El Centro Gallego de Montevideo homenajea a José Alonso y Trelles, ‘El Viejo Pancho’

Originario de Ribadeo, se convirtió en un destacado escritor que supo reflejar la vida cotidiana de los gauchos uruguayos

Centro Gallego de Montevideo
Heber Figueredo, tercero por la izquierda, y a su derecha Mariela Zilli, Ramón Lorenzo, la cónsul María Victoria Scola y Juan Carlos López.

El ribadense José Alonso y Trelles fue homenajeado en el año del centenario de su muerte por el Centro Gallego de Montevideo para lo que organizó una disertación de un talense que habló de la obra del escritor gauchesco más conocido como ‘El Viejo Pancho’, contando también con la colaboración del coro del centro Alma Gallego.

Durante la pandemia, la directiva del Centro Gallego de Montevideo que preside Ramón Lorenzo, organizo distintos encuentros virtuales para destacar la vida y obra de emigrantes gallegos que se asentaron en las afueras de Montevideo, en lo que se conoce aquí como “el Uruguay profundo”.

En aquella oportunidad las transmisiones telemáticas eran seguidas por decenas de socios y otros interesados que se conectaban a través de teléfonos celulares u ordenadores, participando en varias ocasiones con preguntas o agregando vivencias propias y contadas por sus abuelos o padres.

El pasado 13 de junio, se volvieron a reeditar estos encuentros, pero en la ocasión fue en directo con el teatro Valle Inclán abarrotado de interesados en conocer la vida y obra del ribadense José Alonso y Trelles, nacido en 1857 en Santa María do Campo, hijo de la gallega Vicenta Jarén y de Francisco Alonso y Trelles, de origen asturiano que ejercía la docencia en una escuela de Navia.

El joven Alonso y Trelles Jarén emigró con 18 años a Chivilcoy, Argentina, donde permaneció dos años hasta que cruzó a Montevideo, pero a diferencia de la mayoría de sus paisanos siguió viaje por los campos uruguayos hasta instalarse en Tala, a poco menos de cien kilómetros de la capital.

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Actuación del coro Alma Gallega.

Allí comenzó a trabajar como dependiente en un almacén de ramos generales donde años más tarde se casaría con la hija de su patrón, trasladándose a Brasil, más precisamente a Sarandí Garupá, próximo a la ciudad de Santana do Livramento fronteriza con Uruguay.

En el país vecino se desempeñó como tenedor de libros en una casa de comercio, que debió cerrar, volviendo a Tala, donde fue socio de su suegro mientras se dedicaba a estudiar para recibirse de escribano. En 1902 obtuvo la ciudadanía uruguaya y entre los años 1908 y 1911 ocupó una banca de diputado por el Partido Nacional.

Su llegada a la Cámara de Representantes provocó un debate en la prensa que discutió su idoneidad para ocupar dicha banca, debido a su condición de extranjero, pero zanjado el diferendo legal por una resolución legislativa, Trelles desempeñó el cargo destacándose por la defensa de las autonomías municipales.

Gallego gaucho en su escritura

El pasado 13 de junio fueron invitados el comunicador Juan Carlos López y el talense Heber Figueredo, moderados por la integrante de la Comisión de Cultura del Centro Gallego, Mariela Zilli, para hablar sobre el legado de aquel gallego emigrante que se dedicó a escribir con una sátira picaresca, pero con el lenguaje gauchesco de la pampa uruguaya, la cotidianeidad de aquellos dos siglos que le tocó vivir lejos de su tierra natal.

Fue justamente Figueredo quien, con talante orgulloso, le dijo al auditorio que “sepan que ‘El Viejo Pancho’ desde que llegó al Tala es nuestro, y un poquitito de ustedes”, demostrando así que “la dimensión de ese emigrante gallego que venía a un Uruguay que salía” de las batallas entre las dos divisas (Blancos y Colorados), “para pasar a ser un Uruguay de las ideas y los pensamientos, un Uruguay moderno”.

Encontró en la ciudad del departamento de Canelones, Tala, fundada por emigrantes de las Islas Canarias, un ambiente propicio, donde comenzaba a fecundar las artes, tanto en la música como en las letras, aportando justamente en este ámbito su grano de arena José María Alonso y Trelles.

Figueredo destaca al ribadense apodado ‘El Viejo Pancho’ como uno de los creadores de la poseía gauchesca, escribiendo primero en periódicos, para pasar luego a sus libros y hasta obras de teatro que fueron presentadas por distintas compañías teatrales tanto en Argentina como en Uruguay.

