El presidente de la Xunta destaca la solidaridad de la emigración en su visita a Casa de Galicia en la capital uruguaya

Asistió a la firma del convenio de esta entidad con la Clínica Leborgne y elogió el proyecto de ampliación que impulsa la actual directiva

Intervención del presidente de la Xunta en el acto.
A la izquierda, Salinas, Leborgne, Feijóo, Iglesias y Sanguinetti.
Alberto Iglesias le mostró a Feijóo la maqueta del nuevo edificio de Casa de Galicia.
Feijóo se dirigió al personal de Casa de Galicia.
Feijóo saluda al doctor José Leborgne.
Visitando las habitaciones del hospital de Casa de Galicia.
Con la directiva de Casa de Galicia.
Observando la imagen de la primera directiva de Casa de Galicia.
Núñez Feijóo, Alberto Iglesias y José Gómez-Llera.
Sanatorio Casa de Galicia.

Con la presencia del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, la mutua Casa de Galicia firmó la alianza con la Clínica Leborgne especializada en oncología y radiología, lo que la coloca en los niveles de excelencia que, según afirmó su presidente, Alberto Iglesias, se busca para la mutua centenaria.

Tal como informara España Exterior en exclusiva el 20 de diciembre, finalmente se concretó el pasado 31 de enero la firma entre la Clínica Leborgne y Casa de Galicia, una alianza estratégica que llevará a que ahora la mutua tenga la experiencia para aportar a sus asociados.

La Clínica de Leborgne fue fundada en 1930 por los doctores Félix Leborgne (1904-1970) y Raúl Leborgne (1908-1986). El primero fue el inventor de la tomografía lineal, que le permitió clasificar el cáncer laríngeo y creador del primer aparato de centellografía con radioisótopos para uso clínico.

El presidente de Casa de Galicia expresó a España Exterior que “es un hecho inédito en Uruguay ya que se le asigna gran importancia porque será también la oportunidad de modernizar en los temas de estos tratamientos ya que se recibirá apoyo técnico directamente de Galicia, considerado uno de los mejores lugares para la salud de España y de Europa”.

Asimismo, agregó que “se tendrá acceso a todos los técnicos de primer nivel de Galicia, quienes estarán apoyando todo este tránsito en la búsqueda de recuperar la excelencia que siempre tuvo Casa de Galicia, que fue la primera que hizo un trasplante de corazón en Uruguay, y que es la primera que podemos definir como sociedad universitaria, ya que en Casa de Galicia también se recibieron los primeros cirujanos residentes de la Universidad de la República”.

Visita de Feijóo

La firma se llevó a cabo en la sala de reuniones del que fuera el primer hospital de Casa de Galicia inaugurado en 1936, adonde acompañaron a Iglesias y al doctor José Leborgne, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo; el embajador español, José Gómez-Llera; el secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda y el delegado de la Xunta en el Río de la Plata, Alejandro López Dobarro. También estuvieron presentes en dicha firma el expresidente uruguayo, Julio María Sanguinetti, y el designado futuro ministro de Salud del Gobierno uruguayo que asumirá el 1 de marzo, Daniel Salinas.

Luego del acto de la firma, Alberto Iglesias agradeció la presencia de todos y en particular del máximo dirigente de la Xunta, a quien le agradeció el apoyo que dará el Gobierno gallego a la formación de personal de la mutua que lleva 102 años brindando asistencia médica a la colonia gallega de Uruguay. En este sentido, Feijóo trasladó también la posibilidad de que los médicos que estén acabando su formación o aquellos que quieran desarrollar una formación continuada puedan hacerlo en los hospitales gallegos en cualquier especialidad.

Iglesias expresó emocionado la decisión de la familia Leborgne de unirse a Casa de Galicia, justamente “donde comenzó a trabajar el doctor José Leborgne a muy temprana edad y donde guarda hermosos recuerdos. Esta es la garantía de que más allá de nosotros, las próximas generaciones van a seguir construyendo salud y calidad de vida para el pueblo uruguayo, que esta es la razón de ser del mutualismo, donde no se busca lucro, sino que todo lo que se gana se vuelca en la atención de los socios”.

