Uno de los momentos más emotivos del V Pleno del VIII Mandato del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) se vivió durante la primera jornada a de la reunión, el 25 de mayo, cuando el consejero por Francia, Juan Miguel de Paz, comunicó a los asistentes que ese mismo día había fallecido, a los 92 años, el consejero José María Oliver. Inmediatamente se guardó un minuto de silencio.
Navarro de origen, Oliver emigró a París en los años 60 del pasado siglo y fue una de las figuras clave del asociacionismo español en la capital francesa, y en todo el país, que se desarrolló con fuerza ya a partir de los años 70. Junto a su mujer, Consuelo, asumieron la dirección tanto de la Asociación de Padres y Madres Españoles en París como la de la Confederación de Asociaciones de Padres de Familias Españolas Residentes en Francia (Capferf). También fue el primer presidente de la Confederación Europea de Asociaciones Españolas de Padres y Madres.

Además, llevó su ‘navarreidad’ siempre con orgullo allí donde estuviera. Así, impulsó al inicio de los año 90 la creación de la Asociación Navarra Siempre, una entidad muy activa que aglutinó a la colonia navarra residente en París.
El multitudinario funeral por José María Oliver se celebró el pasado 28 de mayo en la Misión Católica de París y al mismo asistieron cientos de personas en reconocimiento a una persona buena que trabajó por los derechos de los emigrantes durante toda su vida. Su cuerpo fue trasladado posteriormente a la localidad navarra de Ablitas.

También especialmente emotiva fue la despedida del CGCEE de María Teresa Michelón. La que fuera consejera por Argentina durante tres décadas deja el Consejo a sus 90 años. En su intervención de despedida, muy emocionada, agradeció el trabajo realizado por el CGCEE. También rememoró su experiencia como emigrante, su lucha por los derechos del colectivo y se refirió al necesario relevo generacional.





