El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, destacó el pasado 21 de abril en México la acogida ofrecida por el presidente de Grupomar, el emigrante asturiano Antonio Suárez, y subrayó la voluntad del Gobierno autonómico de “seguir creciendo los vínculos” con el país que recibió a generaciones de asturianos. Barbón intervino durante la recepción organizada por Suárez a la delegación asturiana que visita el país hasta el próximo 26 de abril.
En su intervención, el presidente asturiano recordó que la relación entre Asturias y México es “histórica” y tiene un fuerte componente emocional: desde la emigración económica hasta el exilio político de los años treinta del siglo pasado. “¿Cuántos asturianos y asturianas tuvieron que salir a buscarse la vida… y México los acogió en su casa?”, afirmó.

Barbón puso en valor el gesto personal del anfitrión al reorganizar sus compromisos para recibir a la delegación asturiana. Según relató, tras comentarle la visita, Suárez le trasladó: “No te preocupes porque lo voy a organizar todo”, y poco después le confirmó que suspendía su agenda para no faltar. Para el presidente, esa decisión “demuestra la generosidad de una persona” que “ha recibido” a Asturias “de esta manera”.
El presidente asturiano aludió también a la relación personal que mantiene con Suárez desde que se conocieron en 2019. “Dicen que en política no hay amigos. Yo siempre he defendido lo contrario”, señaló, antes de añadir que “para ser buen político, primero tienes que ser buena persona”. En ese marco, afirmó que Antonio Suárez es “el vivo reflejo de lo que significa la amistad”.
El presidente del Principado remarcó, además, el objetivo de la visita: “Seguir tejiendo alianzas, seguir creando empleo, seguir generando riqueza”, en una agenda orientada a reforzar la cooperación económica y empresarial entre Asturias y México.
Antonio Suárez Gutiérrez, nacido en Asturias y asentado en México, es presidente y fundador de Grupomar, uno de los grandes grupos del sector pesquero y de conservas en el país. Inició su trayectoria en la actividad pesquera a finales de los años sesenta en Oaxaca y, en los años ochenta, impulsó la industria atunera con proyectos como Maratún y el desarrollo de exportaciones, antes de consolidar marcas de gran consumo como Tuny. A lo largo de su trayectoria ha recibido distintas distinciones en México y España, entre ellas la Medalla de Asturias.





