadoras de una deuda y de una injusticia”, afirmó Mogo, quien destacó también el reconocimiento que la norma supone para las generaciones de emigrantes que abandonaron España durante la dictadura.
El parlamentario gallego rechazó que el incremento del número de ciudadanos españoles residentes en el exterior pueda ser presentado como una manipulación del censo. En este sentido, calificó de “inmenso bulo” las acusaciones de fraude electoral vinculadas a la incorporación al CERA de ciudadanos que han adquirido la nacionalidad española.
Según Mogo, plantear que la obtención de la nacionalidad por parte de descendientes de españoles responde a una operación para alterar los resultados electorales supone considerar que cientos de miles de ciudadanos carecen de criterio propio. “Como si se pudieran manejar a nuestro antojo las voluntades políticas de cientos de miles de personas”, afirmó.
“No hay ciudadanos de primera y de segunda”
Una de las principales críticas del senador socialista se dirigió contra el planteamiento del PP sobre las nuevas inscripciones en el CERA. Mogo acusó a los populares de pretender establecer dos categorías de españoles: quienes mantienen todos sus derechos y quienes, pese a haber obtenido legalmente la nacionalidad, ven cuestionado su derecho a participar en las elecciones.
El senador rechazó especialmente las acusaciones de que el Gobierno o el PSOE estén utilizando la nacionalidad como mecanismo para alterar los resultados electorales. Para argumentarlo, recordó que durante los gobiernos de Mariano Rajoy se produjo también un fuerte incremento de las nacionalizaciones y que se concedió la nacionalidad a alrededor de 100.000 personas de origen sefardí.
“¿Estaba cometiendo fraude? No, estaba aplicando la ley como se está haciendo en este caso”, señaló.
Mogo sostuvo además que las acusaciones actuales implicarían, en último término, que los ciudadanos que han adquirido la nacionalidad estarían siendo tratados como parte de una operación política. “El fraude no está en que la gente vote”, afirmó, para añadir que sería un “pucherazo” privar del sufragio a cientos de miles de españoles.
El senador socialista también defendió el trabajo realizado por la red consular española y rechazó las insinuaciones sobre una posible participación de funcionarios en actuaciones irregulares. A su juicio, cuestionar los procedimientos consulares supone desconocer el funcionamiento de la Administración española en el exterior.
Críticas a Feijóo y Rueda
Buena parte de la intervención de Mogo estuvo dedicada al cambio de posición que atribuyó al Partido Popular respecto a la nacionalidad de los descendientes de españoles.
El senador recordó unas declaraciones realizadas años atrás por Alberto Núñez Feijóo en las que el entonces presidente de la Xunta defendía que los hijos y nietos de españoles que tuvieran derecho a la nacionalidad pudieran obtenerla. Mogo contrapuso aquellas afirmaciones con la posición que atribuye actualmente al líder popular y al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda.
“¿En qué quedamos?”, preguntó el senador, antes de recordar que el PP llegó a defender una ley de nietos “universal, atemporal e ilimitada”.
Para Mogo, el cambio de posición afecta directamente a la emigración española. “Me avergüenza un expresidente de la Xunta y un presidente de la Xunta atacando de esta manera inclemente a la emigración española, a los descendientes de españoles y a sus ascendientes”, afirmó.
La socialista María Moreno abundó posteriormente en esta crítica. Recordó que dirigentes del PP, entre ellos Mariano Rajoy y Feijóo, habían acudido en anteriores campañas electorales a países con importantes comunidades españolas para pedir el voto y defender el reconocimiento de derechos a los descendientes.
Moreno vinculó además directamente nacionalidad y participación política: “Hablar de nacionalidad es hablar de voto”, afirmó, reclamando al PP que respete el derecho constitucional de los españoles a participar en las elecciones.
El PSOE rechaza las acusaciones sobre el CERA
El debate estuvo marcado también por la controversia sobre las altas en el CERA de ciudadanos nacionalizados al amparo de la disposición adicional octava y por las medidas cautelares acordadas por el Tribunal Supremo.
Mogo manifestó su desacuerdo con la resolución judicial y sostuvo que afecta a personas que no han sido parte del procedimiento. También cuestionó las cifras utilizadas durante el debate parlamentario sobre el incremento del censo exterior y diferenció entre las nacionalizaciones realizadas por distintas vías legales.
Frente a las acusaciones del PP, el PSOE defendió que la inscripción electoral debe ser consecuencia de la adquisición de la nacionalidad y del cumplimiento de los requisitos establecidos legalmente, y rechazó que el aumento del número de electores pueda ser considerado por sí mismo una prueba de manipulación.
La posición socialista recibió el respaldo de varios de los grupos. El senador del PNV Igotz López Torre, aunque defendió el control judicial de la actuación administrativa, centró su intervención en advertir sobre la creciente judicialización del conflicto y sobre el riesgo de que las resoluciones de los tribunales sean interpretadas exclusivamente en clave partidista.
Desde otros grupos también se defendió el reconocimiento de los derechos de los descendientes de españoles, aunque con diferentes críticas a la actuación del Gobierno y al contenido de la moción socialista.
El PP, por su parte, presentó una enmienda de sustitución en la que reclamaba, entre otras cuestiones, la anulación de la instrucción de 2022 y la corrección de las inscripciones que considera incorrectas. Su portavoz, Pablo González Menéndez, insistió en que el partido no cuestiona el derecho a la nacionalidad de quienes cumplan los requisitos legales, pero sí la aplicación que, a su juicio, se está realizando de la normativa.
Mogo cerró el debate reivindicando que los derechos reconocidos por la Ley de Memoria Democrática no sean puestos en cuestión por la polémica política sobre el CERA. “Es hora de que la democracia española y las generaciones vivas honren y recuperen para siempre a todos los que sufrieron una injusticia y un agravio”, afirmó.
Y concluyó dirigiéndose directamente al PP: “Si ustedes quieren quitar el voto a los ciudadanos en el exterior, hagan una reforma constitucional y plantéenla aquí. Nos tendrán enfrente”. Del mismo modo, señaló que si se pretende limitar el acceso a la nacionalidad de los hijos de españoles debería promoverse una reforma del Código Civil. “Nos tendrán enfrente, pero no engañen”, concluyó.





