El delegado de la Xunta en Argentina y Uruguay se reúne en Montevideo con la Federación de Sociedades Gallegas

López Dobarro y los directivos abordaron la crítica situación que padecen las entidades como consecuencia de la pandemia

López Dobarro en un momento de la reunión.

Tras abrirse la frontera entre Argentina y Uruguay, el delegado de la Xunta de Galicia en ambos países, Alejandro López Dobarro, pudo reunirse con la Federación de Sociedades Gallegas presidida por María Gil, quien motivó con su convocatoria a que todos los representantes de las instituciones pudieran expresar la realidad que están viviendo.

La reunión organizada por la Federación se llevó a cabo el pasado 9 de diciembre en la confitería gerenciada por la hija de un emigrante gallego fundador de una de las más tradicionales fábricas de pastas, La Sin Rival. Las instituciones afiliadas fueron convocadas a un desayuno de trabajo presidido por el delegado de la Xunta de Galicia, Alejandro López Dobarro.

Es que una vez abierta la frontera en la región, López Dobarro, que está radicado en Buenos Aires donde atiende también la delegación gallega, pudo participar en el esperado encuentro presencial en el centro de Montevideo después de casi dos años.

Allí estaban los representantes de Casa de Galicia, Centro Alma Gallega, Centro Gallego, Centro Valle Miñor, Patronato da Cultura Galega, Centro Pontevedrés, Centro Hijos de Galicia, Centro Bergantiños, Centro Ourensán y Unión Hijos de Morgadanes.

La mesa quedó instalada con la presidenta Gladys Gil, el secretario Walter Echenique y el delegado de la Xunta, Alejandro López Dobarro, quien inmediatamente transmitió los mismos conceptos que se recibieron en las reuniones telemáticas desde marzo del años pasado: la confianza y el respaldo de la Xunta de Galicia a través de sus organismos específicos como lo son la oficina de la delegación que funciona en Río Negro y Maldonado, y la Secretaría Xeral da Emigración, cuyo titular Antonio Rodríguez Miranda, mantuvo hace pocos días una reunión on line con todos los presidentes de las instituciones gallegas.

López Dobarro enmarcó la realidad que se vive en Uruguay, tras las consecuencias sufridas por la situación que arrastran las instituciones provocadas por la pandemia del covid-19 que, durante casi dos años, redujo a cero las actividades y en consecuencia los ingresos esenciales para su mantenimiento, debiendo la gran mayoría cerrar sus puertas, al menos transitoriamente, acometiendo ahora la difícil labor de activarlas con déficit o inexistentes reservas financieras.

El delegado aseguró que el gobierno de la Xunta mantiene su apoyo a la Galicia exterior y ha tomado la decisión de colaborar activamente en su permanencia como auténticos embajadores culturales de Galicia.

Por su parte, la presidenta de la Federación, María Gil, mostró su satisfacción por la presencia del delegado, lo que muestra indudablemente el interés del gobierno autonómico ante la actual y preocupante coyuntura por la que atraviesan los centros.

Al respecto, López Dobarro agregó que es importante la función que debe cumplir la Federación en la articulación de su relacionamiento, asesoramiento y apoyo a las instituciones que de por sí son soberanas, puntualizando que las mismas deben cuidar y proteger el caudal social en prevención de eventuales intentos de terceros ante un vacío directriz, para apropiarse solapadamente de los patrimonios y sedes.

Luego comenzó la ronda de las instituciones, y el secretario Echenique, en representación de Casa de Galicia, propuso que por lo menos haya cuatro reuniones por año conjuntas entre la Federación y el delegado, que permitan un contacto más fluido en conocimiento y resolución de asuntos e inquietudes que aquejan a los centros.

La que fuera presidenta del Centro Alma Gallega, Esperanza Pereira, relató su experiencia como emigrante, el desarraigo y la morriña. Informando que el Centro Alma Gallega está tratando de alcanzar un nivel similar al de prepandemia, recuperando las actividades sociales y culturales que tuvieron que suspenderse totalmente.

En otro sentido, el recientemente electo presidente del Patronato da Cultura Galega, José Piñeiro, consideró que sería bueno que los centros se abriesen a instituciones de la sociedad uruguaya para difundir la cultura y tradiciones gallegas.

Horacio Henry, exsecretario de la Federación, apoyó la moción de Echenique como representante del Centro Ourensano, explicando que en muchas ocasiones no se reciben respuestas desde la Xunta o ni siquiera acuses de recibo de estas. Añadiendo que todas las instituciones tienen alguna actividad característica que las identifica en lo social, deportes o cultura, por lo que planteó que sería bueno que la Federación lo tenga en cuenta en su planificación y organización.

En otro orden, el recientemente electo presidente del Centro de Bolos Valle Miñor, Juan Valverde, aseguró que ellos han comenzado con una junta integrada por directivos de vasta experiencia y jóvenes socios que se inician, con un necesario relevo generacional capaz de asegurar el patrimonio de las instituciones, manteniendo la esencia de sus fundadores. Asimismo, puntualizó que los centros deben adaptarse al uso de las nuevas tecnologías y la aplicación en su funcionamiento.

Culminando la jornada de trabajo, la presidenta de la Federación, María Gil, la calificó como “una reunión muy cálida y constructiva” que con la agenda abierta permitió transmitir la realidad de las instituciones, así como recibir el delegado de la Xunta las iniciativas y correcciones propuestas para mejorar la atención de los más de cuarenta mil ciudadanos gallegos que habitan en Uruguay.

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