Los asturianos de México celebraron a su patrona la Virgen de Covadonga

Con una romería organizada por el Centro Asturiano de México

Portando la imagen de la Virgen de Covadonga.
El presidente del Club España, Rafael Ruiz, con Ana Solana.
Manuel Arias, presidente del Centro Asturiano y José Testas, presidente de la Beneficencia Española.
Madrina del Centro Asturiano, Macarena Rojo.
Algunos de los asistentes.
Jóvenes bailarines.
Chicas del conjunto de baile.
El Baile de Espadas.
El presidente del Casino Español de México, Augusto Piñeiro, con Mercedes Boullosa.

Los asturianos en México se reunieron el pasado domingo 8 de septiembre para celebrar a su patrona, la Virgen de Covadonga -conocida popularmente como La Santina- y el Día de Asturias en una alegre y multitudinaria romería. La cita fue en el Centro Asturiano de México, uno de los más antiguos y grandes de este país.

El festejo se inició con la tradicional procesión y misa en honor a la Virgen. A continuación, se presentaron los cuadros de baile de los diferentes centros españoles que estuvieron acompañados por la banda de gaitas del anfitrión. Así, numerosos jóvenes recrearon los bailes más tradicionales de la región como el corri-corri, el pericote y la danza prima, llenando de música y color el escenario, contribuyendo de esta forma a reafirmar uno de los objetivos principales de las asociaciones que es conservar vivas las tradiciones entre las nuevas generaciones.

Posteriormente, las familias se reunieron en el jardín central para disfrutar de una animada comida entre amigos. Se ofreció un menú especial preparado para la ocasión compuesto de sopa castellana, filete en salsa de setas y terrina de helado de Tarta Santiago, para los invitados especiales, que fueron recibidos por el presidente del Centros Asturiano, Manuel Arias, y entre los que se encontraban sus homólogos Augusto Piñeiro del Casino Español de México, Rafael Ruiz del Real Club España y José Testas de la Sociedad de Beneficencia Española.

Así, la tarde trascurrió tranquila acompañada del sonido de gaitas que transportó a los presentes a su patria en un día tan especial para los asturianos, bajo la mirada protectora de Don Pelayo, primer monarca del reino de Asturias, quien observó todo desde su pedestal ubicado a la entrada del recinto.

Cabe destacar que lo recaudado fue destinado a la Beneficencia Española.

Historia de la entidad

El Centro Asturiano de México es uno de los más antiguos, más grandes y con mayor número de asociados. Fue fundado en 1918 por un grupo de asturianos y su primer presidente fue Jesús Moradiellos.

La idea original fue crear un club de futbol, el Club Asturias, que sirviera de vínculo entre los asturianos en México. Sin embargo, un año después se llevó a cabo la primera Jira, una romería tradicional en recuerdo de la victoria del rey Pelayo en los alrededores de Gigia (hoy Gijón), la cual se sigue celebrando hasta el día de hoy.

Así, poco a poco, las actividades se extendieron más allá del ámbito deportivo y el centro fue creciendo hasta convertirse en un referente entre la comunidad española. Actualmente, cuenta con tres sedes. La primera es el Parque Asturias, ubicado al sur de la ciudad, en la colonia El Reloj, con más de 150.000 metros cuadrados, en donde se reúnen las familias a disfrutar un sinfín de actividades en sus tres albercas, 6 frontones, canchas de squash, baloncesto, voleibol, tenis, boleras, fútbol, gimnasios y grandes áreas verdes. La segunda sede es un edificio enfocado a actividades socio culturales, ubicado en la zona de Polanco, que ofrece modernos gimnasios, salones de banquetes, auditorios y salones para juegos de mesa. Y finalmente, un Club Campestre Ecológico, situado en la carretera Cuautla-Chalco en el estado de Morelos, en donde los socios pueden pasar el fin de semana en las villas, con más de 400 habitaciones, disfrutando de su Parque Acuático, con varias piscinas, grandes instalaciones deportivas, restaurantes de todo tipo, una zona de acampar, un rancho con animales y terrenos de cultivo así como un campo de golf, entre otras muchas cosas.

Finalmente, está la llamada “Casona”, primera sede del Centro Asturiano, la cual fue adquirida en 1945, en la esquina de las calles de Orizaba y Puebla de la recién creada (1902) colonia Roma. Y que hoy está considerada monumento artístico con sus casi 2.300 metros con suelos de maderas finas, chimeneas labradas de mármol, tapices de seda y herrajes de bronce en escaleras y barandales.

En 1985 el Centro Asturiano se trasladó a su actual sede sociocultural en Polanco, con lo cual la vieja casa se quedó vacía. Sin embargo, la Junta Directiva no quiso deshacerse de una propiedad íntimamente ligada a la vida del Centro y en 1986, Adolfo Graña Reguera, presidente del Centro, y Jorge Carpizo, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), firmaron un convenio de comodato por 10 años (el cual se ha renovado sucesivamente hasta nuestros días), por el cual cedieron sus instalaciones para el funcionamiento de la Casa Universitaria del Libro, un importante foco de difusión cultural manejado por la UNAM.

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