El programa de formación y empleo de la Asociación Granadina de Emigrantes y Retornados sigue dando fruto

Gracias a la iniciativa de AGEyR, cuatro nuevos técnicos superiores de Intervención Social se incorporan en los últimos meses a la entidad alemana Diakoneo, con sede en Nuendettelsau, para trabajar con jóvenes discapacitados y mayores dependientes

AGEyR
Jóvenes participantes en el curso de alemán que les da acceso a un trabajo en aquel país.

Ninguna de las personas que integran la Asociación Granadina de Emigrantes y Retornados (AGEyR) podía imaginar que la fase de formación lingüística que iniciaban a principio del 2011, en el año más agudo de la crisis económica, pudiese traer tan buenos resultados, como ha traído, para cientos de jóvenes granadinos.

La asociación, que nació en 1988 para dar respuesta a las inquietudes y necesidades del colectivo de retornados, decidía, en ese momento centrarse muy especialmente en los jóvenes, que acudían en tropel a las instalaciones de la asociación demandando ayuda en la resolución de su problema laboral, que parecía no tener solución.

El área de Formación y Empleo del Departamento Alemán de la Asociación se puso a trabajar en darle forma al contenido de materias a tratar en los primeros cursos de alemán que se impartirían de forma intensiva. Cursos que serían de 120 horas lectivas y que dotarían a los participantes de nociones básicas en el conocimiento de esta lengua que tanto necesitarían si, finalmente, decidían emprender su carrera migratoria. A esos primeros cursos les han seguido muchos otros que se han mantenido hasta ahora en el tiempo.

El siguiente paso del Departamento de Formación y Empleo fue gestionar la demanda de estos jóvenes que encontraban respuesta positiva en el sector del transporte, geriatría y servicios alemanes para contactar seguidamente con agentes de personal, quienes resultaron ser también una ayuda eficaz en esta gestión.

Pero si algo ha resultado ser útil en el tiempo, ha sido el convenio de colaboración firmado en 2012 con la entidad alemana Diakonie (actualmente Diakoneo) con sede en Neuendettelsau, para que los jóvenes pudiesen realizar voluntariado social europeo durante 6, 12 o 18 meses, lo que les permitiría tener cubiertos los gastos de manutención y alojamiento al tiempo que continuaban profundizando en el conocimiento del idioma. El convenio también ofrecía la posibilidad de trabajar en la entidad, una vez finalizado el período voluntario, o incluso realizar una Formación Profesional Dual que se adecuase a las necesidades laborales de la entidad alemana.

AGEyR
Una de las clases de alemán.

Todo lo enunciado ha tenido excelentes resultados, pues a lo largo de esta década han emigrado a Alemania cientos de jóvenes con la ayuda de AGEyR, muchos de los cuales continúan aún hoy desarrollando su actividad laboral en ese país. Concretamente, en la entidad Diakoneo hay más de 50 jóvenes que funcionan como una pequeña comunidad solidaria, ayudando en la integración de los nuevos que se incorporan.

AGEyR ha mantenido durante estos años, relación con todos ellos, relación que, en los primeros momentos del periplo migratorio ha sido más frecuente y extensa, pues durante este tiempo el personal bilingüe de la asociación ha hecho labores de mediación y resolución de conflictos entre la entidad y los jóvenes, en un momento en que el idioma ha podido resultar una barrera. Con el paso del tiempo, estos lazos han cruzado el límite de lo profesional para transformarse en lazos de amistad que aún hoy perduran.

La última en incorporarse a este programa de trabajo, con la entidad alemana Diakoneo, ha sido la joven Gema (técnico superior de Integración Social) que trabajará con jóvenes con discapacidad. En junio se incorporará Raúl (también, técnico superior de Integración Social) que trabajará con personas mayores dependientes. María y Laura, se incorporaron a finales del pasado año y trabajan con menores con discapacidad grave.

“Todos ellos, señalan desde AGEyR, han mostrado ser jóvenes decididos y, por eso, han de recoger su merecida recompensa”. “No podemos olvidar que, tanto en el pasado como en la actualidad, para emigrar se necesita valentía, porque no cualquiera se atreve a salir de su zona de confort para emprender viaje hacia lo desconocido”, añaden.

AGEyR
Algunos de los participantes en el viaje a Nerja y Frigiliana.

Viaje

Además de los cursos de formación y las labores de asesoramiento, AGEyR también organiza actividades de esparcimiento para sus socios y amigos. Así, los pasados 18 y 19 de mayo programa un viaje a las localidades malagueñas de Nerja y Frigiliana en el que participaron unos 55 retornados granadinos. Desde la Asociación Granadina de Emigrantes y Retornados destacan que la excursión resultó un éxito y, debido a la edad variada de sus participantes, “una auténtica fusión intergeneracional, repleta de momentos que guardar durante años”.

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