El pasado 17 de junio se constituyeron casi la totalidad de los 8.130 ayuntamientos de España, tras la celebración de las elecciones municipales del 28 de mayo. Como consecuencia del resultado de los comicios y de los pactos alcanzados el Partido Popular (PP) gobierna ya en más de 3.220 municipios, lo que supone el 40% de los ayuntamientos de toda España, y a una población de 22,3 millones de habitantes, el 46,5% del total del país. Además, los populares triplican su poder municipal en las grandes ciudades respecto a 2019.
Se hace con el poder en más de la mitad de los municipios más poblados del país. De las 52 capitales -contando las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla-, los populares tienen el bastón de mando en 32, en 5 de ellas gobernará con Vox y en 24 con gobiernos en solitario, incluidas 13 mayorías absolutas -como el caso de Madrid-, mientras en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife también forma parte del gobierno local; así como en otros 12 municipios de los 28 que tienen más de 100.000 habitantes.
Además, en Andalucía, el PP hace pleno por primera vez con ejecutivos en todas las capitales provinciales, mientras también gobierna en las tres capitales de la Comunidad Valenciana, en las dos de Extremadura y en las tres de Aragón. Asimismo, en Castilla-La Mancha cuatro de las cinco capitales tienin un regidor del PP, al igual que cuatro de las nueve capitales en Castilla y León, a falta de determinar la Alcaldía de León que se constituirá en julio.
Por lo que respecta a las comunidades uniprovinciales, además de Madrid, el PP gobierna en Murcia, Logroño, Santander, Oviedo y Palma. Igualmente, fue la fuerza más votada en Galicia con casi el 40% de los votos, aunque sólo encabeza la corporación de Ferrol entre las grandes ciudades, y preside también las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
El PSOE en Barcelona
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que gobernaba en 22 capitales de provincia, se queda con diez. El PSOE gana Barcelona y mantiene Las Palmas de Gran Canaria, pero pierde 24 ayuntamientos de grandes municipios, entre ellos Sevilla, Elche, Gijón y Toledo. Precisamente, una de las grandes sorpresas fue Barcelona, donde el PP hizo alcalde al socialista Jaume Collboni después de que Barcelona en Comú y su líder, Ada Colau, se desmarcaran de un gobierno de coalición y solo votaran a favor de la investidura. Con ello, los cuatro concejales del PP fueron decisivos para frenar al independentismo en la capital catalana, evitando que Xavier Trias, de Junts, fuera alcalde tras su acuerdo con Esquerra Republicana.
El Partido Popular también fue decisivo en el País Vasco, donde evitó que los filoterroristas de EH Bildu gobernaran en media docena de ayuntamientos. Como en Vitoria, donde la socialista Maider Etxebarria fue elegida alcaldesa por el apoyo de los populares, que también respaldaron al PNV en otros cinco municipios con el mismo propósito. De hecho, Bildu, que fue la fuerza más votada en muchos municipios y alcanzó su récord de alcaldías, pero se quedó sin los principales ayuntamientos , en manos del PNV y el PSE.
Otro de los ayuntamientos que no se decidió hasta el último momento fue el de Pamplona. Allí, Cristina Ibarrola, de UPN, tomó el bastón de mando tras fracasar los intentos de PSOE y Bildu para plantear una alternativa.
Vox forma parte de 140 equipos de gobierno municipal. La formación que preside Santiago Abascal, que sumó un total de 1.695 concejales tras las elecciones del 28 de mayo, recordó que había logrado presencia en 966 ayuntamientos de todo el país.

El PP destacó que ha roto la ‘política de bloques’ puesto que ha pactado o apoyado al PSOE, a Vox, a Coalición Canaria, al PNV, a UPN, a Foro y a formaciones regionalistas y localistas.
Con la caída de Ada Colau en Barcelona, de Joan Ribó en Valencia ante María José Catalá (PP) y de José María González ‘Kichi’ ante Bruno García (PP) en Cádiz desaparecen los denominados ‘alcaldes del cambio’, surgidos de las mareas y los movimientos populistas de izquierdas tras el 15-M.
Faltan por conformarse algunas corporaciones, como el Ayuntamiento de León, que aplazó la fecha al 7 de julio, por un recurso de Vox. En el caso de Melilla, en las últimas horas, Coalición por Melilla interpuso un contencioso electoral para impugnar los comicios y la constitución del ayuntamiento también se retrasa hasta el día 7.
En 44 municipios no se celebraron elecciones locales porque ningún vecino quiso presentarse para ser alcalde. La mayoría en la España rural.
Gobiernos autonómicos
En cuanto a las comunidades donde hubo elecciones autonómicas el 28 de mayo, se han constituido algunos parlamentos pero todavía no se han producido sesiones de investidura. Sí hay ya acuerdos de coalición en la Comunidad Valenciana entre el PP y Vox que darán la presidencia a Carlos Mazón (PP) y la mayoría de consellerías y la vicepresidencia a Vicente Barrera (Vox) y las carteras de Cultura, Agricultura y Justicia e Interior. También en Canarias entre Coalición Canariay el PP, que presidirá Fernando Clavijo (CC) y Manuel Domínguez (PP) será vicepresidente, pacto al que se sumaron la Agrupación Socialista Gomera (ASG) y la Agrupación Herreña Independiente (AHI). Y en Cantabria, donde presidirá la popular María José Sáenz de Buruaga, tras acordarlo con el Partido Regionalista de Cantabria (PRC).
PP y Vox negocian en Aragón, Baleares y Extremadura, mientras que en Murcia, los populares quieren gobernar en solitario aunque sea en minoría. Como harán con mayoría absoluta en Madrid y La Rioja. En La Mancha gobernará el PSOE con absoluta y en Asturias y Navarra con fuerzas de la izquierda.
Los partidos siguen preparando las elecciones generales del 23 de julio
La formación de los ayuntamientos y los pactos para los gobiernos autonómicos marcaron la actualidad de los últimos días con críticas del líder del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a los acuerdos entre el PP y Vox y que respondió el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, recordando que los populares han llegado a acuerdos con muchos partidos, incluido el PSOE, y no con Bildu, como los socialistas.
La precampaña de las elecciones generales del 23 de julio también estuvo centrada en los acuerdos de coalición. Sobre todo en la inclusión de Podemos en Sumar, a pesar del veto a la ministra de Igualdad y dirigente de Podemos, Irene Montero, y al portavoz de la formación, Pablo Echenique.





