Mientras la Embajada de España organizaba junto a una librería la lectura de versos de Federico García Lorca desde un balcón, la asociación A Casa de Galicia llevó a su sede al librero y escritor santiagués Manuel Losa al tiempo que regalaba a los presentes libros.
Al mediodía, a media tarde y al final de esta, desde el balcón de la librería Puro Verso, en la peatonal Sarandí de la Ciudad Vieja de Montevideo, declamaba el actor Joaquín Diano, versos de Federico García Lorca, en tanto en la calle el embajador Javier Salido obsequiaba rosas rojas a los transeúntes.
Esta celebración fue realizada con motivo del Día Internacional del Libro por parte de la Embajada española que, además de la rosa también obsequiaba un libro, una vieja tradición catalana, en las calles de Montevideo.
Emigrante librero y escritor
Mientras tanto, por la noche, la asociación A Casa de Galicia Centro Histórico Cultural realizó un acto con la presencia de la delegada de la Xunta de Galicia, Elvira Domínguez, quien junto a socios y algunos que se acercaban por primera vez demostrando la inquietud de conocer más sobre la tierra de sus padres y abuelos.

El invitado fue el santiagués Manuel Losa Rocha que emigró con 13 años desde el puerto de A Coruña para radicarse en Montevideo junto a su familia.
Losa explicó en una charla con el delegado de España Exterior, Manuel López Faraldo, como fue el devenir de aquel adolescente que terminó formando su familia a orillas del Río de la Plata.
Allí explicó como de casualidad se convirtió en vendedor de libros primero, para luego instalar la librería que atendería junto a su esposa e hija, culminando un periplo rodeado de libros, pasando a escribir sobre su vida y contando las peripecias de los emigrantes gallegos y de sus instituciones centenarias, especialmente del Hogar Español, donde fue directivo, así como del Centro Gallego.

La entretenida charla, que contó con diversas anécdotas que pintaron el camino empinado de la emigración, culminó con la entrega a los presentes del libro Cuatro historias de emigrantes, los que fueron autografiados y dedicados por Manuel Losa.





