Carlos González Siri, hijo de músico emigrante gallego y actualmente gaitero y profesor de la colectividad en Montevideo, recibió el Premio Asorey 2025 que entrega la asociación A Casa de Galicia, de manos del cónsul general español, Juan Carlos Gafo, y de la delegada de la Xunta en Uruguay, Elvira Domínguez, en una celebración donde se recordó la fundación de la desparecida mutua Casa de Galicia hace 108 años.
Un emocionante almuerzo de camaradería fue celebrado en la sede de A Casa de Galicia Centro Histórico Cultural, donde también funciona el Centro Ourensano de Montevideo, cuando los presididos por María del Carmen Salgueiro explicaron la importancia de esta celebración donde se premia por segundo año consecutivo con el Asorey a una destacada figura que haya contribuido a la cultura y difusión de Galicia en esta orilla del Río de la Plata.

El año pasado fue la cantautora nieta de gallegos Cristina Fernández y en esta ocasión el elegido fue el hijo de un músico emigrante pontevedrés cuya madre soñó un día que podría ser un gaiteiro, y así se cumplió.
Se trata de Carlos González quien, con sus 46 años, ha tenido un recorrido por la música gallega en ambas márgenes del Atlántico llevándolo a componer, interpretar y dar clases a niños y adultos que se integraban en la banda del Valle Miñor y en la actualidad también en la de A Casa de Galicia, que lleva el nombre del maestro que tuvo desde los cinco años, Celestino Pichel.
Galicia y sus 45.000 ciudadanos residentes en Uruguay
Ante una colmada sala de fiestas, con cartel de entradas agotadas, el cónsul general, Juan Carlos Gafo, que por cierto su esposa nació en Galicia por lo que confesó que siente un cariño especial por la tierra de Breogán, aseguró que “una vez más estoy en una Casa de Galicia” precisando que “la belleza de Galicia sigue siendo sus gentes, ustedes y sus descendientes”.
Reflexionó acerca de “esta asociación A Casa de Galicia Centro Histórico Cultural, sucesora de Casa de Galicia, que ha sido también un pilar importante en la recuperación y preservación de la identidad y riqueza histórica y cultural de esa tierra que tanto queremos”. Confesó que “yo convivo con Galicia todos los días porque mi esposa es gallega”.
El cónsul reconoció que a medida que pasan las semanas que lleva recorriendo las instituciones, va conociendo a muchos de los que hoy están aquí, directivos y socios de otras entidades que acompañan esta propuesta de los dirigidos por Fernández Salgueiro.

Aseguró que “tenemos más de 45.000 gallegos inscritos en el Registro del Consulado General, es un 64,9% de nuestros compatriotas en Uruguay; y no voy a descubrir aquí la aportación tan importante que hicieron nuestros emigrantes gallegos al desarrollo de España y de este país que los acogió en su día”.
También se refirió a la oportunidad que miles de descendientes de los emigrantes gallegos tienen hasta el miércoles 22 de octubre de solicitar la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Democrática.
Por otra parte, también explicó que la Galicia de hoy “es una tierra próspera, moderna, a la que acuden muchos turistas extranjeros y se dan cuenta de esa enorme riqueza que tenemos en Galicia”.
Puntualizó que además de celebrar el 108 aniversario de la fundación de la mutua Casa de Galicia, que desapareció el 23 de diciembre de 2021, también se entregará el Premio Asorey 2025, “y este año tenemos un maestro gaiteiro, Carlitos González Siri, que es maestro y profesor hasta televisivo porque se presentó en el Got Talent de Uruguay y llegó a las semifinales”. “Es una persona querida por toda la colectividad”, destacando que “la gaita se toca cerca del corazón y desde el corazón quiero decir que siempre me encuentro muy bien entre gallegos, entre españoles y entre uruguayos, y que eso es lo que debemos preservar: esa riqueza que tenemos todos los españoles y los gallegos que también aporta riqueza a Uruguay”, destacando que la personalidad uruguaya tiene mucha herencia gallega”.
La delegada de la Xunta, Elvira Domínguez también destacó al “entrañable Carlitos González”, que es el segundo en recibir el premio Asorey y que, además, también es director artístico y directivo de A Casa de Galicia. Sobre esta institución afirmó que “viene trabajando muy bien en todo lo que tiene que ver con la galleguidad”.

