El presidente del Principado, Adrián Barbón, reivindicó la memoria democrática como “una vacuna contra la intolerancia” durante el acto institucional celebrado el pasado 23 de septiembre en el puerto de Candás con motivo del Día de la Memoria Democrática de Asturias, dedicado este año al homenaje y reconocimiento de los llamados niños de la guerra o niños de Rusia.
En el acto participaron también el consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, y la directora general de Atención a las Víctimas y Promoción de la Memoria Democrática del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, Zoraida Hijosa.
Durante su intervención, el presidente recordó que el 23 de septiembre de 1937 cientos de niños y niñas asturianos partieron hacia la Unión Soviética para escapar de la guerra y salvar sus vidas. Barbón destacó el sacrificio de las familias que tomaron aquella decisión y subrayó que muchas de aquellas personas vieron truncada su infancia y su proyecto vital por las consecuencias de la Guerra Civil y la posterior dictadura.
“El viento frío del olvido mata la memoria”, afirmó el jefe del Ejecutivo, quien defendió la necesidad de preservar el recuerdo de quienes sufrieron la guerra, el exilio y la pérdida de derechos y libertades. A su juicio, los actos de memoria democrática no pretenden alimentar el rencor, sino reforzar los valores de convivencia y respeto sobre los que se asienta la democracia.
Por su parte, el consejero Ovidio Zapico anunció que el Principado ha avanzado en la tramitación de nuevos lugares de la memoria democrática vinculados a la represión franquista, el exilio y la defensa de las libertades. Entre ellos ha citado espacios emblemáticos como el cementerio de El Sucu, en Gijón; el cementerio de El Salvador, en Oviedo; el Pozu Fortuna, en Turón, así como los puertos de Candás, Luanco, Avilés, Ribadesella y El Musel, desde donde partieron numerosas personas obligadas a abandonar Asturias durante la guerra.

Barbón alertó, además, sobre los riesgos que afrontan actualmente las democracias y llamó a la ciudadanía a mantenerse vigilante frente a los discursos de odio y la intolerancia. En este sentido, sostuvo que la memoria democrática constituye una herramienta para comprender el pasado y, al mismo tiempo, para proteger el presente y el futuro de las libertades.
El presidente aseguró que recordar a quienes defendieron la democracia y a quienes padecieron la represión es una forma de fortalecer la conciencia democrática colectiva. “Hacer memoria democrática es también preservar la democracia”, señaló.
Durante la ceremonia se entregaron diplomas de reparación y reconocimiento a integrantes del colectivo de los niños de Rusia, en un acto organizado por el Principado con motivo de la conmemoración del Día de la Memoria Democrática de Asturias.





