Moody’s concede a la Comunidad su calificación más alta desde 2012 tras valorar sus solvencia financiera

Accedió a 218 millones en el segundo trimestre tras adherirse a un mecanismo del Estado

La agencia internacional de evaluación Moody’s elevó un nivel la calificación crediticia de Castilla y León, pasando de Baa2 a Baa1, lo que la sitúa al mismo nivel que la otorgada al Reino de España. Esta decisión avala la solvencia financiera de la Junta, es decir, su fuerte capacidad de pago para hacer frente a las obligaciones derivadas de su endeudamiento. En concreto, la firma valoró la buena imagen que atesora la Comunidad entre los inversores, lo que le ha permitido cubrir sus necesidades de financiación en los mercados de capitales en unas condiciones favorables, así como el control de sus niveles de deuda y déficit.

El anuncio hecho público por Moody’s se produce tras la actualización del ‘rating’ del Reino de España el pasado 13 de abril y se suma a las decisiones que en el mismo sentido han adoptado anteriormente otras agencias de evaluación. De esta forma, Castilla y León continúa manteniendo idéntica nota financiera que España, junto a las comunidades de Galicia y Madrid. Únicamente el País Vasco se sitúa un nivel por encima (A3), mientras que uno por debajo están Andalucía y Extremadura (Baa2) y, en bono basura, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y Valencia.

La calificación asignada ahora a Castilla y León es la más alta desde junio de 2012 y da continuidad a la mejora iniciada en febrero de 2014, cuando la entidad decidió aumentar un escalón el ‘rating’ autonómico, lo que marcó un cambio de tendencia tras las sucesivas bajadas de la nota financiera sufridas en los peores años de la recesión económica.

Moody’s considera que Castilla y León ha acreditado mejor comportamiento que otras comunidades españolas durante la crisis. De hecho, valora el esfuerzo realizado por la Junta para corregir el déficit público, que se sitúa en niveles moderados en comparación con otros territorios. En segundo lugar, la entidad constata que el volumen de endeudamiento se encuentra en niveles razonables, pese a los aumentos registrados en los últimos años, y augura que la Comunidad mejorará este indicador en los dos próximos años.

Cabe recordar que los últimos datos publicados por el Banco de España, correspondientes al cierre del 2017, colocan a Castilla y León entre las ocho autonomías más saneadas, con una ratio de deuda en términos de PIB del 20,8 %, inferior en 4 puntos porcentuales a la media autonómica.

Por otro lado, el Consejo de Gobierno de la Junta aprobó el pasado 19 de abril la adhesión de la Comunidad al compartimento de Facilidad Financiera para hacer frente a las necesidades de liquidez del segundo trimestre de este año. Esto permite al Ejecutivo autonómico acceder a un préstamo de 218,24 millones de euros en condiciones ventajosas, que se une a otro similar por importe de 618,31 millones del pasado mes de marzo con cargo al mismo mecanismo para cubrir la financiación que era preciso concertar en el primer trimestre.

El compartimento Facilidad Financiera forma parte del Fondo de Financiación a las Comunidades Autónomas, creado mediante el Real Decreto-ley 17/2014, de medidas de sostenibilidad financiera de las comunidades autónomas y entidades locales y otras de carácter económico, para facilitar recursos a estas dos administraciones. A esta herramienta sólo pueden acudir las administraciones que han respetado los compromisos de estabilidad presupuestaria y deuda pública y el periodo medio de pago a proveedores.

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