En el VI Consejo Plenario de la Comunidad de Trabajo Centro de Portugal-Castilla y León (Cencyl) que se celebró el pasado 3 de julio en Aveiro, el presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, firmó, junto a la presidenta de la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Centro de Portugal (CCDR), Isabel Damasceno, la Declaración de Aveiro 2024. Este documento recoge su compromiso para potenciar la cooperación entre ambos territorios y, entre otras cuestiones, reivindicar institucionalmente el impulso del Corredor Atlántico.
En este acto, en el que Castilla y León ha asumido la Presidencia de Cencyl, se abordó la importancia estratégica que tiene el Corredor Atlántico a la hora de contribuir al desarrollo económico, social y medioambiental.
Fernández Mañueco destacó que el desarrollo de esta infraestructura generará un impacto de 3.600 millones sobre el PIB de Castilla y León, así como oportunidades de futuro en las nueve provincias. Además, resulta fundamental para que las empresas asentadas en el territorio puedan crecer y ganar en competitividad, lo que a su vez se traducirá en generación de riqueza y puestos de trabajo.
De esta manera, Castilla y León y la Región Centro de Portugal unen sus fuerzas para instar a los gobiernos de España y de Portugal a que ejecuten las inversiones necesarias que permitan desarrollar el Corredor Atlántico.
Además, se comprometen a que sus Estrategias Logísticas tengan en cuenta el impacto de esta infraestructura, potenciando la firma de nuevos convenios entre plataformas y puertos, acuerdos entre empresas de transporte y cargadores o cualquier otra materia de interés bilateral dentro de este ámbito.
El Corredor Atlántico es uno de los 9 corredores multimodales incluidos en la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T) para el transporte de pasajeros y mercancías, que conecta España y Portugal con Francia y, por ende, con el resto de Europa.
Por su parte, los puertos de Leixões, Aveiro y Figueira da Foz constituyen una de las principales fuentes de entrada y salida de mercancías a la Región Centro de Portugal y Castilla y León. De esta manera, junto con las terminales logísticas interiores, ofrecen una amplia red de servicios logísticos especializados, multimodales y de calidad.
La importancia del Corredor Atlántico para el transporte radica en su papel de facilitar el comercio y el desarrollo económico en las regiones que conecta, al considerarse un factor clave de competitividad de las empresas y del tejido productivo importador y exportador.
Por ello, la Junta de Castilla y León y la CCDR Centro tienen como objetivo aprovechar todos los beneficios que supone el desarrollo de las infraestructuras integradas en esta vía potenciando su intermodalidad, impulsando el sector logístico en sus territorios, y fortaleciendo la posición comercial.
A principios de año, se firmaron sendas declaraciones institucionales para instar a los Gobiernos de España y Portugal a potenciar la ruta de conexión con el tramo ibérico (Aveiro-Viseu-Guarda-Salamanca) y su enlace con Madrid y asegurar así la implantación de trenes de alta velocidad que permita el desarrollo sostenible, potencie la economía y favorezca la puesta en marcha de iniciativas empresariales.
Importancia del Corredor
Ese mismo día, el presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, visitó en Sosa (Portugal) las instalaciones de Plafesa, del grupo Network Steel, al que puso como ejemplo de los beneficios que supondría el impulso del Corredor Atlántico, debido a la ubicación de algunas de sus principales plantas de producción en localidades estratégicas como León, Aranda de Duero o Aveiro, y a su elevada producción.
El desarrollo de esta infraestructura permitiría una mejora de la logística y de la capacidad de transporte que resultaría vital para las empresas, ya que se traduciría en más competitividad, menos costes y más calidad en sus servicios; y, ello, generaría más actividad económica y creación de puestos de trabajo.
En el caso de Network Steel, en 2023, alrededor de 300.000 toneladas de materia prima, procedentes de diferentes puertos, entraron por vía ferroviaria en sus plantas. El grupo asegura que esta cifra podría aumentar hasta el medio millón de toneladas en ejercicios con mayor actividad y su transporte discurriría en su mayor parte por el Corredor Atlántico.
Asimismo, la entrada en funcionamiento de las tres líneas de producción de León Coated Solutions ha supuesto un incremento del uso que esta empresa hace del Corredor Atlántico por parte del grupo, ya que, desde 2023, ha transportado por esta vía más de 45.000 toneladas. Además, el grupo prevé que esta cifra aumentará en el futuro, dado el potencial de crecimiento de esta planta.





