Los expertos evidencian la complejidad de cuantificar las migraciones

En el seminario 'Novas mobilidades nun contexto de crise' organizado por el Consello da Cultura Galega

Ildefonso de la Campa, Obdulia Taboadela, Antía Pérez y Laura Oso.

Emigrantes retornados, circulación de trabajadores, estudiantes del programa Erasmus… son muchas y muy variadas las tipologías de movimientos que se esconden detrás de las grandes cifras estadísticas. Por ese motivo, resulta muy complejo cuantificar el fenómeno de las nuevas migracións.

Esta fue la idea que se plasmó en el seminario ‘Novas mobilidades nun contexto de crise’, organizado por el Consello da Cultura Galega y coordinado por la profesora Laura Oso y que concluyó el miércoles 22 de octubre en Santiago. La cita ofreció cifras y estudios de caso que permitieron evidenciar que Galicia tiene un comportamiento diferente al del resto de España en el que sigue teniendo mucha importancia el rastro de la emigración histórica.

Durante dos días sociólogos, demógrafos, antropólogos y expertos en movimientos migratorios pusieron sobre la mesa la complejidad de esta realidad, su cuantificación, su tipología, sus actitudes y el estudio de casos concretos.

De la cifra a la persona

En la primera jornada, el martes 21 de octubre, Antonio Izquierdo Escribano, catedrático de Sociología de la Universidad da Coruña, destacó la necesidad de diferenciar conceptualmente las movilidades de las migraciones, a causa de variables como la duración o la creación de vínculos con los países receptores. También reflexionó sobre la emigración y la percepción social de la misma.

Puso el ejemplo del años 2005 y 2006, de máxima llegada de inmigrantes a España, en los que las personas que tentaron llegar a España a través de Melilla saltando la valla suponían un porcentaje ínfimo (alrededor del 0,02% del total de inmigrantes en ese período) pero que acaparaban el foco de atención mediática.

Sobre cifras habló Andreu Domingo, subdirector del Centro de Estudios Demográficos y profesor asociado en el Departamento de Geografía de la UAB. Ofreció una tipología y estimación de magnitudes a la luz de las fuentes estadísticas. Segundo sus cifras la tasa de emigración en Galicia pasó del 30 por diez mil al 36 por diez mil en cuatro años (2008-2012), mientras la tasa de la emigración en España pasa del 72 al 92 por mil en ese mismo período). En su opinión las cifras evidencian la huella que la historia de la emigración gallega desempeña en los nuevos flujos migratorios. Por una parte, si los españoles emigran hacia Reino Unido, Francia o Estados Unidos o Alemania, en el caso gallego aparecen junto a los paises europeos otros destinos como Venezuela, Argentina o Brasil, antiguos destinos de la emigración del siglo pasado.

En la sesión de la tarde, las profesoras de la Universidad da Coruña Obdulia Taboadela y Antía Pérez fueron las encargadas de ponerles rostros a las cifras dejando de manifiesto que detrás de las grandes cifras del INE, la única fuente estadística oficial, no se refleja la realidad. Ellas buscaron ponerle voz y perfiles concretos a esa gran magnitud a través de varios estudios de caso.

Obdulia Taboadela dibujó las migracións motivadas por estudiantes que participan en el programa Erasmus, que concluía que los estudiantes con una estancia en el extranjero tienen más facilidades para encontrar trabajo. Antía Pérez trazó el perfil de la emigración española en Alemania. Por su parte, Ildefonso de la Campa, de la Secretaría Xeral da Emigración de la Xunta, ofreció un perfil de las movilidades a través de los datos recogidos en los centros gallegos de diferente países.

En la última jornada, Jorge Malheiros, profesor del Instituto de Geografia y Ordenamiento del Territorio de la Universidad de Lisboa, analizó respuestas y comportamientos políticos ante los movimientos migratorios. En su análisis destacó la falta de flexibilidad de la legislación laboral y la tendencia a promover una movilidad de personas altamente cualificadas y con alto poder adquisitivo (tasas diferenciadas para estudiantes Erasmus).

Por último, Laura Oso, coordinadora de esta cita, apuntó que «este es un inicio para seguir trabajando». De hecho, el debate tendrá continuidad el próximo año cuando se profundice en esta materia con gran importancia social a la luz de los datos y casos ofrecidos.