Abren al público los centros españoles de Ciudad de México con estrictas medidas de seguridad

Las entidades han suspendido todas las fiestas de los últimos meses y todavía no se sabe si se celebrarán las de otoño, como el Día de la Hispanidad

Piscina del Club España.

Tras cuatro meses cerrados, los centros españoles en Ciudad de México han abierto sus puertas al público, intentando rescatar algo del verano. Eso sí, de manera parcial y siguiendo todas las reglas establecidas por las autoridades sanitarias, que siguen siendo muchas, ya que la capital mexicana continúa en Semáforo Naranja.

El primero en abrir fue el Centro Asturiano que inició actividades el uno de julio en el Parque Asturias, una de sus tres sedes. Actualmente ya se encuentran abiertas las otras dos, el edificio sociocultural de Polanco, así como el Club Campestre Ecológico, ubicado en Cuautla en el estado de Morelos, que cuenta con dos hoteles (uno de ellos, en obras por los daños sufridos en el terremoto de 2017) y campos de golf. Los tres a medio gas.

Firma de una declaración responsable sobre el estado de salud.

Le siguieron el Real Club España que abrió el 7 de julio y el Centro Gallego, dos días más tarde. Todos con medidas similares de control sanitario: toma de temperatura en la entrada, firma de una declaración responsable sobre el estado de salud individual, así como uso obligatorio de mascarillas y gel desinfectante. Así como el cierre de instalaciones consideradas peligrosas en estos momentos como gimnasios, vestidores, zonas infantiles, y espacios cerrados. Y el uso de calendarios de citas para el uso de las áreas deportivas.

“La gente está regresando contenta, pero con mucha responsabilidad, siguiendo todas las medidas de seguridad, ya que son conscientes de que de eso depende que la situación mejore y podamos abrir todos los espacios que ahora permanecen cerrados”, explica Alfonso Tamés, director de festejos del Centro Asturiano de México. “Ahora mismo, el hotel del club de Cuautla tiene el cupo casi lleno (de lo permitido), porque las familias quieren aprovechar estos días de calor y disfrutar después de estar tanto tiempo encerrados”, añade Tamés.

De fiestas aún ni hablar. Se han suspendido todas en estos meses: la Cruz de Mayo (Club España); el Baile de las Flores (Centro Asturiano); el Festival Infantil (Junta Española de Covadonga); Verbena de San Isidro (La Casa de Madrid); fiesta de San Jorge (Centro Aragonés de México), entre muchos otras. Y lo que queda por delante no es nada claro.

“Nos reunimos en estos días los representantes de los centros para hablar de la situación y todos coincidimos en que el calendario de festejos queda en suspenso hasta que cambie la situación en la Ciudad de México. Lo que si se acordó es que este año no habrá cambio de madrinas de los centros (normalmente cambian entre agosto y septiembre) y permanecerán las mismas del año pasado, ya que no se ha podido hacer nada desde marzo”, señala Tamés.

Así, se llega a la nueva normalidad en un verano cálido pero completamente diferente a cualquier otro.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *