Esta semana se celebra en Madrid el Congreso Internacional ‘La proyección de España en el mundo. Pasado, presente y futuro (siglos XV-XXI)’, organizado por las Universidades Rey Juan Carlos (URJC) y Carlos III (UC3M). En el encuentro, dirigido por los doctores Marina Perruca y Javier Rodríguez, participan expertos de numerosos centros de España y de otros países como Japón, Italia, Estados Unidos, Argentina o Ecuador.
En la sesión del pasado 22 de octubre se presentó una propuesta académica de ley de nacionalidad española reparativa para Puerto Rico durante la intervención de Rafael Maldonado de Guevara Delgado, profesor de Archivos de la Administración de Justicia en el Máster en Archivística de la UC3M y letrado de los turnos especiales de Extranjería, Asilo y Protección Internacional del Colegio de la Abogacía de Madrid.
En su exposición, Maldonado recordó que, tras la guerra con Estados Unidos de 1898, los puertorriqueños perdieron la nacionalidad española por el Tratado de París, el cual fue, en su opinión, “negociado, firmado y ratificado transgrediendo la Constitución española de 1876 y la Carta Autonómica puertorriqueña de 1897, por entonces vigentes.” Además, aseveró que tales hechos “no se vieron precedidos en Puerto Rico de amplias rebeliones contra España”, como sí había ocurrido en otros territorios, sino que en la isla “prevaleció el ánimo pactista, con la breve y limitada excepción del Grito de Lares de 1868”.
En este sentido, el ponente añadió que “el caso de los puertorriqueños es único, ya que la pérdida de la españolidad no vino acompañada de una importante contestación interna, sino que fueron despojados de su nacionalidad por meras causas externas, por lo que merece un tratamiento diferencial”, indicó.
En consecuencia, según el profesor, el Estado español debería ofrecer a los puertorriqueños una ley de nacionalidad reparadora, al igual que hizo en 2015 con los sefardíes, descendientes de los judíos expulsados de España en 1492: “Si España asumió, voluntariamente, más de 500 años después, altísimos estándares morales respecto a la cuestión sefardí, parece razonable y aconsejable que acepte también responsabilidades morales en el caso de Puerto Rico y las revista de fuerza legal. Esto no significa que otras situaciones no pudieran ser también dignas de reparación en cuanto a la nacionalidad, sino que la puertorriqueña es la más evidente”, recalcó.
La iniciativa, que será detallada en una próxima publicación, contempla que la adquisición de la nacionalidad española sería compatible con el mantenimiento de la ciudadanía estadounidense, de un eventual Puerto Rico independiente o de un tercer estado si el beneficiado es nacional de otro lugar. Así, conforme explicó Maldonado, “los adquirentes, como el caso sefardí, podrían conservar su actual pasaporte, al que sumarían la ciudadanía de la Unión Europea y el pasaporte español”.
La propuesta recoge varias vías para adquirir la nacionalidad española durante un determinado plazo de tiempo. En primer lugar, a favor de los descendientes de los puertorriqueños nacionales españoles en 1898 que superen un cuestionario sobre la Constitución y la realidad social y cultural actual de España. Asimismo, aquellos que no vivan en Puerto Rico u otro país hispano deberán acreditar que dominan la lengua española.
Además, se contempla una vía preferente y exceptuada de otros requisitos para los puertorriqueños que hayan colaborado activamente en la conservación y fomento de las raíces hispánicas de Puerto Rico. Por ejemplo: profesores de lengua española o historia del período español; literatos; personas vinculadas al patrimonio cultural y recreadores históricos; autoridades, profesionales y miembros relevantes de instituciones que hayan contribuido significativamente a la fraternidad social, cultural, económica, política o de otro tipo entre Puerto Rico, España y los demás países de hablas española y portuguesa.






