‘A noite das lendas’ fue el título escogido por el Centro Gallego de Montevideo para mostrar el avance de sus escuelas de danza regional gallega y su clásico ballet Alborada.
El teatro Valle Inclán de la histórica sede centenaria del Centro Gallego de Montevideo recibió el pasado 6 de diciembre a la gran familia que conforma la institución presidida por el ourensano Julio Ríos, entre quienes se encontraban la delegada de la Xunta de Galicia en Uruguay, Elvira Domínguez, directivos de otras instituciones y público en general ya que la entrada era gratuita.
Las responsables del espectáculo fueron las profesoras Florencia Maya y Victoria Amestoy, directoras de la escuela de danza regional gallega, y la profesora Natania Sosa del ballet folklórico Alborada, que lograron acercar a los presentes “a las historias que forman parte del corazón de Galicia: sus misterios, su humor, su magia y su profunda sensibilidad”.
Escogieron este tema “porque las leyendas hablan de lo que somos. Hablan de nuestros miedos, de nuestras risas y de esa relación tan especial entre lo visible y lo invisible que caracteriza al pueblo gallego. Nos permiten imaginar, jugar, recordar y, sobre todo, transmitir cultura a través del movimiento”.
Confesaron las tres mentoras que “este espectáculo es, además, muy especial para nosotras porque la Escuela de Danza y el Ballet Folclórico Alborada se unen sobre el escenario. Dos grupos que trabajan a ritmos y niveles diferentes, pero que comparten un mismo amor por la tradición y un mismo compromiso con el crecimiento artístico”.
Pero además de la emoción de los emigrantes que escuchaban a la banda Aturuxeiros, estaban también los familiares de quienes acuden a las escuelas debido a que, como explicaron las profesoras, “hoy celebramos el cierre de un año de trabajo intenso, lleno de aprendizajes, desafíos, ensayos, risas y complicidad. Somos un gran grupo humano, donde cada bailarín, desde los más pequeños hasta los más experimentados, aporta su energía, su esfuerzo y su pasión”.

Quedó claro en el escenario y debajo de él que “este espectáculo es posible gracias a la unidad, la entrega y el trabajo en equipo, valores que sentimos profundamente y que nos guían todo el año”. Fue el reconocimiento de las maestras que siembran galleguidad.
Reflexionan en su mensaje escrito que “miramos hacia el futuro con ilusión, sabiendo que cada experiencia compartida nos fortalece, nos hace mejores y nos impulsa a seguir creando espacios donde la danza gallega siga viva, vibrante y en movimiento”, agradeciendo a directivos, padres, abuelos y al público en general que comparten con ellas esta pasión gallega.
La Galicia más profunda
Sobre el escenario se presentaron las leyendas de la Galicia más profunda, de aquella que los abuelos vivieron y contaron con la participación de trasnos y ‘a santa compaña’ que pasearon también entre el público.
Sobre el escenario mostraron la plástica de sus bailes con indumentarias especialmente diseñada para la ocasión, dirigidas por Florencia Maya y María Victoria Amestoy, quienes son acompañadas por Sofía Rodríguez, como profesora de canto y pandereta complementando la formación de las bailarinas.
Esta Escuela de Danza Regional Gallega del Centro Gallego nació en la década del setenta del siglo pasado bajo la dirección de Rosario Antón, a quienes siguieron Patricia Vieito y Clauda Carcacía, formando bailarines desde los dos hasta los quince años, asumiendo en el 2024 Maya y Amestoy.
Las bailarinas que deleitaron al público tienen distintas edades: María Pía Caticha y Samantha Rotondaro tienen tres años y empezaron con dos. Luego le siguen con seis años su hermana Sofía Rotondaro, y con siete años Julieta Grande y Paulina Capurro. Con nueve años Guillermina Ustra e Isabella Capurro cierran las edades de una cifra, muchas de ellas llevan entre cuatro y seis años bailando en la escuela.

Las que ya tienen diez años son Melina Lucas, Guillermina Urban y Julieta Viola, en tanto Catalina Rial tiene doce años.
Dos integrantes de la escuela pasan en 2026 al ballet Alborada, ellas son Avril Salvatella y Lucía Rodríguez, ambas con quince años que desde hace seis están aprendiendo y disfrutando.
El Ballet Folklórico Gallego Alborada nació en 1964 bajo la dirección de la profesora Susana González y desde 2022 lo dirige Natania Sosa, una niña que con diez años se incorporó a la escuela de danza del Centro y cuando cumplió quince pasó a integrar el ballet Alborada bajo la dirección de Marlene Lago y luego de Claudia Carcacía.
Las integrantes de este ballet son Victoria Amestoy, Lorena Cavalero, Nerea Cuadrado, Marcia Gallo, Paula Gómez, Valentina Larzabal, Florencia Maya, Carolina Pérez, Milena Petesguil, Paula Riganti y Natalia Urse.
Los otros responsables de un espectáculo que cierra un año de mucho trabajo son: en vestuario, Carmen da Silveira; con la escenografía, las propias profesoras del Centro Gallego, al igual que el texto y guion del espectáculo que contó con la participación del grupo de gaitas Aturuxeiros.
Con flores para las profesoras y caluroso aplauso para todos los artistas participantes, desde las más pequeñas hasta los más veteranos, las profesoras agradecieron a las familias “por acompañar cada paso del proceso, por su confianza y por el apoyo constante durante todo el año. Ellos son la fuerza que necesitamos para seguir adelante”.
También agradecieron a los músicos que les acompañaron: “Sofi, Ana, Pau, Mile, Nati, Dani y Nico, que “aportaron fuerza, emoción y autenticidad a esta noche”.

Además de reconocer el trabajo de los funcionarios del Centro Gallego y la disposición constante de la directiva del Centro, también agradecieron el apoyo de la “Xunta de Galicia y a Elvira Domínguez por acompañar siempre a la colectividad gallega en Uruguay y fomentar que los jóvenes sigamos adelante en este camino”, y en particular a “Alex Andrade que con su taller enriqueció nuestro trabajo”.





