Destacada presencia española en el 33º Encuentro de Colectividades de Alta Gracia

Emanuel Castiñeira de la Casa de Galicia de Córdoba pronunció la charla ‘Aproximación y reconocimiento de gaitas del mundo’

Emanuel Castiñeira durante la charla sobre gaitas del mundo.
Portal de ingreso a la carpa de España.
La paella que se podía degustar en el stand de España.
El intendente Marcos Torres dirigiéndose al público en la apertura del encuentro.

El Encuentro Anual de Colectividades, que se llevó a cabo del 5 al 9 de febrero pasado bajo el lema ‘Todo el Mundo en Alta Gracia’, comenzó la tarde del miércoles 5 con el tradicional desfile de colectividades por las calles de la ciudad. El evento, que convocó en esta edición a 80.000 personas y fue declarado de interés legislativo por la Legislatura de la Provincia de Córdoba, presentó una propuesta renovada y una entrada general que permitía al público disfrutar de la gastronomía y cultura de los distintos países y, al mismo tiempo, tener acceso libre a los shows programados en cada una de las noches.

Diecisiete países tenían su propio stand donde ofrecían a los visitantes delicias gastronómicas de sus lugares de origen, en tanto 12 países contaban con un stand cultural.

Una fiesta con artistas de alto nivel como Abel Pintos, con un predio colmado disfrutando de un show inolvidable. El jueves actuaron Coki Ramírez, Cacho Buenaventura y Q’Lokura. En tanto el viernes cerró la noche el grupo Estelares, el sábado La Callejera y el domingo el encuentro culminó de la mano del Negro Videla, Damián Córdoba y La Barra.

Carpas gastronómicas

Los visitantes recorrieron los patios de comida comunes, ubicados estratégicamente con vista al escenario, mientras degustaban los sabores y aromas que cada colectividad ofrecía.

Los países con carpa gastronómica presentes en el encuentro eran Alemania, árabes musulmanes, Argentina, Armenia, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, Venezuela, Irak, Italia, México, Paraguay, Perú, Polonia, Sudáfrica, Turquía.

En el stand de España, decorado con los colores de la bandera española, se pudieron degustar platos típicos de nuestra gastronomía como paella, empanada gallega o tortilla.

Charla cultural

Todos los días se organizaron charlas culturales a cargo de representantes de distintas colectividades, entre ellas España. En este caso, Emanuel Castiñeira de la Casa de Galicia de Córdoba se refirió a ‘Aproximación y reconocimiento de gaitas del mundo’. Emanuel explicó que, aunque Galicia es una de las comunidades autónomas españolas donde la gaita es un instrumento característico, ésta pertenece a una familia de instrumentos -hay aproximadamente 150 variedades de gaita- y su presencia se extiende en muchos lugares del mundo: toda Europa, una parte de Rusia, India, Paquistán y la cuenca del Mediterráneo. En Europa hay 10 tipos de gaita, y en Galicia, cinco.

Además, aclaró que “toda gaita, desde la menos a la más evolucionada, se caracteriza por cuatro elementos: un reservorio de aire, el mecanismo que necesita para insuflar el aire dentro del reservorio y un tubo melódico donde se marcan las notas (muchas de ellas tienen acompañamientos de tubos no melódicos que producen un sonido de fondo, llamado marco constante). El reservorio sirve como un pulmón extra porque la gaita necesita más potencia, más fuerza que otros instrumentos de viento. En sus orígenes para elaborar el reservorio se utilizaban cueros y vejigas de animales”, agregó.

En cuanto a los pasos para hacer sonar la gaita, sostuvo que “en la gaita gallega el método es bastante directo porque está formada por un tubo, la persona sopla y se insufla aire dentro del reservorio. En el caso de la irlandesa, posee un fuelle que se coloca sobre el brazo derecho, y se insufla aire con el brazo, dejando la boca de la persona libre para cantar acompañada por el sonido del instrumento”.

Destacó que una particularidad que distingue a la gaita de otros instrumentos de viento es que se puede soplar y la gaita no suena y el instrumento puede sonar sin necesidad de que el músico sople, es decir que la persona maneja la gaita con el brazo y sopla cada vez que necesita reponer el aire dentro del reservorio. Para finalizar su presentación, Emanuel interpretó dos muiñeiras acompañado de Mariano -otro músico- que tocó la pandereta. En cuanto a los orígenes de la muiñeira, señaló que “según algunas investigaciones, este ritmo nace en Galicia en torno a la molienda porque los campesinos gallegos, mientras esperaban el momento de transformar el grano en harina, solían interpretar este ritmo”, concluyó.

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