El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha reprochado al Partido Popular su postura sobre el acceso a la nacionalidad española por parte de los descendientes de la emigración asturiana, después de las declaraciones realizadas por el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo en las que calificaba de “ingeniería electoral” el proceso de acceso a la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Democrática.
En varios mensajes publicados en la red social X, Barbón defendió que los descendientes de asturianos también forman parte de Asturias y consideró “positivo” que puedan recuperar o acceder a la nacionalidad española. “Permitidme que sea coherente: toda mi vida he defendido que los descendientes de asturianos también lo son”, señaló.
El jefe del Ejecutivo asturiano calificó de “muy decepcionante” el cambio de posición del PP, especialmente por su impacto en la emigración. En ese sentido, recordó que Feijóo defendía hace unos años que los descendientes de gallegos pudieran obtener la nacionalidad española.
Barbón también aludió a la postura mantenida por el PP de Asturias meses atrás en Argentina, donde, según afirmó, se propuso que el plazo para acceder a la nacionalidad española se mantuviera de forma permanente.
“Soy incapaz de entender la posición del PP sobre el acceso a la nacionalidad de la emigración asturiana”, manifestó el presidente asturiano, quien contrapuso el reconocimiento simbólico de la emigración como parte esencial de Asturias con la negativa, según sus palabras, a reconocer derechos efectivos.
“Se habla de la emigración como parte esencial de Asturias y a la hora de hacerlo realidad, con el reconocimiento de derechos, la derecha dice no. Pues yo digo sí”, concluyó Barbón.
Llamedo afea el silencio del PP asturiano
A las críticas de Barbón se sumó la vicepresidenta del Gobierno de Asturias y consejera de Presidencia, Reto Demográfico, Igualdad y Turismo, Gimena Llamedo, que también recurrió a la hemeroteca para cuestionar la posición del PP asturiano y de su presidente, Álvaro Queipo.
Llamedo afirmó literalmente: “La hemeroteca tiene la incómoda costumbre de recordar las contradicciones”. Y añadió que “hace apenas unos meses, Álvaro Queipo defendía en Argentina que los hijos y nietos de emigrantes pudieran acceder a la nacionalidad española sin límite temporal. No fue una sorpresa: acostumbra a decir a cada audiencia exactamente lo que quiere oír”.
“Ayer, sin embargo, escuchamos al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, criticar duramente la llamada ley de nietos y calificarla como mera ‘ingeniería electoral’. Se le cae la careta ante la emigración”.
“Al PP de Asturias ya lo veíamos venir. Cuando Vox atacó a la emigración asturiana y a los centros asturianos en el exterior, Queipo optó por el silencio”, recalcó. “Hoy tiene una nueva oportunidad de alzar la voz y discrepar públicamente de su partido y de su líder. Sabemos que no lo hará. No sorprenderá a nadie, porque nunca lleva la contraria a quien manda es su partido, aunque sea a costa de Asturias y los asturianos. Primero, porque sus palabras en Argentina respondían más al oportunismo que a una convicción real. Y segundo, porque este dirigente evita cualquier discrepancia con su jefe, no sea que le cueste el puesto”. Por último, Llamedo destacó que “algunos lo tenemos claro: no le llevará la contraria en esto, ni en nada, aunque eso suponga tragarse sus propias palabras”.