Centro Gallego de Montevideo
Intervención de Heber Figueredo.

Afirma que los mensajes que transmitía en sus primeros escritos traslucían “la morriña de su Ribadeo natal, pero se va consustanciando con la gente del pueblo y fundamentalmente con el gaucho, usando la jocosidad para describir la pampa uruguaya con sainetes cómicos que están atesorados en la Biblioteca Nacional a buen resguardo”.

Increíblemente, “El Viejo Pancho” no andaba a caballo, Alonso y Trelles se trasladaba en un carro, una volanta o charré, y a menudo se lo veía recorrer la campiña por las orillas del río Santa Lucía.

Figueredo describió la obra de Alonso y Trelles como muy importante, tanto para la literatura del Río de la Plata, particularmente describiendo con lenguajes gauchesco la vida cotidiana de la campaña, pasando también por ser “autor de varias obras de teatro, destacándose la titulada ‘Gaucha’ que fue escrita a pedido de un elenco de teatro independiente del Tala que era liderado por el comisario del pueblo, Agustín Alfaro, y dos o tres hijos de Alonso y Trelles”.

Recordando aquellos años de fines del 1800, Figueredo contó que, además del “gallego escritor que se afincara en Tala, también lo hicieron dos zapateros remendones italianos, que eran músicos, Ángel Garofali y Romanioli, éste último terminó dirigiendo la orquesta sinfónica del SODRE en Montevideo, y entre ambos crearon la primera banda del interior del país que, con instrumentos de viento, ensenaron a niños talenses a ejecutar partituras, constituyendo así la actual banda municipal que sigue hasta el día de hoy”.

Centro Cultural Gallego Uruguayo

En la ocasión, la cónsul española, María Victoria Scola, se dirigió al auditorio y leyó una estrofa de un verso del libro Paja Brava del ‘Viejo Pancho’ que habla sobre su casa: “ranchito que entre el verdor/parecés una gran cosa/y no sós más que la choza/donde escuendo mi dolor”. Felicitando luego a los disertantes y al Centro Gallego por el acto cultural que permitió descubrir a un emigrante español y su legado en el Río de la Plata.

Figueredo había aclarado que “en ese poema aparece justamente la morriña de Alonso y Trelles en el dolor de estar lejos de su terruño”, por lo que afirmó que “el Viejo Pancho fue un romántico lírico puro”.

La velada en el teatro del Centro Gallego culminó con la actuación del coro del centro Alma Gallega, mostrando nuevamente los presididos por Ramón Lorenzo cómo se busca interactuar junto a otras instituciones buscando la unidad.

Centro Gallego de Montevideo
Centro Cultural Gallego Uruguayo en la actualidad.

España Exterior dialogó con Heber Figueredo, que en el 2006 era el secretario de la Junta de Tala, y fue quien se encargó de recibir a los alcaldes de Lugo que concurrieron a conocer la casa de Alonso y Trelles, concretando entre la Xunta de Galicia y la intendencia de Canelones un acuerdo económico a través del Patronato da Cultura Galega para reconvertir la residencia del poeta ribadense en un centro cultural.

Figueredo explicó que el Rotary de Tala venía desde los últimos años del siglo pasado buscando el apoyo del gobierno para rescatar la vivienda que tiene un legado cultural importantísimo para el pueblo, a pesar de tratarse de un rancho de ladrillos asentados en barro.

Aseguró que, afortunadamente, se avanzó bastante en el proyecto inicial de la creación del Centro Gallego Uruguayo, reciclando la casa para dictar allí talleres de música, pintura, danza nativa, tejido para las mujeres rurales y un sin número de actividades culturales.

Queda aún continuar con la construcción de un espacio de recreación infantil y un auditorio para 500 espectadores, pero los recursos económicos aún no alcanzan puntualizó Figueredo.

Finalmente, el exjerarca municipal canario informó que “seguimos buscando un intercambio de jóvenes estudiantes de Ribadeo con sus pares de Tala, a los efectos de entrelazar ambos pueblos. Se trata de recibirlos en casas de familia de ambos pueblos y solo se pide a los gobiernos de Canelones y Galicia el aporte financiero de los pasajes y seguros, para aportar a que la cultura siga creciendo en dos tierras” unidas en el pasado por José Alonso y Trelles.

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