La misma ley debería estar considerada para el actual territorio cubano q ya ambas islas tuvieron el mismo destino y estaban en igual de condiciones eran provincias de ultramar de España y ambas sufrieron el mismo destino de desnaturalización de sus ciudadanos legalmente españoles hasta el infame tratado de París específicamente el artículo nueve de dicho tratado por favor tengan a Cuba en cuanta y q esa ley sea igual para los ciudadanos cubanos q en su momentos todos somos descendientes de originariemnte español nacidos antes de 1898
La inmensa diferencia estriba en que en 1898, había un gran número de cubanos luchando para independizarse de España, defendiendo que los cubanos tenían su propia nacionalidad, eran su propio pueblo, y por eso debían ser soberanos. En Puerto Rico había independentistas (que serían vistos por los españoles como separatistas), pero la población no estaba movilizada a favor de la independencia como lo estaba la cubana. Aunque, seguramente, había un gran número de cubanas y cubanos de a pie que no estaban particularmente comprometidos con la independencia, como pasa en todo gran proceso histórico.
100% de acuerdo.
Totalmente de acuerdo con su pronunciamiento respecto al caso, fueron provincias de ultramar y con independencia de su posterior destino su historia está ligada indisolublemente a España.
En el caso de que un ciudadano puertoriqueño adquiriese la nacionalidad española, debería renunciar automáticamente a la nacionalidad estadounidense, ya que la legilación española no contempla ese tipo de do0ble nacionalida (EEUU/España),
Habría que pensarselo ¿no?
Hay personas con ciudadanía de EEUU y de España (inclusive obtenida por derecho bajo la LMD de 2024). Es legalmente permisible. Y, si: las diferencias en términos de actividad y eventos y condiciones socio-politicas entre Cuba y Puerto Rico destacan en movimiento separatista de Cuba – apoyado por un número no pequeño de Cubanos, mueves que en Puerto Rico la población en su gran mayoría NO quería independencia. Los Puertorriqueños lograron lo que buscaban: continuar como provincia de ultramar de España, con autonomía. El evento con intención de lanzar una «revolución» independentista llamado «El Grito de Lares» contó con muy poco apoyo en PR, habiendo sido instigado desde fuera de la isla incluyendo con participación de individuos que no eran Puertorriqueños.
El Ministerio de Justicia de España articula lo siguiente en su página web) (https://www.mjusticia.gob.es/es/ciudadania/nacionalidad/que-es-nacionalidad/tener-doble-nacionalidad)
¿Qué Nacionalidades es posible compartir con la Española?
No es necesario que renuncien a su nacionalidad quienes fueran naturales de Países iberoamericanos, de Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal. Se consideran Países iberoamericanos a estos efectos aquéllos en los que el Español o el Portugués sean una de las lenguas oficiales.
A efectos de adquirir la doble nacionalidad … Puerto Rico sí se considera iberoamericano.
Los ciudadanos puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses (ley Jones-Shafroth: https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Jones; https://guides.loc.gov/world-of-1898).
Poseen pasaporte estadounidense.
No existe el pasaporte puertorriqueño.
Por lo tanto, todo puertorriqueño que acceda a la nacionalidad española debería renunciar previamente a la nacionalidad estadounidense, ya que la legislación española no admite la doble nacionalidad España-EEUU.
Puertorriqueños reconocidos ya ostentan al presente la doble nacionalidad española/ciudadanía estadounidense. Ricky Martin (Cantante), Benicio del Toro (Actor), Sila María Calderón (Ex Gobernadora), Alejandro García Padilla (Ex Gobernador), José Juan Barea (Baloncelista), Ramón Rivas (Baloncelista, Lucé Vela de Fortuño (Ex Primera Dama)….
Es verdad en Puerto Rico SOMO ESPANOLES gracias
Si le preguntas a los Puertoriqueños la imensa mayoría, como lo soy yo, nos sentimos más Español que Americano. Hasta nuestro idioma de cuna es Español no Inglés.
Si le preguntas a los Puertoriqueños la imensa mayoría, como lo soy yo, nos sentimos más Español que Americano. Hasta nuestro idioma de cuna es Español no Inglés.
La nacionalidad española reparativa para Puerto Rico es para España asumir su responsabilidad moral y en un acto de justicia brindar la ciudadanía española a los descendientes de los españoles naturales de Puerto Rico desnaturalizados bajo el Artículo 9 del Tratado de París de 1898. En honor a cerca de un millón de ciudadanos españoles naturales de Puerto Rico, que sin su consentimiento fueron despojados de su nacionalidad y quedaron en un estado apátrida hasta 1917 cuando le impusieron la ciudadanía estadounidense. ¡Justicia ya!