“Son dos historias, un futuro y un destino que compartiremos juntos”, aseguró la presidenta del club Hijos de Galicia de Montevideo, Alejandra Chain, cuando dio a conocer el cierre de la institución octogenaria y la donación de su sede a la institución A Casa de Galicia Centro Histórico Cultural, definiendo así un histórico momento de la colectividad gallega en Uruguay.
El 23 de octubre de 1943 un grupo de gallegos fundaba el club Hijos de Galicia que desde aquella época fueron construyendo una gran familia que tenía como sede una hermosa residencia de la calle José Enrique Rodó 2380 a metros de bulevar Artigas, la que no solo servía para disfrutar de comidas, encuentros y bailes, sino que también era llevada adelante por Aniceto Chain, un emigrante que sembró la unión de la colectividad en todas sus acciones.
Sembrado ese valor, la hija de Aniceto, Alejandra Chain, actual presidenta de Hijos de Galicia, recibió junto a la presidenta de A Casa de Galicia Centro Histórico Cultural, María del Carmen F. Salgueiro, a directivos de todas las instituciones gallegas de Montevideo, la mesa de la Federación de Asociaciones Gallegas del Uruguay y a la delegada de la Xunta de Galicia, Elvira Domínguez, en la sede de la calle Rodó.
La reunión tenía como finalidad informar acerca de la concreción de la donación del patrimonio de Hijos de Galicia a la institución A Casa de Galicia, como consecuencia de la finalización de actividades de la primera.
Pero Alejandra fue más precisa para expresar lo que habían firmado el pasado 13 de noviembre con la presencia de las dos directivas, indicando que: “Hoy, Hijos de Galicia no cierra su sede, sino que abre de par en par sus puertas a dos historias que se encuentran para escribir juntos un nuevo capítulo”.
Emocionada tras unas largas semanas de trámites para concretar la donación, confesó que lo que estaban viviendo “son dos historias, un futuro y un destino, que compartiremos juntos”.
En tanto que la María del Carmen F. Salgueiro, explicó que “reunimos a las instituciones hermanas para informarles de una resolución muy significativa, no solamente para nuestras instituciones, sino para toda la colectividad gallega”.
Calificó el acto como “la integración de dos historias con un mismo destino. Hijos de Galicia se integra a A Casa de Galicia y este querido centro pasará a ser una nueva sede de A Casa de Galicia”.
Confesó que “nos sentimos profundamente agradecidos por el acto de generosidad de Hijos de Galicia”. Aseguró que “sabemos muy bien qué es perderlo todo. Salvar parte de nuestro patrimonio cultural y no tener donde dejarlo”, por lo que habían vivido en abril del 2022 cuando el interventor le dio el permiso para entrar una hora a retirar de la sede de la mutua Casa de Galicia la ropa del cuerpo de baile, instrumentos, y lo que pertenecía a la cultura gallega que podían llevar, pero “cuando salimos estábamos en la calle con todo en la vereda sin tener donde guardarlo. Y ahí “estuvieron los hermanos del (centro) Bergantiños y nos dieron una mano prestándonos una sala de su sede para guardar nuestras cosas”.
Continúo recordando que “luego, no teníamos donde reunirnos, y otra vez una institución hermana, esta vez Valle Miñor, nos dejó su biblioteca para que pudiéramos hacer las reuniones de la junta directiva”.
“Después llegó el momento que nuestros grupos tenían que ensayar y queríamos hacer distintas actividades, entonces Suso Vázquez nos abrió las puertas del Centro Ourensano (del que era presidente), cerrado en ese momento, para que le diéramos vida e hiciéramos allí todas nuestras actividades”.
Sin embargo, señaló que “después de todas esas peripecias, hoy podemos decir que todos, porque ya somos uno con los integrantes de Hijos de Galicia, nos sentimos muy emocionados y con nuevos bríos para seguir generando propuestas e innovando, porque los tiempos cambian y como instituciones debemos mudar con los tiempos, sin por ello perder nuestra esencia, y seguir trabajando para mostrar la nueva Galicia, pujante, innovadora, vibrante, moderna”.
Sin desconocer la realidad como escribana, aseguró como presidenta que “lo acontecido fue mucho más que la generosa donación de un local, de una sede, fue la comunión de ambas instituciones en objetivos comunes, la integración total de sus integrantes, sabiendo que compartimos ideas, sentimientos, esperanzas”.
Sentenció Salgueiro que “hoy Hijos de Galicia vuelve a A Casa de Galicia y seguirá viva en ella”, aseguró.
Por su parte, la delegada de la Xunta de Galicia, Elvira Domínguez, cerró el acto subrayando que “este momento para la Xunta es muy importante porque desde hace muchos años lucha para que sucedan estas cosas. Esta integración debe ser natural, orgánica y tiene que suceder cuando las instituciones lo decidan y lo sientan. Evidentemente ese momento para ellos ha sido hoy”
Clarificó Domínguez que “la esencia de las cosas, los valores, los principios no se alteran, siguen igual, porque todo va cambiando para adecuarse a los tiempos”, finalizó la delegada alentando a las directivas a seguir adelante, “les tenemos mucha fe y todos estaremos para apoyarlas”.
Después fueron los integrantes del cuerpo de baile Obradoiro y la banda Celestino Pichel, los que demostraron las cualidades de la sede para albergar su arte y contagiar a todos los presentes, quienes después culminaron disfrutando de unos bocadillos y hablando de viejas historias que seguramente todos vivieron en aquella sede de Hijos de Galicia.





