El Congreso aprueba la nueva prórroga del estado de alarma y convalida tres reales decretos-leyes del Gobierno para hacer frente a la crisis sanitaria

Pedro Sánchez da por hecho que el confinamiento se extenderá más allá del 26 de abril

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió la solicitud de autorización para la prórroga del estado de alarma.

El Pleno del Congreso aprobó hoy, 9 de abril, la autorización al Gobierno para una segunda prórroga del estado de alarma hasta el 26 de abril, así como los reales decretos-leyes sobre medidas complementarias en el ámbito laboral, el permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena que no presten servicios esenciales y sobre medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico, todo ello para hacer frente a la crisis ocasionada por la Covid-19.

El pleno del Congreso de los Diputados arrancó, tras la intervención inicial de su presidenta Meritxell Batet, con un minuto de silencio como homenaje a las personas fallecidas por el coronavirus.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió la solicitud de autorización para la prórroga del estado de alarma declarado por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, y que el Ejecutivo pedía que se extienda hasta las 00:00 horas del 26 de abril en las mismas condiciones que establece dicho real decreto y con las modificaciones introducidas por el Real Decreto 465/2020, de 17 de marzo, y por el Real Decreto 476/2020, de 27 de marzo. Esta es la segunda vez que se solicita una prórroga del estado de alarma, la primera, que aprobó el Congreso el 25 de marzo, se extendía hasta el 12 de abril.

Una vez concluida la intervención de Sánchez para explicar las razones que han llevado al Ejecutivo a solicitar una segunda prórroga, tomaron la palabra los representantes de los Grupos Parlamentarios de mayor a menor. Así, intervinieron el presidente del Partido Popular, Pablo Casado; el líder de Vox, Santiago Abascal; el portavoz del Grupo Confederal de Unidas Podemos-En Comù Podem-Galicia en Común, Pablo Echenique; el portavoz del Grupo Parlamentario Republicano, Gabriel Rufián; los portavoces de Más País, Íñigo Errejón, del BNG, Néstor Rego, y Compromís, Joan Baldoví, dentro del turno del Grupo Plural; el portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal; Aitor Esteban, por el Grupo Parlamentario Vasco; Oskar Matute, de Euskal Herría Bildu; y dentro del Grupo Mixto, Carlos García Adanero, de UPN, Mireia Vehí, de la CUP; Isidro Martínez Oblanca, de Foro Asturias; y Tomás Guitarte, de Teruel Existe. La portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, cerró las intervenciones de los grupos parlamentarios para dar paso a la última intervención de Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno dio por hecho que dentro de quince días tendrá que volver al Congreso para prorrogar el estado de alarma porque “no habremos puesto fin a la pandemia del coronavirus”, aunque espera que se pueda recuperar «algo» de vida personal, económica y social.

Pedro Sánchez pidió a los partidos unidad y que desplieguen su influencia con sus partidos hermanos en la Unión Europea para seguir adoptando las medidas necesarias contra la emergencia sanitaria y también para superar la crisis económica que se ha generado.

Expuso las medidas adoptadas hasta el momento y anunció que el Gobierno está preparando un plan para ir desmantelando progresivamente las medidas de confinamiento que se están aplicando, mediante la planificación de un equipo multidisciplinar que está diseñando la reactivación progresiva. Y explicó que los científicos que asesoran al Gobinero han establecido varios marcadores que fijarán el ritmo de retorno en función del ritmo de los contagios. Para añadir, posteriormente, que «cada avance semanal hará posible la apertura de espacios».

Al PSOE y a Unidas Podemos se han unido en el sí el PP, Cs, PNV y partidos minoritarios, lo que, no obstante, no evitó las críticas de la mayoría de estos.

El líder del PP, Pablo Casado, acusó al jefe del Ejecutivo y a la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, de dedicar sus intervenciones en el Congreso a «insultar y difamar» al Partido Popular y pidió al Gobierno que «no mienta más» y deje el «trampantojo» de los Pactos de la Moncloa. A su entender, la sesión plenaria evidenció que Sánchez «no merece el apoyo de la oposición» porque «sus mentiras, su arrogancia y su incompetencia son un cóctel explosivo para España». En su réplica, Casado preguntó a Sánchez si tras estos duros discursos realmente quiere el apoyo de su formación. «Su portavoz y usted han querido volar todos los puentes de colaboración con el PP», le espetó.

