El Congreso de los Diputados rechazó por primera vez la Cuenta General del Estado, es decir, la gestión de las cuentas públicas del Gobierno de Pedro Sánchez después de que PP, Vox y Junts unieran sus votos para censurar las “trampas” e “irregularidades presupuestarias” que denuncian en su ejecución, entre ellas el uso temporal de fondos europeos para atender el pago de pensiones.