Destacó también que “la parte humana de Casa de Galicia es la mejor que hay en Uruguay. La enfermería y los médicos de Casa de Galicia, y quienes pasamos por ella con alguna enfermedad, sabemos que esto es así”, agradeciendo al presidente Feijóo su presencia “porque nos da un sentido de pertenencia para nosotros los gallegos, porque con su presencia está homenajeando el esfuerzo continuado en estos 102 años de la colectividad en Uruguay”.

Por su parte, el presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, que previamente al acto había recorrido el hospital de Casa de Galicia, valoró el compromiso de la mutua para ofrecer más y mejores recursos sanitarios a todos los gallegos de Uruguay, adaptados a las necesidades del momento.

Esta institución cuenta en la actualidad con más de 46.500 socios, prestando servicios a cerca de 25.600 gallegos que residen en el país.

Feijóo expuso ante médicos, enfermeros, socios y hasta cinco futuros ministro del gobierno de Luis Lacalle Pou que asumirá en marzo, que deseaba agradecer la fraternidad y la solidaridad que han levantado en la emigración los gallegos, para que sigan siendo los pilares de estos centros, como se pone de manifiesto a través de un sistema de mutuas que sigue estando vigente.

Feijóo subrayó que con este acuerdo la Casa de Galicia refrenda su voluntad de mejora constante, como se refleja a través de su sanatorio, un edificio de 14.000 metros cuadrados, distribuidos en 7 plantas y con capacidad para 380 camas.

Asimismo, destacó la vocación de esta entidad como punto de encuentro de la colectividad gallega en el país, manteniendo viva desde hace más de un siglo la galleguidad, a través de diversas actividades culturales para promover el idioma, con una biblioteca con 4.500 volúmenes, así como el baile y la música tradicional.

Por otra parte, confesó que “los gallegos hemos aprendido como consecuencia de mezclarnos con los brasileños, los argentinos, los venezolanos, los uruguayos, y también por supuesto con el resto de los países de Europa, hemos aprendido que las identidades no se hacen cerrando sino abriéndose y nos ha interesado lo mejor de cada lugar, de cada pueblo; y por eso nuestra mentalidad es abierta y no cerrada. A nosotros lo que nos interesa es mejorar, mejorar con lo que saben hacer mejor los uruguayos, argentinos, venezolanos, etc”.

Afirmó que “nuestro objetivo fundamental no es levantar barreras, sino tender puentes para entendernos y comunicarnos con el resto del mundo. Somos gente de palabra, somos gente que nos gusta pagar lo que se debe y somos gente que no nos gusta gastar más de lo que se tiene”.

Feijoo subrayó que “estar aquí en esta casa levantada entre 1919 y 1936, para cualquier presidente de Galicia es emocionante. Y estar en una casa cuyo objetivo es acoger y abrazar a las personas que están en una situación de salud delicada, tiene todavía una emoción superior; porque a la gente se la conoce cuando se la necesita y los gallegos hemos intentado construir centros de ayuda mutua, no solamente culturales o folklóricos de baile y lengua -que son nuestras señas de identidad- sino también desde el punto de vista de la solidaridad, del cuidado, del abrazo y de intentar sanar a las personas que eventualmente contraen una enfermedad. Esa es nuestra expresión más clara y más nítida de cómo entendemos nuestra presencia en el mundo”.

Recordó que conoció esta casa cuando tenía menos de treinta años y le animó al futuro ministro de Salud uruguayo que “no desfallezca tanto él como el resto del equipo, porque la sanidad es compleja, porque es el único servicio público donde uno se juega la vida, se puede perder su patrimonio y su hacienda, pero jugar la vida es lo único que tiene y es intransferible”, aseguró.

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