El presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, destacó en su tradicional mensaje de Fin de Año que la Xunta trabaja “pensando en dejar una Galicia mejor” a las generaciones venideras con la entrada en vigor los Presupuestos para 2026 y situó entre los retos, la necesidad de que “la vivienda no sea un bien de lujo, sino una condición indispensable para que cada quien pueda construir su propia vida”, recordando además las más de cuarenta y cuatro mil personas que han llegado a Galicia este año. En su discurso institucional del pasado 31 de diciembre, el titular de la Xunta no se olvidó de los gallegos residentes en el exterior y envió un recuerdo cariñoso para los “emigrantes que celebran estas fiestas lejos de la tierra que llevan siempre en el corazón”.
Rueda recapituló los desafíos recientes y también expuso los ejes estratégicos que seguirán orientando la acción del Gobierno autonómico hasta 2026, bajo el lema “gobernar, no entretener”. En este sentido, señaló que la Galicia del futuro se fundamenta sobre la apuesta por la investigación y la innovación con una inversión de más de 1.000 millones de euros en I+D+i. Anunció hitos que sitúan a la Comunidad a la vanguardia tecnológica: “Tendremos el superordenador público más potente del sur de Europa y una de las seis nuevas fábricas de Inteligencia Artificial de nuestro continente”.
El jefe del Ejecutivo autonómico explicó, en su mensaje, que es necesario que se unan “los recursos, el talento y la estabilidad institucional” para que Galicia se convierta en “una de las capitales de la economía circular y de las energías limpias”. “Hace falta actuar con inteligencia y con responsabilidad para que los nuevos sectores estratégicos sigan la estela del textil, del agroalimentario y de una automoción que, en un contexto difícil, no solo aguanta, sino que se supera”, resaltó.
Aunque subrayó que lo más importante en la construcción de una Galicia mejor, es la unión de fuerzas: “En la búsqueda de esa meta sumamos todos. Galicia no excluye a nadie cuando se trata de construir su futuro, hay sitio para todos”.
En la recapitulación del año 2025, que calificó como “frenético e intenso”, Rueda hizo referencia a los incendios de gran virulencia que afectaron a la Comunidad y reconoció la sensación de impotencia vivida ante ellos. Sin embargo, resaltó la respuesta inmediata del Gobierno autonómico y el compromiso de que ningún afectado quedara sin apoyo. Además, enfatizó la necesidad de colaboración colectiva para asegurar que los montes gallegos sean más productivos y estén mejor protegidos.
Por otro lado, reivindicó la figura de Castelao como brújula para afrontar los retos de Galicia. No en vano, grabó su tradicional mensaje de Fin de Año desde el Museo de Pontevedra, que custodia más de 1.800 piezas del legado de este rianxeiro universal y poliédrico, y apeló a la “serenidad” del intelectual para recordar que la arquitectura institucional y cultural de la Galicia actual es fruto de sus sueños y de otros como Vicente Risco o Alfredo Brañas.
El presidente gallego también recordó la importancia de levantar la vista de las pantallas para compartir tiempo con la familia y aprender sus testimonios de cuando “el tiempo pasaba a otra velocidad”, lo que ayudará a entender y adaptarse mejor al mundo actual. Finalmente, no quiso olvidarse de los más necesitados y compartir un mensaje de afecto hacia las personas que pasan “estas celebraciones en soledad, las que enfrentan problemas de salud y las que echan en falta a algún ser querido”.





