La Presidencia del Gobierno de España emitió el pasado 4 de enero un comunicado conjunto con otros países de América sobre la situación provocada en Venezuela por la incursión de Estados Unidos para detener a Nicolás Maduro, presidente del país tras su propia proclamación después de unas elecciones que no fueron reconocidas por la mayoría de la comunidad internacional, y de su mujer Cilia Flores.
Los gobiernos de Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay rechazaron “las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela”, en las que fue detenido Maduro. “Contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados”, expresaron en un comunicado.
Los firmantes también manifestaron su “preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos”. En ese sentido, Brasil, Chile, Colombia, España, México y Uruguay señalaron que la crisis venezolana “debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional”.
Por eso señalaron que únicamente “un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”. Por último, instaron a “la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”.
Reproducimos, a continuación, el contenido literal del comunicado.
“Los Gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay ante la gravedad de los hechos ocurridos en Venezuela y reafirmando su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, expresan de manera conjunta las siguientes posiciones:
- Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para La Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil.
- Reiteramos que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional. Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana.
- Reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional. Asimismo, exhortamos al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional.
- Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región.
Los países firmantes:
Brasil
Chile
Colombia
España
México
Uruguay”
Por su parte, el Rey de España, Felipe VI, pidió contribuir a llevar a cabo una “verdadera transición” democrática, pacífica y respetuosa con la voluntad soberana “libre e independiente” de los venezolanos, lo cuales deben ser los “únicos protagonistas” de su destino. Además, expresó su alegría por la liberación de los presos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió en un mensaje en X una “desescalada” y “responsabilidad” ante la actuación de Estados Unidos en Venezuela. Cabe reseñar que Sánchez se había reunido el 23 de diciembre con familiares de tres españoles encarcelados en Venezuela con motivo de detenciones arbitrarias y sin base legal. En el encuentro, trasladó a las familias que el Gobierno de España iba a continuar trabajando y realizando gestiones a todos los niveles para lograr la liberación y repatriación de los españoles detenidos.
Por último, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, aseguró en redes sociales que la “principal preocupación son los españoles residentes en el país y el conjunto de los venezolanos, la máxima prioridad en todo momento”. Además, afirmó que la prudencia “es compatible con la esperanza” de que Venezuela recupere el futuro “que Maduro le arrebató con el silencio cómplice de demasiados dirigentes de mi país”, recordando que en el PP llevan años denunciando el régimen del ahora detenido en Estados Unidos y de sus cómplices.





