El presidente del Principado, Adrián Barbón, reivindicó el pasado 17 de septiembre en Bruselas la función clave de las autonomías en la gestión de los fondos europeos y reclamó que las regiones sigan ejerciendo esta potestad a partir de 2028, cuando entrará en vigor el futuro presupuesto plurianual de la Unión Europea. “Las comunidades no debemos perder poder en el nuevo marco financiero”, alertó.
Barbón trasladó este planteamiento al vicepresidente y comisario europeo de Cohesión y Reformas, Raffaele Fitto. En esa reunión, el jefe del Ejecutivo expresó la preocupación del Gobierno de Asturias ante la posibilidad de que los recursos comunitarios pasen a gestionarse directamente desde los estados miembros. Según indicó, la propuesta de marco financiero que ha presentado la Comisión Europea va en esa línea, por lo que las diferentes regiones deben defender su derecho a participar en la planificación y administración de esos recursos comunitarios.
“He venido a trasladar al vicepresidente Fitto la exigencia del Principado de que se garantice la participación de las comunidades en la gestión de esos fondos. Al mismo tiempo, trabajaremos en el seno del Comité de las Regiones para defender esta misma opinión, que es ajena a ideologías”, explicó el presidente.
El jefe del Ejecutivo también se comprometió a exponer esta misma posición ante el Gobierno de España, de cara a la negociación del próximo marco financiero plurianual (2028-2034). La propuesta de la Comisión Europea se debatirá ahora, durante un año y medio, en el seno del Parlamento de la UE. “Con esta visita a Bruselas, queremos anticiparnos y aportar nuestra visión sobre cómo debe ser ese próximo presupuesto y defender los intereses de Asturias”, añadió.
Antes del encuentro con Fitto, Barbón se reunió con el comisario de Defensa y Espacio, Adrius Kubilius, a quien informó sobre el potencial del Principado en los ámbitos de su competencia: “Teniendo en cuenta los planes de incremento de inversión en defensa, tanto por parte de la UE como de los estados miembros, me parece fundamental situar Asturias en el mapa”, argumentó.
El Principado cuenta con un hub de defensa formado por más de medio centenar de empresas -desde grandes firmas, como Indra, Santa Bárbara, Rheinmetall o Escribano, hasta pymes y compañías emergentes- que aspiran a posicionar la Comunidad como referencia en la investigación y el desarrollo tecnológico. El sector supone ya cerca del 10% del PIB de la industria asturiana.
“Estamos a disposición para las inversiones en defensa y también tenemos capacidad para formar a personas para que trabajen en este campo”, aseguró Barbón, quien añadió que “invertir en defensa es invertir también en el futuro de la UE”.
Desde la capital belga, el presidente reiteró la postura del Principado sobre la ilegalidad del peaje del Huerna y reclamó que se revoque. “La prórroga fue establecida por un gobierno de José María Aznar y sabemos que esa decisión fue ajena a derecho”, añadió.
Ese mismo día, Adrián Barbón alertó en Bruselas sobre el impacto que provocaría el recorte de los fondos de desarrollo rural de la Política Agraria Común (PAC) en la agricultura y la ganadería. “Gracias a la PAC existen y subsisten estos sectores, por lo que el recorte que propone la Comisión Europea en sus presupuestos sería gravemente perjudicial para ellos”, alertó.
El presidente del Principado celebró una reunión con Jonás Fernández y otros eurodiputados españoles en la que expuso la preocupación del Gobierno de Asturias por el planteamiento inicial del próximo marco financiero plurianual de la Unión Europea (UE) para el período 2028-2034. En este sentido, recordó que ahora comienza el trabajo parlamentario, que se prolongará durante año y medio hasta la aprobación definitiva del presupuesto.
“Trabajaremos junto con el resto de las comunidades en el seno del Comité de las Regiones y esperamos que, en la discusión del próximo marco financiero, una mayoría parlamentaria permita salvaguardar el pilar 2 de la PAC, esos fondos de desarrollo rural que sostienen programas tan importantes para Asturias como el Leader”, indicó.
El jefe del Ejecutivo también advirtió sobre el riesgo de que los fondos de cohesión se nacionalicen y resten poder de decisión y gestión a las comunidades, como explicó al comisario europeo de Cohesión y Reformas, Raffaele Fitto.
Previamente, el día 16, Barbón, inició su ronda de contactos en Bruselas con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera. En ese encuentro, el presidente asturiano planteó la necesidad de que el Fondo de Transición Justa (FTJ) tenga continuidad en el próximo marco financiero plurianual de la Unión Europea para el período 2028-2034.
El Gobierno de Asturias ya ha defendido ante las autoridades comunitarias el mantenimiento de ese fondo, que respalda el cambio de modelo económico y la descarbonización del tejido industrial. El consejero de Hacienda y Fondos Europeos, Guillermo Peláez, expuso este mismo planteamiento el año pasado en la X Cumbre de Regiones y Ciudades celebrada en la ciudad de Mons, donde apostó por integrar el FTJ en las políticas europeas de cohesión para poder alcanzar los objetivos fijados en el ámbito de la transición energética y económica.
Las particularidades de Asturias, que cuenta con un tejido empresarial en el que la industria tradicional aún tiene un peso muy relevante, hacen necesario que el apoyo financiero para el cambio de modelo actual hacia otro más sostenible se prolongue más allá de 2027, año previsto para la finalización de las ayudas del FTJ.
“Es una reivindicación justa que hacemos desde Asturias y que el resto de las regiones también defienden”, explicó el presidente Barbón tras su encuentro con Ribera.
“La presencia en Bruselas nos permite trasladar nuestras preocupaciones, como acabo de hacer con la vicepresidenta Ribera; trabajar con los comisarios europeos y conocer a la comunidad asturiana”, subrayó el presidente, que estuvo acompañado por el director de la Oficina Económica de la Presidencia, José Sicre, y por la directora general de Asuntos Europeos, Raquel García.





