Las protestas feministas volvieron a llenar las calles de las principales ciudades españolas en otro 8-M de reivindicación de la igualdad de la mujer.
A la manifestación asistieron 120.000 personas, según la Delegación del Gobierno, y a la de Barcelona, 50.000, según la Guardia Urbana.
El PP y Ciudadanos se sumaron a la marcha de Madrid, pero la delegación de Cs (encabezada por la vicealcaldesa de la capital, Begoña Villacís, y la líder del partido en Cataluña, Lorena Roldán) se vio obligada a abandonarla después de que sus componentes fuesen insultadas y abucheadas.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, tildó a las manifestantes de “locas del odio”.




