Marea Granate presenta a la OSCE el informe de denuncia de las irregularidades en el voto exterior de los comicios del 28A y el 26M

El documento recoge hasta 12 tipos de irregularidades detectadas

Marea Granate ha presentado ante la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) un informe detallado sobre “las múltiples irregularidades y arbitrariedades que sufren los electores en el exterior, muchas veces debidas a interpretaciones restrictivas de la legislación vigente por parte del Ministerio del Exterior y las oficinas consulares”, según indica el colectivo.

Junto al informe, Marea Granate presentó también los resultados de la encuesta que realizó a 2.000 residentes en el exterior sobre las dificultades y problemas a la hora de votar.

En el informe, Marea Granate recoge hasta 12 tipos de irregularidades detectadas en los pasados comicios del 28 de abril y del 26 de mayo en el voto exterior.

Señalan, por ejemplo, que la web de la Oficina del Censo Electoral (OCE) estuvo inaccesible durante un tiempo para solicitar el voto; que hubo ruegos del voto que se realizaron a tiempo por deficiencias técnicas, y otros por defectos de forma discutibles; los problemas en la recepción de la documentación electoral al tratarse de un envío certificado o que dicha documentación llegue incompleta.

Asimismo, indican que “sorprende que, recurrentemente, los plazos de depósito de voto son ampliados por la Junta Electoral Central sin que haya comunicación directa oficial por parte de los consulados a sus inscritos (por ejemplo, vía correo electrónico)”. Desde Marea Granate indican en el informe que “con frecuencia los electores, habiendo recibido las papeletas en el último momento y con posibilidad de remitirlas a tiempo, dejan de hacerlo al desconocer dichas ampliaciones en los plazos y seguir al pie de la letra las instrucciones escritas que le vienen adjuntan con la documentación para votar”.

Problemas en los consulados

Marea Granate lamenta que “las irregularidades en las oficinas consulares son hechos recurrentes para el voto exterior una elección tras otra. La falta de información adecuada al elector y la arbitrariedad en la admisión de trámites son frecuentes; pero además nos parecen especialmente grave las interpretaciones restrictivas (e incluso contrarias) de la legislación que dificultan las inscripciones censales. Mas cuando estas interpretaciones se dan al unísono en todos los consulados, que ejecutan respuestas similares y uniformes a los electores, pareciendo ser directrices provenientes de instancias superiores”.

En este sentido, en el informe se describen problemas concretos habidos en los consulados de Copenhague, Varsovia, Berlín, Panamá, Nueva York, Roma, México D. F., Toronto, Estrasburgo, Sao Paulo, Estocolmo, Edimburgo, París, Zúrich, Londres, Bruselas y Buenos Aires.

Otra irregularidad que se señala en el informe es que en las elecciones generales del 28 de abril 11.000 votos que habían sido computados en los consulados no fueron contabilizados por las juntas electorales, sin saber si se trata de votos que salieron de los consulados y no llegaron a tiempo al escrutinio o si son votos que no entraron en las urnas por falta de algún requisito.

Marea Granate también se queja de que la publicación de los datos del voto exterior es absolutamente opaca, que se hace con enorme retraso y enmascarada en el cómputo total de votos.

También se indica un problema que ha surgido al coincidir las elecciones europeas y autonómicas. La OCE transmitió a los países de la UE la baja en sus censos de las elecciones europeas de aquellas personas que habían solicitado el voto en España sin tener en cuenta que la misma solicitud valía para las europeas y para las autonómicas. Esto provocó que algunas personas que querían votar en las elecciones europeas en su país de residencia y también habían solicitado el voto para participar en las autonómicas, no pudieran ejercer su derecho de voto en los comicios al Parlamento de la UE.

Por otra parte, lamentan que a otros colectivos, como el de los militares españoles en el exterior, se les faciliten todos los medios para ejercer su derecho y no a los inscritos en el CERA. También que hayan pasado 100 días, plazo establecido, y que los emigrantes no hayan recibido el reembolso del gasto realizado para poder votar.

 

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