Con la Ley en la mano

Derecho a votar el día de San Eladio

Por Ricardo Martínez Barros

Ricardo Martínez Barros
Ricardo Martínez Barros.

El pasado 21 de diciembre (inicio del invierno) el presidente de la Xunta de Galicia convocó elecciones autonómicas a celebrar el domingo día 18 de febrero del año en curso, día de San Eladio, obispo de Toledo, abad y que antes había ocupado cargos políticos en el reino visigodo. Eladio (Ελλαδιος-Helladios) quiere decir: “proveniente de la Hellade” (Grecia), cuna de la democracia, soporte de la igualdad y de la libertad de expresión.

Las elecciones del día 18 de febrero, día de San Eladio, marcarán un nuevo episodio en el que la mayoría de los 480.000 gallegos censados y con derecho a votar, ni van a tener su palabra, ni van a ser tratados como sería exigible en una democracia. Y no porque los gallegos en la emigración desistan de ejercer su derecho a votar o renuncien a que se les oiga, sino porque existe una burocracia y unos anquilosados instrumentos de participación ciudadana que les limitan ese derecho y que están pidiendo a gritos un cambio profundo en el sistema.

¿De quién es la culpa? Hace ya muchas noches, muchas primaveras que falta sinceridad y gallardía para asumir culpas propias, perdiéndose en mil laberintos de sesgo populista que trasladan a los demás lo que es competencia funcional de cada Administración.

Cuando estoy escribiendo este artículo, observo desde mi atalaya pequeñas bolitas blancas en la orilla de la playa, que no me son ajenas y que denominan ‘pellets’. Esas micropartículas de un derivado del plástico fueron arrojadas al mar en las costas portuguesas por el buque CSAV TOCONAO, de bandera liberiana (país de una intachable trayectoria democrática y defensora de los derechos humanos?). Las aguas de nuestro Atlántico arrojan a nuestras costas infinidad de desechos y porquería que, por insistentes, ya nos parecen familiares. Y a nuestra jerga política no se le ha ocurrido otra cosa que pertrecharse de esas bolitas e iniciar un bombardeo sobre responsabilidades competenciales, olvidándose del autor del crimen ecológico y de la necesidad de adoptar medidas que protejan esos desechos y porquerías que inundan nuestras costas. Por olvidarse, hasta se han olvidado de analizar esas bolitas para tranquilizar a los consumidores de las riquezas del mar y no dañar aún más la buena labor que hacen los pescadores y mariscadoras

Demasiadas palabras, promesas fatuas, gestos discriminatorios. Por favor, ocúpense de que ese día 18 de febrero los gallegos ejerzan su derecho a votar. Y los devotos de San Eladio recen para que los emigrantes gallegos puedan seguir creyendo en la democracia y elegir libremente a sus representantes que les permitan su derecho a expresarse.

Ricardo Martínez Barros es el fundador del Despacho Martínez Barros en Vigo, uno de los más prestigiosos y grandes de Galicia, formado por abogados gallegos. Director de los servicios jurídicos del R.C. Celta y Vicepresidente en su día. Persona ligada a la emigración con más de 1.500 artículos publicados en varios medios.

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