De la portavoz socialista dijo que «ha llegado a decir que usamos a las víctimas y que tiramos piedras en los tejados de los profesionales sanitarios».

Sin embargo, la intervención más dura fue la de Vox y su líder Santiago Abascal volvió a pedir la dimisión en bloque del Gobierno de Pedro Sánchez, al que responsabilizó del elevado número de contagios y fallecimientos por coronavirus.

La solicitud de autorización fue aprobada con 270 votos a favor, 54 en de Vox y la CUP y 25 abstenciones, del independentismo catalán y vasco que representan ERC, JxCat y EH Bildu, así como del soberanismo gallego del BNG.

De esta forma se dio cumplimiento a lo que establece el artículo 116 de la Constitución, que señala que aunque la declaración del estado de alarma corresponde al Gobierno por un tiempo máximo de 15 días, para su prórroga necesita de la autorización del Congreso de los Diputados.

Reales Decretos-Leyes

Tras el debate de la solicitud de prórroga del estado de alarma, se debatieron tres reales decretos-leyes. La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, defendió el texto por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al Covid-19 que quedó convalidado y se tramitará como proyecto de ley por el procedimiento de urgencia.

La oposición dio un sí muy crítico al Gobierno porque el real decreto fue aprobado con más abstenciones (174) que síes (171). Todos los grupos reprocharon al Ejecutivo el escaso esfuerzo de diálogo y consenso que ha hecho. El PP, Vox, ERC, Junts per Catalunya y el PNV, junto a otros grupos, se abstuvieron, sumando 174 votos. A favor votaron 171 diputados, los de los partidos del Gobierno (PSOE y Unidas Podemos), Ciudadanos (10), además de Más País, Compromís y pequeños grupos como UPN, BNG o Teruel Existe.

Se trata de un paquete con unas 50 medidas, que incluye la prohibición de los desahucios de inquilinos durante seis meses desde la entrada en vigor del estado de alarma; la articulación de microcréditos para los inquilinos en situación vulnerable; la creación de un subsidio para empleadas del hogar afectadas por el cese o reducción de actividad y trabajadores temporales sin derecho a prestación; la concesión de moratorias en el pago de las cotizaciones sociales a empresas y autónomos; y la prohibición a las empresas cortar los suministros básicos en la vivienda habitual de ningún ciudadano durante el estado de alarma.

Los dos decretos que defendió la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, por su parte, salieron con una mayoría más clara: con 168 votos a favor el primero y 194 el que regula el permiso retribuido recuperable.

El primero -por el que se adoptan medidas complementarias, en el ámbito laboral para paliar los efectos derivados del Covid-19- quedó convalidado y se tramitará como proyecto de ley. Es una norma de carácter complementario, que clarifica algunos efectos y consecuencias del Real Decreto-Ley 8/2020 y que incluye, entre otras cuestiones, la obligatoriedad de mantener abiertos, como servicios esenciales, los centros sanitarios y de cuidados de mayores y dependientes; la prohibición del despido por causas relacionadas con la Covid-19; clarificaciones con respecto al mecanismo de los ERTE o la interrupción del cómputo de la duración máxima de los contratos temporales. Asimismo, se establece que la contratación pública para hacer frente a la Covid-19 se tramitará por el procedimiento de emergencia.

El otro real decreto, también aprobado y que se tramitará como proyecto de ley, regula un permiso retribuido recuperable para las personas trabajadoras por cuenta ajena que no presten servicios esenciales con el fin de reducir la movilidad de la población en el contexto de la lucha contra el Covid-19. Durante el permiso, que va del 30 de marzo al 9 de abril, el real decreto establece que los trabajadores seguirán percibiendo sus retribuciones íntegras y una vez termine el período mencionado, los empleados devolverán a la empresa, de manera paulatina y negociada con la empresa, las jornadas no trabajadas.

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