Pero también hizo referencia a la convocatoria de celebrar el 108 aniversario de la fundación de Casa de Galicia, “cuya estructura formal ya no está, pero cuya esencia perdura en los asociados. Sigue viva en nuestros sentimientos y para honrar a su legado es que en esta fecha se instituyó el premio Asorey”, escultor de un icono que tenía la mutua como lo fue ‘A Santa’, hoy adquirida a la liquidación judicial por la Xunta de Galicia y que se exhibe en el Museo Zorrilla de San Martín a orillas del Río de la Plata.
Domínguez aseguró que este premio entregado a Carlos González es concedido a una persona que “con su maestría y dedicación, contribuye a difundir nuestro folklore y a la supervivencia de las instituciones”.
Esperanzada apostó hacia el futuro, donde espera que “los cuerpos de baile tradicionales y las bandas con su ejemplo, fortalezcan el espíritu de cooperación, llevando adelante proyectos que pongan en valor a Galicia y el Uruguay, más allá de las individualidades. Apostamos a una integración fuerte”, remarcó la delegada.
Papel de la Xunta en la transmisión de la cultura
Se refirió también al apoyo que la Xunta realiza con los talleres, con las escuelas para que las entidades difundan y sigan entusiasmando a los asociados, no solo con el folklore sino también con otros aspectos como son la gastronomía, la artesanía y los seminarios de la cultura gallega”.
Recordó también las becas de formación profesional, que cualifican para el empleo y los que puedan emigrar tengan ayuda para que conseguirlo no sea tan duro como fue para los emigrantes que vinieron a América.
También se refirió a los emigrantes mayores que llegaron en estos días del viaje de Reencontros con Galicia, para algunos la primera vez que visitaron su tierra de origen. Pero puntualizó que “Galicia hoy es Galicia calidad”, sentenció la delegada que tiene en su recuerdo la experiencia de haber sido atendida en la mutua gallega donde le salvaron la vida.

En tanto la presidenta de A Casa de Galicia, Carmen F. Salgueiro, recordó la fundación de Casa de Galicia desde aquel 1 de octubre de 1917, señalando la importancia que tiene la trayectoria de aquel niño que comenzó con Celestino Pichel a hacer sus primeros toques de gaita y que en la actualidad es maestro de los más de medio centenar de gaiteros de distintos clubes gallegos de la capital uruguaya, director de varias orquestas y ha tocado en el exterior, incluyendo por supuesto a Galicia.
El padre de Carlos González, nacido en Baiona, fue músico de varios grupos y, según aseguró la presidenta Carmen F. Salgueiro, “su madre también tuvo que ver porque deseaba ver a su hijo como gaiteiro”.
Tras la alocución de Adriana Gorga, que nos acercó la historia del escultor pontevedrés Francisco Hipólito Asorey González que nació en Cambados, entró una banda de gaitas compuesta por músicos de todas las instituciones que pasaron por la dirección de Carlos González. Entre ellos su esposa y su pequeña hija Delfina, como si el destino le vuelve a poner el camino que había comenzado en la década de los ochenta del siglo pasado.

Los músicos interpretaron un tema que compuso el premio Asorey 2025, lo que lo emocionó porque él no había participado en los ensayos, y además de la pequeña Delfina también Lorena Becco, directora del grupo O Son da Ruxidoira, tenía en su pecho colgando y ya sosteniendo una pandereta con menos de un año a su hija Ignacia.
Esta fotografía previa a las que luego se sacaron los directivos y autoridades, además de las felicitaciones que recibió de todo el público González Siri, demuestra que la cultura gallega sigue viva en Montevideo, y como dijo el Asorey 2025: “Hice las cosas bien y traté de hacerlas lo mejor posible, manteniendo el legado de lo que fue Celestino Pichel que fue mi maestro prácticamente desde que nací”.





