El diputado de Sumar y vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Enrique Santiago, defendió ante el V Pleno del VIII Mandato del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) la necesidad de reforzar los derechos, la participación democrática y la protección social de la ciudadanía española residente en el exterior durante su intervención ante los miembros del CGCEE el pasado 25 de mayo.
En su discurso, Santiago subrayó que el Consejo General es una “institución imprescindible” para fortalecer la democracia española y para impulsar medidas dirigidas a los más de tres millones de españoles y españolas que viven fuera del país. Además, puso en valor la aportación histórica de la emigración española, desde el exilio y la emigración económica hasta las nuevas generaciones que han salido al extranjero por motivos laborales, académicos o vitales.
El parlamentario destacó la importancia de que el nuevo reglamento del Estatuto de la Ciudadanía Española en el Exterior no se limite a una mera actualización técnica, sino que se convierta en una herramienta “moderna, eficaz y ambiciosa” para garantizar derechos y reforzar el vínculo democrático con quienes residen fuera de España.
Entre las principales reivindicaciones, Santiago defendió el fortalecimiento de la autonomía institucional y de la capacidad operativa tanto del Consejo General como de los Consejos de Residentes Españoles (CRE), reclamando más financiación, estabilidad institucional y recursos suficientes para el desarrollo de sus funciones. También señaló la necesidad de mejorar la difusión de los procesos electorales de estos órganos para favorecer una participación real.
Durante su intervención, mostró además su preocupación por el funcionamiento de los servicios consulares, denunciando retrasos, dificultades para conseguir citas, falta de personal y excesiva burocracia. En este sentido, insistió en que la digitalización debe servir para facilitar el acceso a derechos y no para levantar nuevas barreras.
Santiago dedicó parte de su discurso a cuestiones sociales especialmente sensibles, como la protección de las mujeres españolas residentes en el exterior víctimas de violencia de género, y reclamó el cumplimiento efectivo de los protocolos de atención en todos los consulados. Asimismo, defendió una mayor cobertura social para las personas mayores emigrantes y un refuerzo de los programas de apoyo vinculados al Imserso y a las prestaciones por razón de necesidad.
El diputado también reclamó políticas reales de retorno para quienes deseen volver a España, con medidas concretas para el acceso al empleo, vivienda, así como la homologación profesional, educación y acompañamiento administrativo, para evitar que regresar se convierta en una carrera de obstáculos.
En materia de nacionalidad, Santiago respaldó la propuesta de reforma del Código Civil para corregir la pérdida de nacionalidad que sufrieron miles de mujeres españolas antes de 1978 al contraer matrimonio con extranjeros, una situación que calificó de “grave injusticia histórica”. A su juicio, reparar esa discriminación forma parte esencial de la memoria democrática y permitiría además restablecer derechos a sus descendientes.
Finalmente, el portavoz de Sumar defendió seguir avanzando en la mejora de la representación política de la ciudadanía exterior, incluida la posibilidad de estudiar una circunscripción exterior, y afirmó que la comunidad española residente fuera del país “no puede ser vista como una realidad periférica o secundaria”, sino como parte del presente y del futuro colectivo de España.





