“Creo que nos vamos a quedar y estamos felices de haber tomado esta decisión”

Los becados BEME expresan su intención de desarrollar su vida profesional en Galicia / Destacan las facilidades que les ofreció la Secretaría Xeral da Emigración en la tramitación de la beca

BEME
Camila, David y Micaela proceden de Brasil, Portugal y Argentina, respectivamente, y cursaron un máster en comercio internacional.

Como si del desarrollo de un árbol se tratase, el programa de Bolsas Excelencia Mocidade Exterior (BEME) de la Secretaría Xeral da Emigración, que ha cumplido su sexta edición, ya se ha enraizado con fuerza entre las iniciativas de la Xunta dirigidas a los gallegos del exterior, su tronco se ha ensanchado, sus ramas se hacen fuertes y los frutos llegan cada año en mayor cantidad.

Esta iniciativa, ejecutada en colaboración con la Consellería de Educación y las tres universidades públicas gallegas, beneficia a 250 jóvenes universitarios gallegos residentes en el extranjero y les ofrece una ayuda económica para que puedan cursar un máster de posgrado en alguna de las universidades públicas de la Comunidad. Las becas están dirigidas tanto a descendientes de emigrantes gallegos como a aquellos gallegos de nacimiento que al menos llevan dos años fuera de España y desean retornar para completar su formación.

Además de la ayuda económica, que oscila entre los 7.500 y los 12.000 euros en función de la duración del máster y el país de procedencia, los participantes que lo deseen reciben asesoramiento para integrarse en el mercado laboral gallego, ya sea como trabajadores por cuenta ajena o como emprendedores.

Micaela, de Argentina, Camila, de Santos (Brasil) y David, de Braga (Portugal) van a finalizar el máster en comercio internacional de la Universidad de Vigo. Los tres señalan que están muy contentos con estos estudios, el nivel que tienen, el profesorado y haber cursado este máster ha despertado en ellos el espíritu emprendedor.

“Para mí el máster tiene nivel, me gustó y de hecho quiero emprender a partir de lo que estudiamos, en concreto emprender en Galicia para hacer comercio internacional entre Galicia y Latinoamérica”, afirma Micaela, que vino desde Buenos Aires y cuyos abuelos son naturales del municipio ourensano de O Irixo.

Camila, que residía en Santos, cerca de Sao Paulo, y cuyo abuelo es originario de Ortigueira, en A Coruña, señaló que “la experiencia ha sido muy buena, superbién” y valoró muy positivamente “la oportunidad que la Xunta a los gallegos del exterior para retornar a su tierra”. Ella, al igual que Micaela, también quiere quedarse en Galicia.

Aunque David proviene de la ciudad portuguesa de Braga, a menos de una hora en coche de la frontera con Galicia, le ha cogido el gusto a la ciudad olívica y lo tiene claro. “En principio quiero quedarme, ahora mismo estoy buscando trabajo y si encuentro alguna oferta me quedo en Vigo”.

Sobre su experiencia con las BEME señaló que “a mí me gustó muchos la experiencia. La universidad, el máster, los profesores, los compañeros también. Se lo recomiendo a todo el mundo”.

Sobre el proceso de tramitación de la beca, David indicó que fueron trámites “muy simples” y, además, “me ayudaron en todos los pasos y no tuve ningún problema”.

Según los datos de la Secretaría Xeral da Emigración, la mayoría de los becados BEME se quedan en Galicia y se integran en el mercado laboral de la Comunidad.

BEME
Daniel, ingeniero mecánico de Uruguay.

Daniel es un ingeniero mecánico de Uruguay. Su padre abandonó la localidad coruñesa de Cariño a los 11 años y desarrolló su vida en la República Oriental. Ahora, él recorre el camino de vuelta.

Gracias al programa BEME ha cursado el máster en eficiencia energética y sostenibilidad de la Universidade da Coruña. “La verdad es que ha sido una muy buena experiencia. Toda la ayuda que nos da la Xunta para venir y cómo nos tratan acá es muy bueno”, afirma convencido.

Daniel no solo ha podido ampliar su formación, sino que también ha tenido tiempo para recorrer la tierra de su padre. “Me he recorrido toda Galicia y puedo decir que me encanta. Tiene muy lindos paisajes y la gente es muy amable”, afirma.

Se enteró de la existencia de las becas gracias a un amigo suyo que vio la convocatoria a través de internet y le avisó sabiendo que era hijo de gallego. “Ver la convocatoria me motivó y me anoté y por suerte pude venir”, señala.

De hecho, la experiencia ha sido tan buena que ahora se encuentra ante un dilema: volver a Uruguay o quedarse en Galicia. “Estamos viendo a ver si nos quedamos a vivir por acá. Hay que tomar la decisión, pero sin duda la semillita de las ganas de quedarse aquí está puesta”.

“Inicialmente no me iba a quedar, pero después de venir y ver cómo se vive aquí en Galicia, actualmente tengo la duda de si quedarme o no y lo resolveré en el correr de unos meses. Pero la verdad, como dije, la semilla está plantada y seguramente en un tiempo vuelva. Cada vez voy cambiando mi postura, digamos. En un principio no, pero ahora lo estoy dudando bastante”, explica Daniel.

A la pregunta de si le resultó complicado la tramitación de la beca, este uruguayo-gallego responde que “fue bastante sencillo”. “Yo ya tenía los papeles antes de solicitarla, la nacionalidad, el pasaporte, entonces me fue mucho más sencillo. La verdad no tuve ningún inconveniente al venir de Uruguay. De hecho, algunas cuestiones, principalmente la parte académica –por lo que estuve viendo con mis compañeros de Argentina– es mucho más sencilla en Uruguay que por ejemplo en Argentina. Y una vez aquí, la tramitación del DNI, el empadronamiento y resto de documentos fue bastante sencillo”.

BEME
Luciana, de Buenos Aires, destacó que ha sido una experiencia muy positiva.

Luciana, que vino desde Buenos Aires, cursa el máster en tecnología agroalimentaria y ambiental de la Universidad de Vigo. Para ella ha sido “muy linda la experiencia”. Se desplazó a Galicia junto a su marido y destaca que “estamos cómodos, el recibimiento fue muy bueno y ya nos adaptamos”. También señala que “el personal de la Xunta también fue súper receptivo con nosotros, bueno, con todos”.

Respecto al proceso de solicitud de la beca señala que “bueno, fue un papelerío, pero dentro de todo fue rápido y la verdad es que la Xunta te ayuda, te asesora, te acompaña. En ese sentido se hizo fácil”.

Aunque le sorprendió el clima, que le pareció más lluvioso de lo que esperaba, resalta que “la gente es muy receptiva y nos sentimos muy cómodos, como en casa”. Por eso, afirma que “nos queremos quedar. Creo que si nos vamos a quedar y estamos felices de haber tomado esta decisión”.

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