El Consello da Cultura Galega y la Secretaría Xeral da Emigración recuerdan el vínculo de Celanova con Cuba en la inauguración de ‘O soño cubano da emigración galega’

El secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, la presidenta del CCG, Rosario Álvarez, y el alcalde de Celanova, Antonio Puga, inauguraron la muestra en la Casa dos Poetas de la localidad ourensana

Antonio Puga, Antonio Rodríguez Miranda y Rosario Álvarez durante la inauguración de la muestra.

La Casa de los Poetas de Celanova acogió la mañana del viernes 4 de diciembre la inauguración de la muestra O soño cubano da emigración galega, una propuesta del Consello da Cultura Galega (CCG), en colaboración con la Secretaría Xeral da Emigración, que ilustra la fortaleza, la continuidad y la visibilidad de la presencia gallega en La Habana.

Estuvieron presentes el secretario xeral da Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, la presidenta del CCG, Rosario Álvarez, y el alcalde de Celanova, Antonio Puga.

Xosé Manoel Núñez Seixas y María Xosé Porteiro son los comisarios de esta apuesta que recorre, por primera vez, la relación histórica que Galicia mantuvo con La Habana, donde se gestó la Galicia moderna y en la que nacieron nuestros símbolos: la bandera, el himno y el escudo. La presidenta del CCG destacó el vínculo entre Galicia y Cuba y resaltó la pertinencia de esta parada en Celanova. “El próximo domingo se cumplen 112 años de la muerte de Curros y fue justo en el primero aniversario de la muerte de uno de nuestros grandes intelectuales cuando se puso una placa en su casa natal con la que se abrió un largo camino de apoyos y colaboraciones de los gallegos y de las gallegas de Cuba que contribuyó a construir esta casa y esta fundación”, explicó.

“Desde la Secretaría Xeral da Emigración estamos muy satisfechos con poder mostrar en Galicia esta exposición que muestra la importancia de nuestra huella en el exterior”, apuntó Antonio Rodríguez Miranda. El secretario xeral da Emigración destacó que “no se puede hablar de Cuba sin hablar de los ourensanos, no solo de Manuel Curros Enríquez, insigne vecino de este pueblo, sino también del fundador de la librería La Moderna, José López Rodríguez, de Nan de Allariz, poeta, músico, escritor…, de José Docampo, el primer presidente de la Unión Ourensana o de Olga Negrera, impulsora de la comisión gestora que refundó el Centro Unión Ourensana, sin olvidar al actual presidente, Roberto Ogando, con quien a buen seguro la entidad tendrá una larga existencia”.

El alcalde, Antonio Puga, recordó que es “tan intensa y extensa la relación entre Celanova y Cuba que daría pie a una propia exposición en sí misma”.

La exposición

O soño cubano da emigración galega pretende recorrer las fases y facetas principales de la epopeya migratoria que llevó a cerca de 200.000 gallegos a Cuba. Abarca desde la llegada de los emigrantes hasta su retorno, pasando por sus asociaciones, la situación de la mujer inmigrante, las publicaciones y proyectos políticos para Galicia surgidos en Cuba, y la huella dejada por los gallegos en la sociedad cubana.

La muestra, en palabras de uno de sus comisarios, Xose Manoel Núñez Seixas, “permite conocer una relación que se remonta muy atrás y que se acentúa en el siglo XX”. El comisario reconoce la dificultad de tener una cifra exacta pero las estimaciones apuntan a que la isla acogió más de 200.000 gallegos. “Hay que tener en cuenta que los nacidos en Galicia llegaron a ser el 9% de la población total de La Habana” apunta Seixas.

En cerca de treinta paneles se puede descubrir el perfil del gallego emigrante en La Habana (jóvenes, mayoritariamente varones, procedentes de sectores medios, que se integran en el pequeño comercio, que llegan a Cuba a través de redes familiares y mecanismos personales…) y conocer el despertar de una conciencia gallega en Cuba que explica que buena parte de los símbolos de nuestra identidad hayan tenido allí su raigambre. Fotografías, documentos personales, materiales procedentes del asociacionismo gallego ilustran esta muestra que revisa una destacada y potente relación histórica.

Además, permite reconocer el denso tejido asociativo gallego desde 1871, una esfera pública articulada por cabeceras de prensa propias y decenas de sociedades microterritoriales o de instrucción. En ella resonarán, además, los movimientos sociales y políticos desarrollados en Galicia desde finales del siglo XIX, desde el regionalismo hasta el agrarismo y el nacionalismo.

Galicia-La Habana

La Habana fue, durante décadas, la segunda ciudad del mundo con más habitantes nacidos en Galicia, sólo superada por Buenos Aires. A la altura de 1919, más de un tercio de los emigrantes españoles en Cuba y el nueve por ciento de los habaneros había nacido en Galicia. Pero Cuba fue mucho más que el destino de millares de emigrantes, fue el caldo de cultivo que mantuvo viva nuestra intelectualidad. No hay más que ver la huella que los colectivos gallegos dejaron en La Habana para hacerse una idea de la efervescencia cultural y la importancia que tuvo en nuestra cultura. Además de los nombres, títulos e iniciativas que se forjaron a principios del siglo XX, hay tres símbolos que marcan la identidad gallega que fueron fruto del espíritu creador emigrado en la isla: la bandera, el escudo y el himno.

Esta exposición se inauguró en La Habana en 2019 con motivo de la conmemoración del quinto centenario de la creación de la capital cubana. Llegó en noviembre al Museo do Pobo en Santiago de Compostela e itineró por Vigo, Ares y llega ahora a Celanova.

Pincha aquí para saber más sobre la muestra.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *