La Reina inauguró el pasado 19 de diciembre en la Universidad de Granada la Reunión Anual de Directores del Instituto Cervantes, en la que los máximos responsables del organismo en España y en todo el mundo establecerán las estrategias de cara al futuro para divulgar la cultura en español y la enseñanza internacional de nuestra lengua.
Solo seis días después de inaugurar el centro del Cervantes de Los Ángeles (Estados Unidos), Doña Letizia presidió, un año más, la apertura de la cumbre anual de la familia cervantina. Serán tres días de intensas reuniones en las que analizarán la situación, harán balance del año que se cierra y coordinarán el trabajo en común en todos los centros.
El director del Instituto, Luis García Montero confesó en su discurso su “orgullo de granadino, de universitario y de defensor del español en el mundo”, así como por llevar cuarenta años trabajando por “la paz y la palabra”, en referencia al poeta Blas de Otero, al que conoció aquí en 1976 cuando comenzaba su carrera universitaria, que lo llevaría a convertirse en catedrático de este centro.

Por su parte, el secretario de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo, Juan Fernández Trigo, dijo que estas reuniones “son fundamentales para el intercambio de ideas y experiencias” entre directores de centros diseminados por los cinco continentes, así como “un foro esencial para el diseño de las líneas estratégicas de la institución”. Para Fernández Trigo, todo ello es especialmente importante en “un momento clave para el español”, que sigue creciendo en número de hablantes, aunque en próximas décadas lo hará a un ritmo más lento. Hay que “aunar esfuerzos para hacer del español una lengua de prestigio en el ámbito internacional”, en especial, convertirlo en una lengua de ciencia, concluyó.
La inteligencia artificial y el español
Estos días se hará balance de este año y se analizará “cómo se está saliendo de la pandemia”, dijo García Montero en la rueda de prensa anterior. La Covid fue un “golpe grave” que obligó al Cervantes a transformarse, pero que tuvo el efecto positivo de acelerar su transformación tecnológica y digital. Esto permitirá al Instituto beneficiarse del llamado PERTE del español, y ha hecho que su actividad cultural llegue a muchos más usuarios: aunque “somos muy partidarios de lo presencial”, si antes de la Covid los asistentes a los actos culturales rondaban los 900.000 al año, ahora superan los dos millones, sumando quienes siguen dichas actividades por la red.
También se abordará otro asunto capital: la inteligencia artificial (IA) y su influencia sobre la lengua española, en torno a la cual girará la última de las sesiones de trabajo, el miércoles, a cargo de dos expertos de la Universidad de Granada: Zoraida Callejas y Juan Gómez, profesores titulares de los departamentos de Lenguaje y Sistemas Informáticos y de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, respectivamente. A este respecto, García Montero ha propuesto un código ético para intentar evitar que los avances tecnológicos deriven en sesgos supremacistas o machistas o atenten contra el respeto a la diversidad.
La ceremonia de inauguración incluyó cuatro breves explicaciones de los directores de Pekín (Isabel Cervera), Rabat (José María Martínez), Sídney (Coral Martínez Íscar) y Los Ángeles (Luisgé Martín). Y se cerró con una actuación de la Orquesta y Coro de la Universidad de Granada, dirigida por Gabriel Delgado, con la voz de la soprano Laura Sabatel.





